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¿Por qué el chocolate no es un buen premio de Navidad para tu mascota?

Un estudio revela que las intoxicaciones en perros y gatos por comer chocolate crecen durante la época navideña

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: jueves 13 diciembre de 2018
El chocolate tiene beneficios para los humanos. Su alta cantidad de antioxidantes lo convierten en un alimento con propiedades para proteger el corazón y bajar la presión arterial. Pero también conlleva algunos problemas. Su contenido en calorías es elevado: 100 gramos de chocolate negro equivalen a unas 540 calorías, casi un cuarto de la cantidad diaria recomendada. Pero aquí no acaban sus inconvenientes: el chocolate es muy peligroso para las mascotas. Incluso, puede ser mortal. Lo vemos a continuación.

La razón por la que el chocolate tiene sus riesgos para perros y gatos se debe a la presencia de la teobromina, una molécula que genera de forma natural el árbol del cacao durante la fotosíntesis y que es necesaria para su metabolismo y crecimiento. Por tanto, no es un añadido artificial del chocolate, pero si resulta peligroso para estos animales. Se trata de una sustancia estimulante similar a la cafeína que puede originarles malestar estomacal, acelerar su ritmo cardiaco y hasta producir su deshidratación, convulsiones y, en los casos más graves, la muerte. "La teobromina es tóxica para la mascota, ya que puede provocar su muerte si la intoxicación es grave", dice la Fundación Vasca para la Seguridad Agroalimentaria, en un estudio sobre la teobromina.

Chocolate: tóxico para la mascota, no para su dueño

Ahora bien, el hecho de que el chocolate sea tóxico para la mascota no implica que sea peligroso para los humanos, más allá de su contenido calórico, que debe moderarse. Nuestro cuerpo sí es capaz de metabolizar o transformar la teobromina en compuestos seguros para el organismo a una velocidad relativamente elevada, lo que evita su peligrosidad. El problema es que este proceso de degradación no ocurre al mismo ritmo en canes y felinos: sus cuerpos no son lo suficientemente rápidos o veloces, y la teobromina acaba acumulándose en los órganos de su cuerpo, con los consecuentes problemas.

Los veterinarios de la Universidad de Liverpool (Reino Unido) ya advierten en un estudio publicado en 'Veterinary Record' de que el riesgo de intoxicación por chocolate en perros y gatos crece durante las fiestas de Navidad. Y eso que los felinos son menos susceptibles a comer chocolate, ya que son más selectivos con su comida. Pero, en caso de ingesta, también puede ser fatal, debido a su menor tamaño. Sin embargo, "a los perros les encanta el chocolate", dice el veterinario Peter-John Mäntylä, coordinador de la investigación británica. Por eso, el doctor de animales recomienda mantener este dulce, tan habitual durante las fiestas navideñas, fuera de su alcance.

De todos modos, conviene estar preparados para acudir al veterinario en caso de ingesta accidental. Se debe saber proporcionar información previa por teléfono sobre la cantidad tomada y tener cerca la etiqueta del producto. En el envase o envoltorio del alimento hay información sobre el contenido exacto de cacao, un dato que también servirá de referencia al veterinario para hacer una primera valoración sobre la gravedad de la posible intoxicación alimentaria.

Ni chocolate negro ni blanco

Puesto que el elemento peligroso del chocolate para la mascota es la teobromina, el grado de pureza del cacao en el producto determinará el riesgo de intoxicación. En otras palabras, no es lo mismo que el perro o gato coma una magdalena con virutas de chocolate, y contenido relativamente bajo de este elemento, que una onza de chocolate negro puro, mucho más peligrosa.

La cantidad de teobromina de un chocolate depende de la calidad y del tipo de cacao. Así, mientras que el chocolate blanco apenas contiene esta sustancia, una cantidad pequeña de chocolate puro puede suponer un peligro.

La cantidad de cacao que es peligrosa para la mascota depende, además, del tamaño del animal, ya que esto es lo que determina la cantidad de chocolate que su cuerpo puede aceptar sin que suponga un riesgo: un perro pequeño o un gato soporta menos teobromina que un animal grande, y el riesgo de que se intoxique con el cacao es, por tanto, mayor. Por ello, un cachorro de menos de un kilo tendrá problemas incluso si ingiere una pequeña cantidad de chocolate blanco. Mientras que un perro de unos 10 kilos experimentará una aceleración de sus latidos (efecto de la teobromina) con 300 gramos de chocolate oscuro de baja pureza, 250 gramos de chocolate puro podrían ser mortales.

Para evitar riesgos, no hay que olvidarse de que el chocolate no es un buen premio para perros y gatos en Navidad. Y nunca.

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