Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía doméstica

Tipos de seguros ante deudas y descubiertos

Las pólizas más habituales son las destinadas a proteger los pagos de las cuotas de las hipotecas

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: lunes 13 noviembre de 2006

Las entidades bancarias ofrecen a sus clientes distintos tipos de seguros, normalmente con el fin de asegurarse los pagos de las cuotas de las hipotecas contratadas. Por un lado, los clientes quedan protegidos frente a los números rojos si su precariedad económica se debe a contingencias como el fallecimiento del cónyuge, la propia incapacidad temporal, la invalidez o el desempleo. De igual modo, al suscribir un crédito hipotecario los solicitantes pueden pedir coberturas que les permitan preservarse, por ejemplo, frente a las subidas de tipos de interés. La domiciliación de la nómina, en casos concretos y en ciertas entidades, puede reportar un seguro de descubierto o la concesión de un crédito inmediato por un importe previamente limitado y a un interés preferencial. Lo que más inquieta a quien va a disfrutar de estos pretendidos beneficios es cuánto le van a costar esas coberturas y si pagar ese precio, en su situación particular, merece la pena. Existe un amplio abanico de pólizas, lo importante es que el cliente decida qué nivel de protección desea según sus necesidades. Estos productos pueden ser una respuesta ante una situación de sobreendeudamiento pero no la solución, aseguran las organizaciones de consumidores.

Forma de asegurar el cobro

Perder el empleo, separarse o divorciarse de la pareja, fallecimiento del cónyuge y como otras situaciones sobrevenidas, como accidentes o enfermedades de larga duración, pueden ocasionar una notable pérdida de ingresos económicos. Con este argumento algunas entidades bancarias ofrecen a sus clientes la posibilidad de aplazar sus pagos pendientes si por estas circunstancias se quedan en números rojos.

/imgs/2006/12/deudad.jpg
En esos casos, una compañía de seguros, habitualmente relacionada con la entidad, responde del pago de las cuotas del préstamo hipotecario. Ya no serían el cónyuge o los herederos quienes tendrían que afrontar la deuda con el banco. Entre las condiciones de la póliza de este seguro que recibe el nombre de ‘Seguro de Saldo Deudor’ se encuentra un límite, que por ejemplo en Ebankinter es de 1.352,28 euros mensuales, y se establece el plazo máximo, que en este banco es de hasta 12 meses consecutivos y por un total de 24.

El seguro de vida de Caja Laboral cubre el fallecimiento y la invalidez absoluta permanente con el capital contratado y otorga una indemnización doble en caso de que estas circunstancias se produzcan por accidente. Además, cubre cualquier descubierto que pueda producirse en la cuenta corriente o tarjeta de crédito hasta 3.000 euros cuando se de alguna situación cubierta en la póliza. Ahora bien, ¿qué dice la letra pequeña?

Letra “pequeña”

El seguro de vida en la práctica se impone en el 99,9% de contratos de hipotecas, según afirma Fernando Herrero, vicepresidente de la Asociación de usuarios de bancos, cajas de ahorros y seguros (ADICAE). Se aconseja como seguro de amortización. Como en todos los contratos, la recomendación general de las propias entidades de crédito y de las organizaciones de consumidores pasa por leer atentamente las condiciones generales de la póliza. Ya no hay letra pequeña, porque no está permitida, no obstante el lenguaje es farragoso y a veces larga la extensión de las cláusulas. Así, podemos encontrarnos con que la cobertura ante una coyuntural falta de liquidez esté limitada. Entre las condiciones habituales se pueden hallar las siguientes:

  • Un tope referente al importe de dinero al mes.
  • El número de plazos máximos totales y de pagos consecutivos aceptados.
  • Si la cobertura de desempleo cubre sólo al primer titular del préstamo o a los dos si es el caso.
  • El número de años que estará en vigor, que no tiene por qué coincidir con el plazo de la hipoteca. Por ejemplo, en algunos bancos a partir del quinto año se puede renovar o no anualmente.
  • Si la prima es única, se debe abonar íntegra de una sola vez. Su coste puede superar el 1% del importe total del préstamo hipotecario. Debido al gran monto de este capítulo se suele dar al cliente la opción de financiarlo incluyendo el gasto dentro del importe de su préstamo, lo que supone un incremento de la cantidad que ha de abonar en cada cuota mensual del mismo.
  • Al contratar una subrogación o cambio de hipoteca, por lo general se paga toda la prima de “protección de hipoteca” al inicio de la operación y sin posibilidad de financiarla con el préstamo hipotecario.

En la memoria de la Dirección General de Seguros de “Reclamaciones resueltas durante 2005 clasificadas por asuntos”, dentro de los “supuestos especiales de liquidez” el cobro de las primas por desempleo de larga duración ocupa el 22,13% de total.

Paginación dentro de este contenido


Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones