Entrevista

Isabel Herráez, vicepresidenta de la Asociación Vertidos Cero

Los vertidos incontrolados son comunes en España a pesar de la ley
Por Alex Fernández Muerza 29 de enero de 2011
Img isabelherraez

El problema de los residuos en España es preocupante. Vertidos incontrolados en la práctica totalidad del territorio, balsas químicas como las del accidente en Hungría que pueden romperse en cualquier momento, las peores cifras de reciclaje de Europa… Son algunos de los datos que ofrece Isabel Herráez, vicepresidenta de la Asociación Vertidos Cero y Profesora Titular de la Universidad Autónoma de Madrid. Los consumidores no son conscientes de esta situación y de sus graves consecuencias para la salud, el medio ambiente y la economía, según esta experta, que apela a la aplicación de la ley y a la concienciación ciudadana.

Su asociación se denomina Vertidos Cero. ¿Es posible lograr este objetivo?

“La tecnología y el sentido común hacen posible el objetivo de vertidos cero”
Sí, con la ayuda de todos, ciudadanos, empresas y administraciones. Cualquier actividad genera residuos, pero deben ser los menos posibles y no tienen por qué acabar vertidos y afectar al medio. La tecnología y el sentido común lo hacen posible.

¿Cuál es la situación de los vertidos en España?

A pesar de la extensa legislación, es común la presencia de todo tipo de vertidos incontrolados en la práctica totalidad del territorio. La sociedad no ha interiorizado que esta actividad redunda en nuestra contra, tanto en el ámbito económico como de calidad de vida.

¿Cómo afecta a los ciudadanos y al medio ambiente?

“La producción de residuos que acaban vertidos es creciente y genera problemas muy próximos”

Mucho más de lo que el ciudadano es consciente, ya que pueden influir de forma directa sobre su salud. La producción de residuos que acaban vertidos es creciente y genera problemas muy próximos, como ocupación y contaminación de suelos, cada vez más cercanos a zonas habitadas, emisiones que derivan en alergias e intolerancias crecientes, intoxicaciones masivas, pérdida de calidad de vida, etc. En el plano ambiental, afecta a todos los seres vivos, que pueden sufrir enfermedades y la muerte. En el ámbito económico, subsanar muchos de los problemas originados supone un coste mayor una vez desarrollados.

¿Se pueden evitar estos vertidos?

Cada día se avanza hacia medidas preventivas, pero la realidad todavía es muy desgarradora. Se antepone la facilidad de verter sin tratar o de manera ilegal antes que costear un sistema de tratamiento o de prevención.

¿Cuántos vertederos incontrolados hay en España?

“Se antepone la facilidad de verter sin tratar o de manera ilegal antes que costear un sistema de tratamiento”
La Memoria de la Fiscalía Coordinadora de Medio Ambiente y Urbanismo para el año 2008 censa un total de 2.987 vertederos ilegales. Antes del 16 de julio de 2009, debían haberse clausurado los vertederos que incumplieran el Real Decreto 1481/2001.

¿Por qué no se ha acabado con ellos?

Esto debería contestarlo la Administración, aunque es muy posible que sea un problema presupuestario, porque supone un elevado coste.

¿Qué tipos de vertidos son los más problemáticos?

“En 2008 se censaron 2.987 vertederos ilegales”
Los asociados a actividades industriales, debido al elevado volumen producido y a su peligrosidad. Podríamos fijarnos en el polo químico de Huelva y las balsas de fosfoyesos con óxidos de uranio, o las industrias extractivas de aluminio, similares al caso de Hungría, que tienen balsas de lodos con un futuro muy incierto y peligroso.

¿Podría pasar en España un accidente como el de Hungría?

La información sobre la cantidad de este tipo de residuos y el número de balsas de almacenamiento en España no es fiable. La referencia más actual es el Plan Integral de Residuos PNIR (2007-2015), con datos de 2002. En él se indica que las infraestructuras disponibles para el tratamiento de este tipo de residuos son, al menos en algunos casos, insuficientes.

¿Cuántas balsas podría haber?

