Bañar a una perra embarazada: pasos para hacerlo bien

El baño con agua y jabón debe mantenerse durante la gestación de la perra, pero se deben evitar los productos con insecticidas y cuidar la delicada zona del vientre
Por Eva San Martín 14 de abril de 2012
Img perro banera
Imagen: corsi photo

Una perra gestante necesita su rutina habitual de baño, con agua y el jabón adecuado, igual que el resto de mascotas. Conviene, no obstante, tener en cuenta ciertas precauciones sencillas para proteger a los cachorros que aloja en su vientre: prescindir de las presiones sobre la zona del abdomen y evitar algunos champús que pueden provocar abortos no deseados.

El embarazo de un perro dura entre 63 y 67 días de media (unos dos meses). El número de embriones que aloja en el vientre varía con su tamaño. Mientras que un ejemplar grande de Pastor alemán puede albergar hasta ocho cachorros, este número sería una hazaña casi imposible para hembras de menor envergadura, como es el caso de la pequeña Chihuahua, que pare dos cachorros de media.

Una perra gestante necesita su rutina habitual de baño, con agua y el jabón adecuado

El vientre materno de la perra funciona como un delicado pero complejo universo para los embriones que se desarrollan en su interior. Ese complejo universo se mantiene gracias a un sinfín de equilibrios y reacciones químicas que permiten a los fetos contar con el alimento y las condiciones idóneas que precisan para su desarrollo. Esto explica que en el momento del baño, cuando nuestra mascota está embarazada, convenga tener en cuenta ciertas precauciones.

¿Se puede bañar a una perra gestante?

Una de las primeras preguntas que se plantea cuando nuestra mascota espera cachorros es si debemos mantener su rutina habitual de baños. El veterinario Juan Francisco Sánchez, de la clínica Mascotas, de La Carlota (Córdoba), explica que, «por supuesto, se puede bañar a una perra gestante».

El veterinario recomienda tener ciertas precauciones, en especial con las mascotas gestantes más nerviosas. «Siempre que sea posible, conviene concentrar los baños al principio y a mitad de la gestación, evitando los últimos días, ya que no es extraño que, durante los últimos cuatro o cinco días de embarazo, el aseo provoque en la perra cierto estrés poco recomendable en su estado», explica Sánchez.

Una perra gestante que vive en la ciudad puede necesitar un baño al mes (si tiene el pelo largo) o uno cada dos o tres meses (si es de pelaje corto). «Ofrecer a nuestra hembra de perro gestante un baño al principio del embarazo y otro a mitad suele ser suficiente», añade Sánchez.

Elegir el champú apropiado para el aseo de su mascota embarazada

En el mercado hay una amplia variedad de productos adecuados para bañar a su mascota (no sirven los fabricados para personas, ya que el PH de nuestra piel es distinto y pueden dañar al perro). Hay champús para perros con pieles muy sensibles o con tendencia a las reacciones alérgicas. También los hay específicos para cada tipo de pelo: corto, largo, rizado, oscuro o claro. Es cuestión de elegir el producto que se adapte mejor a las características del perro.

Una perra gestante no tiene por qué utilizar un jabón diferente al que usa de forma habitual para sus baños. Sin embargo, se debe huir de los champús que contengan productos antiparasitarios.

Para evitar el estrés del animal, conviene no bañarle durante los últimos días de gestación

«Este tipo de jabones contienen sustancias que atacan a las pulgas y garrapatas que puedan estar alojadas en la piel de nuestra perra. Pero son sustancias que, en contacto con la piel de nuestra mascota, pueden absorberse y entrar en su organismo, afectando de forma negativa a los cachorros que aloja en su vientre», explica el doctor Sánchez.

En algunos casos, el contacto de los embriones vulnerables con estas sustancias agresivas puede, incluso, provocar abortos espontáneos no deseados en la perra gestaste.

Evite la presión en la zona del vientre de la hembra

La temperatura corporal del can roza 39ºC de media. Esto significa que el cuerpo del perro funciona a unos dos grados más que el de las personas. Esta diferencia explica que el perro sea más sensible al agua fría que los humanos: su cuerpo siente un contraste mayor. La temperatura que a una persona le puede parecer caliente, al perro le puede resultar fría. La temperatura del agua del baño debe ser lo más parecida posible a la de nuestra mascota y, por lo tanto, acercarse a 39ºC.

Otra de las precauciones que deben guiar el aseo de nuestra mascota pasa por evitar las presiones excesivas en el vientre de la perra gestante, ya que el espacio disponible para los cachorros, que crecen de manera constante, es cada vez menor. «En la zona del vientre, el producto debe aplicarse mediante un ligero masaje», añade el veterinario. La misma cautela se debe mantener al retirar el champú con agua templada. «Hay que dejarse guiar por el sentido común», concluye Sánchez.

Consejos
  • Una perra gestante necesita su rutina habitual de baño, con agua y el jabón adecuado, igual que el resto de mascotas.

  • Conviene concentrar los baños al principio y a mitad de la gestación, para evitarlos durante los últimos días y prevenir que la perra sufra cierto estrés, poco recomendable en su estado.

  • Una perra gestante que vive en la ciudad puede necesitar un baño al mes (si tiene el pelo largo) o uno cada dos o tres meses (si es de pelaje corto).

  • Proponer a nuestra hembra de perro gestante un baño al principio del embarazo y otro a mitad, a menudo, es suficiente.

  • Una perra embarazada no tiene por qué utilizar un jabón diferente al que usa de forma habitual para sus baños: es importante, sin embargo, descartar los champús que contengan productos antiparasitarios.

  • Hay que evitar las presiones excesivas en la delicada zona del vientre de la perra gestante.

  • No olvide acudir a su veterinario en caso de duda.

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