Científicos advierten de la «urgente» necesidad de usar los recursos naturales de forma responsable para mitigar el cambio climático

Afirman que la humanidad tendrá que consumir sólo un cuarto de la totalidad de sus reservas de gas, petróleo y carbón
Por mediatrader 1 de mayo de 2009

Dos estudios publicados por la revista «Nature» advierten de la «urgente» necesidad de realizar un uso responsable de los recursos naturales para evitar un fatal progreso del cambio climático. Así, la humanidad sólo podrá consumir un cuarto de la totalidad de sus reservas de gas, petróleo y carbón si quiere tener la confianza de mantenerse en límites seguros respecto al clima, sostienen los autores de esos trabajos.

La población mundial no podrá consumir a partir del año 2024 más petróleo, gas o carbón a los niveles que lo hace ahora en sus hogares, coches y fábricas, insisten los científicos, que se marcan así el objetivo de reducir el riesgo de aumentar en dos grados centígrados el calentamiento global.

Esta conclusión «pone en duda si cualquier inversión en más explotaciones petrolíferas es una buena inversión», señaló Malte Meinshausen, especialista del Instituto Potsdam (Alemania), que ha dirigido una de las investigaciones. «Debemos apostar por otras tecnologías que por el momento todavía son inciertas, o de otra forma nos dirigiremos a un calentamiento de tres o cuatro grados centígrados», apuntó.

Los investigadores indicaron que las emisiones provenientes del uso del carbón están creciendo un 3% cada año, aunque se espera que la cifra caiga temporalmente a causa de la recesión económica. Los científicos esperan influir sobre las decisiones que tomen los distintos países en la próxima cumbre sobre el cambio climático en Copenhague, ya que sin una acción urgente, mantenerse en los límites de temperatura considerados seguros se convertirá en algo «muy difícil» o «imposible». Incluso un incremento de sólo dos grados centígrados puede ser un riesgo que cause serios impactos, como la subida en siete metros del nivel del mar o la desecación de grandes áreas de Australia, sur de Europa y sudoeste de Estados Unidos, alertaron.