“En 2002 había 988 balsas y presas y al año se generan unas 2.059.792 toneladas de este tipo de residuos”
El PNIR indica que en 2002 había 988 balsas y presas y que al año se generan unas 2.059.792 toneladas de este tipo de residuos. Estos datos son preocupantes, ya que en 1998 hubo un incidente por la rotura de la presa de contención de la balsa de decantación de la mina de pirita en Aznalcóllar (Sevilla), con el agravante de estar en las cercanías del Parque Nacional de Doñana.

¿Cómo se podría evitar otra nueva catástrofe como la de Hungría o Aznalcóllar?

Mediante el cumplimiento estricto de la Directiva 2006/21/CE. Para ello, la implicación de las autoridades encargadas de inspeccionar las instalaciones y de evaluar de forma exhaustiva los riesgos en las instalaciones futuras es imprescindible. También hace falta una unificación legislativa y la cooperación de todos, no solo para la gestión de los vertidos y residuos, sino para la monitorización y recuperación del medio natural tras el cese de las operaciones.

¿Por qué se permiten estas balsas cuando son tan peligrosas?

“Las balsas deben utilizarse solo para almacenar residuos a corto plazo, que deben ser después gestionados”
En teoría, las balsas deben ser instalaciones utilizadas solo para almacenar a corto plazo residuos, que deben ser después gestionados conforme al principio de jerarquía (en orden de prioridad, prevención, reutilización, valorización, reciclaje y eliminación). Estas instalaciones deben garantizar una correcta impermeabilización y una ubicación adecuada. Muchas de las escombreras pueden recuperarse e integrarse en el paisaje, mediante técnicas edafo-paisajísticas de actuación.

¿Qué cantidad de vertidos hay en España?

Hablar de cifras es un problema en sí mismo porque hay una gran incertidumbre. Es uno de los motivos que originaron nuestra asociación. Hemos presentado en la Banca Cívica un proyecto de investigación para el control de vertidos en España, tanto los controlados como los incontrolados.

¿Los vertederos controlados cumplen todas las garantías como aseguran sus responsables?

“Los vertederos anteriores a 2001 no cuentan con ninguna seguridad”
Los nuevos vertederos deben cumplir el Real Decreto 1481/2001, pero los anteriores a 2001 no cuentan con ninguna seguridad. Cuando se detectan problemas, suelen derivarse de una incorrecta gestión y mantenimiento. Otro problema es que, debido a la escasez de suelo, en ocasiones su emplazamiento no es el más adecuado.

¿Cuál es el papel de los consumidores respecto a los vertidos?

El consumidor es fundamental: es el productor del residuo y, por tanto, su responsable. Pero la información a los consumidores respecto de sus obligaciones con los residuos generados en su domicilio es escasa.

¿Qué información deben recibir?

“Los residuos urbanos aumentan de manera constante y más del 60% se destinan a vertedero”
Los consumidores deben estar informados de sus deberes y obligaciones para la correcta gestión de residuos y conocer con exactitud qué implica adquirir un producto. Esto podría suponer un cambio en los productores, ya que deberían ofrecer artículos con menor impacto ambiental para seguir en el mercado. Si los ciudadanos conocieran el sistema de gestión de residuos sólidos urbanos de su ciudad, serían conscientes de su valor real y se darían cuenta de que está en sus manos abaratar sus costes. Éste sería el caso de una correcta separación selectiva de residuos urbanos en origen: materia orgánica, papel y cartón, resto (metales, plásticos, etc) e incluir el sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR) para los envases.

¿Cuántos residuos urbanos generan los consumidores?

Su cantidad aumenta de manera constante y más del 60% se destinan a vertedero. España es el país de Europa que menos recicla. Todo ello supone un mayor consumo de materias primas, muchas de ellas importadas, ocupación de más suelo, mayores inversiones en infraestructuras públicas y generación de residuos/vertidos derivados (lixiviados y gases de efecto invernadero) que es necesario tratar. Todo ello tiene un alto impacto medioambiental y económico. Un residuo que el ciudadano no deposita de forma adecuada acabará como un vertido, además del sobrecoste de tratamiento que supone, y que pagamos todos.

¿Qué pueden hacer los consumidores para hacer frente a este problema?

