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Leche materna personalizada para bebés prematuros

Un programa pionero en España permite la alimentación "a la carta" para los bebés prematuros: toman la leche materna donada adecuada a su edad gestacional

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 23 octubre de 2019
Imagen: ursula_irwin

Nacer demasiado pronto, antes de las 37 semanas de gestación, no es lo idóneo para un bebé. El prematuro tiene más riesgo de sufrir trastornos del neurodesarrollo y problemas gastrointestinales o respiratorios. Un estudio reciente publicado en PNAS por investigadores y universidades de Suiza ha demostrado que la música mejora el desarrollo cerebral de estos niños. Pero lo que de veras es fundamental para su crecimiento físico y cognitivo es la atención y la alimentación que reciben. Y si es con leche materna “a la carta”, mejor. En Europa hay dos hospitales que la promueven. En Letonia hay uno. El otro está en España.

Pronto celebraremos el Día de la Prematuridad con el lema “Nacer demasiado pronto: proporcionar la atención adecuada, en el momento adecuado, en el lugar correcto”. Desde 2008, cada 17 de noviembre recordamos esta condición, que en España supone el 7,5 % de los nacimientos; es decir, unos 30.000 al año.

Detrás de la prematuridad están las técnicas de reproducción asistida, los partos múltiples, el estrés laboral, los problemas de salud en la madre y el retraso de la maternidad. Y tras estos partos, muchos riesgos para el bebé prematuro, tanto para el extremadamente prematuro (menos de 28 semanas), como para el muy prematuro (28-32 semanas) y los tardíos (32-37 semanas). Estos riesgos pueden producirse nada más nacer, durante los dos primeros años y a partir de los seis: problemas respiratorios, deficiencia esquelética, trastornos del neurodesarrollo, anomalías en la actividad del corazón, dificultades digestivas... Y es que en el vientre de su madre todavía le faltaba tiempo para seguir creciendo, cogiendo peso y madurar órganos tan importantes como los pulmones o el hígado, o su sistema inmunológico.

Leche materna para prematuros

De la atención que se les dispense en el centro sanitario y en casa depende la evolución de esas complicaciones. Y en esos cuidados se incluye proporcionarles una nutrición suficiente que incorpore la leche materna, una práctica que tiene un papel vital. Porque la leche de la mujer no es solo el mejor alimento para cualquier niño en sus primeros seis meses de vida, sino que lo es aún más para estos pacientes inmaduros.

Son muchos los beneficios de la lactancia materna en los bebés prematuros. De uno de ellos se hacía eco un trabajo científico reciente publicado en Nature. La investigación, de la Universidad de Pittsburgh y del Hospital de Niños UPMC, en Estados Unidos, descubría que son necesarios los anticuerpos de inmunoglobulina A (IgA) de la leche materna para que estos niños puedan protegerse de la enterocolitis necrotizante (NEC), una enfermedad bacteriana que afecta al intestino y el colon y que a menudo resulta mortal.

El método canguro basado en el contacto piel con piel ayudará a crear un fuerte vínculo entre padres e hijos y, en el caso de la mujer, facilitará la lactancia. Sin embargo, con prematuros esto no siempre es posible, por el tipo de parto o la situación (peso, gravedad…) del pequeño, aunque hay que alimentarle. Y se hace con alimentación parenteral que administra por vía intravenosa los nutrientes necesarios (azúcares, minerales, proteínas y vitaminas) y enteral (a través de una sonda) con leche materna o artificial cuando el prematuro no succiona bien.

¿Con leche de la madre? Las primeras tomas corresponden, por lo general, a leche donada. Procede de bancos de leche materna que han dado de forma altruista mujeres lactantes en beneficio de recién nacidos ingresados prematuros o enfermos que lo necesiten por prescripción médica y que, por cualquier razón, no dispongan de leche de su propia madre. En España se agrupan en la Asociación Española de Bancos de Leche Humana.

Leche materna "a la carta" para prematuros

Pero en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid esa leche materna es especial. Desde hace poco más de un año, el Servicio de Neonatología que dirige el doctor Manuel Sánchez Luna cuenta con una Unidad de Nutrición Personalizada de Neonatología, un servicio pionero en España que ofrece leche de una madre donante que tiene un hijo que nació con la misma edad gestacional que el bebé que la necesita.

