Un estudio revela que los adolescentes enganchados al móvil tienen más riesgo de fracasar en la escuela

Casi la mitad de los jóvenes entrevistados lo mantienen encendido en clase
Por EROSKI Consumer 6 de abril de 2009

La dependencia del teléfono móvil entre los adolescentes está muy relacionada con el fracaso escolar. Así lo pone de manifiesto un estudio realizado por investigadores del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) entre 1.328 chavales con edades comprendidas entre los 13 y los 20 años.

Casi la mitad de los adolescentes que llevaban el móvil a clase lo mantenían encendido

El promedio de edad del primer teléfono móvil fue de 12 años, «una edad a la que puede que no hayan desarrollado suficientemente buen juicio para hacerlo de manera responsable», advierten los autores, los profesores Mercedes Sánchez-Martínez y Ángel Otero. El gasto mensual se estimó en 15 euros y son las chicas las que hacen un mayor uso del mismo. Los mensajes cortos (SMS) es la función más utilizada.

Alrededor de la mitad de los jóvenes que participaron en el estudio universitario manifestaron llevar el teléfono móvil a la escuela y casi la mitad de los mismos lo mantenían encendido en clase.

Depresión

El estudio concluye además que el uso intensivo del móvil se asocia preferentemente a factores como sexo femenino, ir a una escuela de ámbito rural, buena economía familiar, fumar, un consumo excesivo de alcohol y presentar síntomas depresivos.

Los autores destacan que la intensidad de uso de este dispositivo entre los adolescentes está relacionada con la cultura familiar

«Los resultados confirman que los adolescentes con síntomas depresivos tienen 1,74 veces más probabilidades de hacer un uso intensivo de su teléfono móvil que aquellos que no presentan sintomatología depresiva», indica el estudio.

Los autores destacan que la intensidad de uso de este dispositivo entre los adolescentes está relacionada con la cultura familiar. «Ahora los padres pueden fomentar el manejo del mismo entre sus hijos debido a que éste les ofrece seguridad y una forma de supervisarles cuando están fuera de casa», apuntan.

Los expertos recuerdan que el uso responsable del teléfono móvil pasa por proporcionar el mismo a los jóvenes a una edad en la que tengan un criterio correcto para su empleo, utilizar tarjeta de prepago mejor que contrato para controlar los gastos, enseñarles a desconectar sus teléfonos en lugares inapropiados, como las consultas médicas, y prohibir que lo lleven a la escuela.

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