Cómo hacer pompas de jabón para divertirse con los niños

El secreto para que las pompas duren más, suban más alto y no se exploten se halla en la mezcla adecuada de agua y jabón y en el añadido de glicerina
Por EROSKI Consumer 5 de mayo de 2022
pompas jabon para jugar

Es un juego que no pasa de moda, al que han jugado en alguna ocasión abuelos, padres y madres y niños; de hecho, se cree que esta actividad tiene su origen en el siglo XVII, aunque la comercialización de este jabón para hacer compras data de mediados del siglo XX en EEUU. Desde entonces, ha dado la vuelta al mundo y el recipiente, que se puede encontrar en cualquier juguetería o bazar, se ha sofisticado y ha pasado de ser un bote pequeño a uno de un litro, pero la base sigue siendo la misma: jabón para hacer pompas.
Es una diversión no solo apta para todas las edades, sino para todas las épocas del año, bienvenida además en fiestas de cumpleaños y en bodas, donde se puede ver que los recién casados tratan de alcanzar las pompas al mismo tiempo que se protegen de los pétalos de rosas. Es un hecho que a los más pequeños les gusta ver esos globos de diferentes tamaños y soplarlas hasta que se rompen. Pero también es una realidad que cuando el contenido de esos botes se acaba y se repone con el jabón casero no es lo mismo; ni las pompas tienen la misma consistencia ni flotan durante tanto tiempo en el aire. ¿Cuál es el secreto? La clave está en las proporciones de agua y de jabón.

El secreto para preparar la fórmula y conseguir las mejores pompas de jabón

  • Las proporciones son fundamentales, por eso hay que poner tres partes de agua y una de jabón, de acuerdo a la misma medida, que puede ser un vaso medidor o cualquier otro que tengamos en casa.
  • Hay una gran diferencia entre utilizar un jabón u otro; los más recomendables para este uso son los geles de ducha, los champús y sobre todo los jabones lavavajillas, aunque también sirve el jabón artesano.
  • El último paso es dejar reposar la fórmula durante 10-12 horas, una vez que se haya mezclado el jabón y el agua.

Pompas con glicerina; éxito asegurado

Para que las pompas sean más resistentes conviene echar en la mezcla anteriormente señalada glicerina y revolverla bien. La glicerina se encuentra en droguerías específicas donde vendan productos de limpieza y en farmacias, y hay glicerina en barra y líquida. Conviene que un adulto realice la mezcla, de forma que los pequeños solo tengan que soplar sin ninguna necesidad de abrir el bote contenedor de jabón. En caso de no tener a mano la glicerina hay trucos, como el de echar fijador de pelo o azúcar en polvo. Las medidas son las siguientes: 2-3 partes de agua, una de jabón y 1-2 de glicerina, según el tamaño.

Img bebe pompas
Imagen: ctudball

Aros caseros para que salgan las pompas más bonitas

En los productos que se comercializan, vienen incluidos los aros, que puede ser grandes, medianos o pequeños, en función del tamaño del bote de jabón. Al ser de plástico, es muy habitual que el palo se suelte del aro y adiós al juego. Por eso conviene saber que se pueden hacer aros caseros; basta con coger un gancho de ropa de alambre o una percha, se le da la forma con la mano y enroscarla con un alicate.

Antes se usaban pajitas de plástico, pero ahora es una opción descartada por las consecuencias tan graves que tienen para el medio ambiente. Pero hay otras muchas opciones para hacer “pomperos” con cualquier otro objeto que ya no utilicemos, como una raqueta de tenis o bádminton sin cuerdas, en este caso las pompas serán gigantes. Esta es otra manera de divertirse, haciendo manualidades para después seguir jugando con las pompas. Como gigantes son las que se obtienen de la fabricación de un pompero mediante dos palos y una tela absorbente, en este caso la pompa hace el efecto túnel, se impregna bien con el jabón y con las dos manos se mueven los palos de abajo hacia arriba, el resultado es una pompa gigante que hace el efecto arcoíris, aunque por su tamaño no vuela.

5 juegos con pompas de jabón

  1. Túnel de pompa. Se cogen dos pajitas de vidrio o de metal y una cuerda de unos 90 cm, se mete la cuerda por el interior de las pajitas y se hace un nudo (el nudo se queda dentro), de manera que una pajita queda frente a otra. A continuación, se coge una ensaladera o un bol grande de la cocina y se llena con la fórmula de jabón. Ahora solo falta hundir el soporte en el bol y levantarlo con las dos manos, de manera que entre el aire y se forme una pompa gigante.
  2. Carreras de pompas. Se trata de que cada participante haga pompas con el fin de que suban lo máximo posible; conviene fijar antes las reglas, como si se permite o no soplar, ayudarse de las manos para que con el aire suban, etc. En cuanto se explote la primera pompa, el jugador pierde y el que consiga hacerla llegar lo más alto gana.
  3. Pompas dobles. Se trata de meter una pompa en otra sin que se rompan. Aunque parece fácil, nada más lejos, si bien las pompas grandes soportan mejor el peso de las más pequeñas.
  4. Esculturas de pompas de jabón. Con el alambre de una percha hacemos formas redondas, cuadradas, triangulares… Cuando se impregna de jabón los más pequeños se asombran de las figuras tan distintas que aparecen.
  5. Pompas en la mesa. En una superficie lisa y limpia, se pasa un trapo húmedo, así los niños pueden hacer concursos y hacer pompas sobre la mesa, al mismo tiempo que todos soplan para que la suya suba lo más alto posible y no se explote.
Jugar con pompas de jabón: consejos

💦​Conviene tener en cuenta que no todos los jabones son iguales, por lo que el relleno de la fórmula de jabón en casa conviene que se realice bajo supervisión de uno o varios adultos. Los niños se pueden distraer y después de haber manipulado el champú u otro jabón llevarse las manos a los ojos, a la boca, etc.
💦​ Asegurarse de que se juega en una superficie lisa; si las pompas son pequeñas o medianas no hay apenas peligro, pero si se hacen pompas gigantes sí, porque la cantidad de jabón que se utiliza y que lleva cada pompero acabará en el suelo, con un peligro real de resbalare y caerse.
💦​   Evitar que se forme espuma, para ello conviene que la mezcla de agua y jabón repose durante horas en la nevera.