Tarjetas para antiguos universitarios

Entre un 0,20% y un 0,30% de cada compra se destina al fondo social de las agrupaciones de ex alumnos
Por José Ignacio Recio 18 de octubre de 2009
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Imagen: Harrison Keely

Los antiguos alumnos de algunas universidades privadas españolas ya pueden disponer de tarjetas de crédito que les distinguen con la condición de estudiantes de estos centros. Son tarjetas tradicionales cuya principal aportación es la posibilidad de colaborar con alguno de los fines solidarios de la universidad en cuestión.

Ventajas adicionales

Las tarjetas para antiguos alumnos de las universidades privadas identifican a su titular con la institución y los valores que ésta representa, ya sea desde el punto de vista académico o ético, entre otros. Pero además son productos que favorecen el ahorro, ya que otorgan una bonificación cercana al 5% en todas las compras realizadas en restaurantes y gasolineras durante los tres meses siguientes a la emisión de la tarjeta. El importe máximo de las compras bonificadas es de 500 euros por mes y cuenta.

Bonificaciones en las compras o concesión de créditos de manera inmediata son algunas de sus ventajas

Algunas tarjetas de crédito tradicionales proporcionan estas mismas prestaciones, pero los productos asociados a las universidades implican además la obtención de puntos que pueden canjearse por regalos. También dan derecho a ser cliente preferente del club y, sólo por utilizar la tarjeta, se tiene acceso a una gama de regalos y descuentos en distintos establecimientos o centros de ocio. Sin embargo, lo más importante -y su verdadera razón de ser- es que permiten colaborar con los fines solidarios de la universidad en la que se han cursado estudios. Entre el 0,20% y el 0,30% de cada compra se destina a un fondo social de la Agrupación de Antiguos Alumnos, como en el caso de la tarjeta del Centro de Estudios Universitario (CEU).

Prestaciones

La contratación de algunas de estas tarjetas conlleva el disfrute de las ventajas tradicionales de las tarjetas de débito y de crédito:

  • Se aceptan en miles de establecimientos y disponen de una amplia red de cajeros automáticos repartidos en todo el mundo, como cualquier otra tarjeta comercializada por los bancos y cajas de ahorros.
  • Incluyen un seguro gratuito de entre 100.000 y 150.000 euros en viajes abonados con la tarjeta.
  • Se pueden domiciliar en la cuenta que el titular seleccione en el momento de la suscripción.
  • Son gratuitas durante el primer año, aunque a partir de este periodo promocional la cuota ronda los 24 euros.
  • Permiten disponer del dinero de forma inmediata.
  • Se puede decidir cómo pagar las compras. Es posible elegir entre una cuota mensual o abonar a final de mes.

Todos los miembros de la agrupación del IESE disponen de una tarjeta personal que les identifica como tales, tanto en las actividades de la agrupación como en las relaciones personales o profesionales con otros antiguos alumnos. Gracias a ella, este centro cuenta con una valiosa y precisa información sobre los temas y las actividades que más interesan a sus miembros. El registro de asistencias a las diferentes actividades -como el «Programa de Continuidad»- es de gran utilidad para orientar de manera eficaz la oferta de formación para antiguos alumnos.

Sin límite de crédito, estas tarjetas admiten aplazar el pago de las compras hasta dos meses o durante más tiempo, con un coste del 1,25% mensual, y disponer de dinero en efectivo sin gastos de comisión. El Centro de Estudios Universitarios también facilita una tarjeta VISA que colabora con los fines solidarios de este centro educativo al destinar el 0,20% de las compras al fondo social de los antiguos alumnos. También contempla bonificaciones del 5% en el gasto en determinados restaurantes y gasolineras y da acceso a un crédito preferente de forma inmediata.

DATOS PROFESIONALES DEL TITULAR

Al contratar estas tarjetas, junto a los datos personales hay que facilitar los profesionales. Se debe indicar el nombre de la empresa en la que se trabaja, así como la antigüedad y actividad de la misma. En las modalidades más selectivas, hay que especificar el cargo que desempeña el titular y los ingresos netos mensuales.

El objetivo no es otro que disponer de una información profunda del solicitante para que, al pedir un crédito a través de este medio de pago, sea o no aceptado. De acuerdo a sus ingresos y contrato, podrá acceder a una línea de financiación más agresiva por parte de la entidad emisora, así como a cualquier promoción que encuadre en el perfil profesional del titular. Si se quieren conseguir tarjetas adicionales, habrá que señalarlo a la entidad antes o en el momento de su formalización.

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