Un equipo internacional de geólogos descubre huellas de bacterias en lava solidificada hace 3.500 millones de años

Este hallazgo, de confirmarse, revelaría que la vida en la Tierra se puso en marcha por la aparición de microorganismos submarinos
Por mediatrader 23 de abril de 2004

A través del análisis de huellas de actividad biológica en las rocas más antiguas de nuestro planeta, formado hace unos 4.500 millones de años en el Sistema Solar, los investigadores tratan de responder a la incógnita de cuándo surgieron los primeros seres vivos. La revista «Science» publica hoy el descubrimiento, por parte de geólogos noruegos, canadienses y sudafricanos, de microtubos, túneles de tamaño diminuto que aparentemente fueron originados por microorganismos en rocas volcánicas de Sudáfrica, con 3.500 millones de años de antigüedad. Si son ciertas estas pruebas, el reloj de la vida se puso en marcha por la aparición de microorganismos submarinos, que dejaron como impronta de su existencia una serie de túneles perforados en lava, durante su proceso de enfriamiento tras ser expulsada por volcanes oceánicos.

Los autores de este estudio proponen que extensas poblaciones de bacterias encontraron un nicho ecológico donde sobrevivir bajo el agua, alimentándose de ciertos nutrientes de las rocas cuando sólo habían pasado varios cientos de años desde que cesó el violento bombardeo sobre la Tierra de asteroides y otros objetos cósmicos.

Bacterias «comedoras» de rocas

Estos microtubos detectados en rocas sudafricanas, con una anchura de sólo cuatro micras y una longitud de 50 micras, son muy similares a los observados hoy en los fondos basálticos de algunos océanos. Los geólogos Harald Furnes y Neil Nanerjee, de la Universidad de Bergen (Noruega), sostienen desde hace tiempo que esas pequeñas perforaciones son huellas dejadas por primitivas bacterias «comedoras» de rocas.

Una de las evidencias que aportan para apuntalar su hipótesis es la detección de trazas de material orgánico y de ácidos nucleicos en las paredes de esos túneles. Esta posibilidad es avalada por experimentos en laboratorios donde se ha comprobado que ciertos microbios pueden abrirse paso hacia el interior de las rocas, absorbiendo algunos nutrientes esenciales para su supervivencia, como fósforo y hierro.

Martin Fisk, especialista en petrología de la Universidad Estatal de Oregón (EE.UU.), precisó a «Science» que los microtúneles de Sudáfrica muestran inequívocos rasgos que testimonian su origen biológico. «Creo que se ha conseguido la mejor evidencia de que en esa época ya existía vida en la Tierra», declaró Fisk.

Otros especialistas son más cautos porque estas supuestas trazas de vida muy antigua, así como otras diferentes presentadas con anterioridad, podrían ser resultado de procesos geoquímicos sin ninguna relación con actividad biológica.