Variedades de mantillo

Adquirir el más adecuado para cada ejemplar facilita su crecimiento y desarrollo
Por mediatrader 7 de diciembre de 2004

Las plantas que se desarrollan en las macetas, macetones o jardineras de nuestras casas y jardines deben cultivarse en un sustrato adecuado, porque no todos son apropiados para cualquier planta.

El suelo convencional de jardín no es una buena opción ya que, constreñido en el reducido espacio de un recipiente, tiende a compactarse, a malearse y a producir bacterias dañinas para los ejemplares. Los mantillos comerciales son estériles y están libres de malas hierbas, por lo que resultan la mejor opción para los ejemplares de maceta.

Veamos cuáles son los tipos de mantillos más habituales:

· Mantillo de tierra. Estos sustratos, obtenidos a partir de un suelo franco, tienen el aspecto y el tacto de un fino suelo de jardín. Retienen bien el agua y contienen nutrientes. En contrapartida cabe reseñar que pesan, son engorrosos de manejar en grandes cantidades y ensucian bastante. Puestos en recipientes son los más adecuados para plantas de vida prolongada.

· Mantillo sin tierra. La mayoría se componen de turba o con sustitutos de ella, como la fibra de coco. Los mantillos sin tierra tienen la ventaja de ser limpios, ligeros y fáciles de manejar, pero contienen menos nutrientes que sus equivalentes hechos con tierra. Tienen tendencia a anegarse si se riegan en exceso y a menguar si se hace menos de lo debido; además, son difíciles de rehumedecer si se deja que se sequen. Este tipo de sustrato es el más adecuado para plantas de vida corta, como las anuales o las de parterre.

· Mantillos para ericáceas. Por su pH bajo, este tipo de sustrato se emplea para plantas que detestan la tierra calcárea, como los brezos y los rododendros.

· Fibra para bulbos. Vendida en pequeñas cantidades, está pensada para bulbos -por lo general obligados a una floración temprana- que se han plantado en interiores o en recipientes. Su composición permite utilizarla en recipientes sin orificios de drenaje. Contiene una determinada cantidad de carbón vegetal para impedir que la mezcla se malee.

· Mantillos comerciales especiales. Son sustratos hechos con plantas alpestres y cactus, son pobres en nutrientes y tienen una elevada proporción de gravilla, que ayuda a conseguir un buen drenaje.