La tasa de bebés prematuros en España aumenta un 13% en los últimos tres años

Los neonatólogos reclaman más recursos sanitarios y psicológicos para los hospitales
Por mediatrader 4 de diciembre de 2005

El número de bebés prematuros se ha incrementado un 13% en España desde 2001. La Sociedad Española de Neonatología ha alertado en su último congreso de este fenómeno, difícil de detener, que se ha convertido en un grave problema sanitario, pero también social y económico. Desde 1996, el aumento de niños prematuros y de bajo peso ha caminado en paralelo a la explosión de natalidad repentina que se está produciendo en el que era uno de los países menos fértiles del mundo.

El coste medio de la asistencia hospitalaria de un neonato sin complicaciones no supera los 600 euros, en tanto que el tratamiento de un gran prematuro alcanza los 80.000 euros. Los costes sociales y sanitarios se mantienen durante años. «Cada vez que damos el alta a un niño de menos un kilo sabemos que sufrirá más enfermedades y más trastornos sociales y educativos», afirma José María Fraga, presidente de la Sociedad Española de Neonatología.

Para estos pacientes especiales el presidente de los neonatólogos reclama acciones especiales: destinar más recursos a los hospitales de referencia, programas de seguimiento neonatal para mantener los cuidados del prematuro, así como apoyo social, sanitario y psicológico para las familias.

El incremento espectacular de los tratamientos de fecundación «in vitro» y sus embarazos múltiples, la maternidad tardía, así como los nacimientos de la población inmigrante, un grupo con peores cuidados en la gestación, son algunas de las causas responsables de este fenómeno, según Fraga.

Tipos de prematuros

Se consideran prematuros y de bajo peso a los bebés que nacen antes de las 37 semanas de gestación y con menos de 2.500 g de peso. En estas condiciones las complicaciones y riesgos para los recién nacidos empiezan y van aumentando cuanto mayor es la prematuridad. A los neonatólogos, los especialistas en recién nacidos, no sólo les preocupa que haya más bebés nacidos antes de tiempo, sino que el incremento sea mayor en los grandes prematuros, esos seres diminutos de menos de 1.500 gramos.

La evolución en cada niño es diferente. Cuentan los g y, sobre todo, cada día de más que han permanecido dentro del útero materno. Aunque en los grandes inmaduros es donde se concentra el peligro de sufrir las lesiones más graves: el 10% sufrirá parálisis cerebral, el 3% quedará sordo y el 6% de los menores de 1.000 g padecerá ceguera por su prematuridad, según las estadísticas.