¿Puedo amamantar si estoy resfriada o tengo gripe?

La leche materna no transmite ni el resfriado y la gripe, pero sí, en cambio, los anticuerpos que la madre genera y son beneficiosos para el bebé
Por Cristian Vázquez 24 de junio de 2015
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Imagen: evgenyataman

Aunque muchas veces se cree que ante un resfriado o taparse la boca al estornudar o toser (si es posible, con el brazo y no con la mano) y evitar hacerlo en dirección al bebé; lavarse las manos con frecuencia y, sobre todo, antes de dar el pecho; y usar siempre pañuelos de papel.

También se aconseja que el entorno familiar del niño se vacune contra la gripe al comienzo de la temporada de baja temperatura e, incluso, que la mujer se la ponga durante el embarazo, pues el efecto protector de esta dosis alcanza al niño hasta los primeros meses de vida tras el parto.

De todas maneras, como informa la Asociación Española de Pediatría (AEP) en un documento sobre la gripe, una persona tiene «capacidad de infectar» desde un día antes del inicio de los síntomas. Esto quiere decir que la madre puede contagiar al pequeño, a través de sus besos y otras formas de contacto, cuando está incubando la enfermedad, antes de que esta se haya manifestado.

Y, por otra parte, también es posible que el proceso sea el inverso, es decir, que sea el niño quien contagie a su madre. De hecho, la AEP también señala que los menores diseminan la enfermedad durante periodos más prolongados, incluso desde seis o más días antes del inicio de la infección. En cualquier caso, seguir dándole el pecho es importante, porque la madre creará anticuerpos que el sistema inmunológico del bebé todavía no está preparado para desarrollar.

Medicamentos contra gripes y resfriados durante la lactancia

Con respecto a los riesgos que los medicamentos ingeridos por la madre podrían suponer para el niño, el Comité de Lactancia Materna de la AEP es claro: “Casi todo lo que se suele prescribir es compatible con la lactancia“. La guía titulada ‘Lactancia y medicamentos: una compatibilidad casi siempre posible‘ detalla cuáles son los pocos fármacos contraindicados en esta etapa, entre los cuales no hay ninguno que se recete de forma habitual para la gripe o los resfriados. La única salvedad que menciona es la conveniencia de evitar las quinolonas (un tipo de antibiótico).

De todas maneras, quien busque mayor seguridad acerca de la compatibilidad entre un determinado medicamento y la lactancia, puede consultar la web e-lactancia.org, de la Asociación para la Promoción e Investigación Científica y Cultural de la Lactancia Materna, o bien acudir a un especialista.