“El mejor residuo es el que no se genera”
El mejor residuo es el que no se genera. Por ello, lo más importante es minimizar, optar por productos que supongan el mínimo posible de residuos y evitar el sobreenvasado. Cuando el producto pasa a ser residuo, hay que depositarlo en un contenedor de reciclaje en función de sus características y, si es necesario (tóxicos, aparatos eléctricos y electrónicos, voluminosos, etc.) llevarlo a un punto limpio. Hay que interesar al ciudadano por cómo le afectan los vertidos y qué rol desempeña en cuanto a su prevención, minimización y eliminación. Pese a vivir en una era mediática, las noticias sobre vertidos no tienen un calado fuerte y general.

Cuando se detecta una marea negra, la noticia salta a las portadas de todos los medios.

En realidad, son los medios de comunicación quienes las hacen populares. Hay innumerables desastres de igual o mayor efecto que las mareas negras o las roturas de balsas de lodos, pero que pasan desapercibidos. Además, tras el primer impacto mediático, el interés decae y muchas líneas de investigación abiertas se olvidan, sobre todo las referentes a prevención, que es la clave para evitarlos. Cuando un evento de este tipo tiene lugar, el ecosistema afectado no podrá recuperarse al 100%. La frase “revertir el escenario a su estado anterior” es una utopía, a pesar de figurar en el ordenamiento jurídico.

¿Se ha mejorado algo desde el vertido del Prestige?

“Hay innumerables desastres de igual o mayor efecto que las mareas negras, pero que pasan desapercibidos”

El Prestige ha servido para aprender lecciones, cuestionar el funcionamiento y respuesta de la Administración y replantear la organización jurídico-administrativa. En el plano científico, ha servido para abrir más líneas de investigación en descontaminación, procesos de tratamiento de contaminantes, estudios de fauna, flora, etc.

Se espera que en 2011 se apruebe la Ley de Residuos. ¿Mejorará esta cuestión?

/imgs/2011/01/logoavcinfoenviro.jpgAntes hay que conocer el texto definitivo. En los borradores preliminares hay ciertos cambios interesantes, como la segregación de la materia orgánica, que de llevarse a cabo de forma adecuada supondrá una importante mejora y la solución de muchos problemas en el vertedero. La separación en cinco fracciones (papel, metal, vidrio, plástico y materia orgánica) supondrá una mayor claridad en la separación de plásticos y metales y un aumento en la recogida de materiales.

Su asociación ha creado una etiqueta, el “distintivo vertidos cero“. ¿Cuál es su objetivo?

“Cuando una marea negra o la rotura de una balsa tiene lugar, el ecosistema afectado no podrá recuperarse al 100%”
Es una seña de identidad para las actividades que han logrado una disminución efectiva y cuantificable de sus vertidos y como elemento de decisión para los ciudadanos que valoran la protección medioambiental. La hemos presentado a diferentes entidades públicas y privadas y tres de ellas han iniciado el procedimiento para su obtención en diferentes sectores. Esperamos que en los próximos meses se conozca más. En este sentido, lanzo una invitación a las entidades y a los ciudadanos para asociarse a Vertidos Cero y desarrollar este proyecto, que camina poco a poco pero con la idea de ser un referente en la prevención, minimización y eliminación de los vertidos.

Perfil biográfico de Isabel Herráez

Isabel Herráez Sánchez de las Matas (Madrid, 1953) es Profesora Titular de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), en el Área de Geodinámica. En los treinta y cuatro años de su carrera profesional ha investigado sobre Hidrogeología, Hidrogeoquímica Convencional e Isotópica, Contaminación e Impacto Ambiental, con una gran dedicación a la Contaminación de las aguas y Estudios de Vertederos de Residuos Urbanos. Ha publicado 12 libros, 60 artículos en revistas nacionales y extranjeras, 20 informes internos de investigación, ha participado en más de 25 proyectos de investigación y ha elaborado 15 informes periciales para la Fiscalía de Medio Ambiente de Madrid. Es directora y profesora de diversos Cursos de Postgraduado y Codirectora del Máster de Gestión y Tratamiento de Residuos de la UAM. Desde enero de 2010, fecha de creación de la Asociación Vertidos Cero, es vicepresidenta de la misma.

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