Imagen: SeppH

“La leche que produce la madre varía en su composición nutricional (proteínas, hidratos de carbono…) según el tiempo de gestación, los días de vida del bebé y en función de sus necesidades”, explican Silvia Caballero y Mª Carmen Sánchez, especialistas en Neonatología de esta unidad que incluye la nutrición como estrategia terapéutica para estos niños. Por eso se ideó aprovechar esa adaptación que hace la naturaleza y poner en marcha este programa para que cada prematuro se pudiera alimentar con el tipo de leche que le corresponde en cada momento. Se trata, por tanto, de una leche “a la carta” ideal que está sometida a controles bacteriológicos y nutricionales que garantizan su seguridad y adecuación. “Los bancos a nivel mundial funcionan con leche madura. Pero la evidencia científica de los últimos tres años hará moverse hacia este tipo de nutrición más personalizada”, auguran.

Para poder llevar a cabo esta medicina tan personalizada, en el Gregorio Marañón se hace una clasificación nutricional según el tipo de leche: calostro, leche que se produce tras el parto hasta los 5 o 6 días de vida; leche de transición, hasta los 21 días de vida; y leche madura, a partir de los 21 días. Y, por otro lado, la leche donada se divide a su vez por tramos de edad gestacional: menor de 28 semanas, entre las semanas 28 a la 32, de 32 a la 37 y por encima de la semana 37 de gestación. En total, disponen de nueve tipos de leche.

Otra particularidad de esta unidad es que no se mezclan leches de diferentes donantes y todo el proceso sigue una completa trazabilidad que permite conocer de cada biberón donado toda la información en su etiquetado: madre donante, fecha de extracción, tipo de leche, edad gestacional y ubicación en los diferentes congeladores con los que cuenta la unidad. Así, siempre que no haya sido dispensada, es posible recuperar para autoconsumo la leche donada por una madre si, por cualquier razón, deja de tener suficiente. “Nunca les va a faltar a su hijo”, aclaran las neonatólogas.

Las dudas que les surgen a las donantes y a los padres y madres de los hijos que reciben la leche son muchas: cuándo empezar a donar, cómo se guarda, cuál es el proceso de adjudicación, qué pasa si no tengo leche… Y todas quedan resueltas en la unidad, que está integrada en el mismo Servicio de Neonatología del hospital madrileño para poder mantener un estrecho contacto con las madres donantes. “Al estar aquí mismo, nos podemos acercar a ellas e informarles de todo. Son muy solidarias. Esto funciona por la solidaridad de las madres donantes, que es infinita. Sin ellas tendríamos una sala, pero no leche”, agradecen las doctoras. De hecho, es muy común que la madre de un recién nacido que recibe leche donada en sus primeros días, una vez que aumenta su propia producción de leche, ofrezca la suya para futuros receptores.

Más beneficios para los niños prematuros

El balance del primer año de funcionamiento de la unidad es muy positivo. “Estamos desbordados”, confiesan Caballero y Sánchez. Y es que se han superado las previsiones iniciales con creces, gracias al altruismo de las donantes y “la colaboración, el esfuerzo, las horas y las ideas de las enfermeras y auxiliares”. En la presentación de la unidad se adelantaba que en un año se había donado 620 litros de leche materna y se había conseguido proporcionar leche materna propia o donada a todos los bebés prematuros, por debajo de los 1.500 gramos o menores de 32 semanas, nacidos en el Hospital Gregorio Marañón al menos hasta las 34 semanas de edad.

Los resultados médicos en favor de los niños no han sido pocos. “El beneficio de la nutrición se expande a todos los sistemas: digestivo, respiratorio, protección ante infecciones y, a largo plazo, está demostrado el efecto en el neurodesarrollo”, resumen las expertas.  “Casi hemos triplicado la tasa de lactancia materna exclusiva en prematuro menor de 1.500 gramos. Se ha logrado bajar en más del 80 % la incidencia de enterocolitis necrotizante (no hemos tenido operaciones); reducir significativamente los episodios de infección nosocomial a partir de las 72 horas de vida; y en el menor de 26 semanas, disminuir la displasia broncopulmonar. Además, se ha conseguido reducir la necesidad de nutrición por vía intravenosa, ya que la alimentación con leche materna permite un incremento más rápido de la nutrición enteral”, detallan.

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