La aplicación de sombras artificiales sobre nidos de tortuga aumenta la tasa de eclosión de sus huevos

Los viveros sometidos a porcentajes de sombra del 40% y del 60% obtuvieron tasas de eclosión del 66,4% y del 65,2%, respectivamente
Por mediatrader 3 de octubre de 2011

La aplicación de sombras artificiales sobre nidos de tortuga aumenta la tasa de eclosión de sus huevos y la homogeneidad entre los sexos de las nuevas crías, según se desprende de un estudio realizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) sobre 15 nidos de tortuga laúd (Dermochelys coriacea) en las playas del mar Caribe. La investigación publicada en la revista «Global Change Biology», indica que los nidos de umbría muestran una tasa de nacimientos más de un 65% superior a la de los de solana.

Los requerimientos térmicos de esta especie, catalogada como «en peligro crítico» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, son muy específicos. «La incubación exitosa solo ocurre entre los 25 °C y los 33°C, y la determinación de su sexo está fundamentalmente determinada por ella», explicó el CSIC. «Hemos descubierto que actualmente nacen aproximadamente un 91,2% de crías hembras en el mar Caribe y el aumento de sólo 0,1°C en las temperaturas máximas diarias del aire puede provocar una completa feminización de la especie», señaló el responsable del trabajo, el investigador del CSIC en la Estación Biológica de Doñana, Juan Patiño.

Los viveros sometidos a porcentajes de sombra del 40% y del 60% obtuvieron tasas de eclosión del 66,4% y del 65,2%, respectivamente. Por su parte, los viveros de solana mostraron una tasa de eclosión de 39,2%. Además, mientras que las tasas de hembras de los dos primeros fueron del 25% y del 4%, en el vivero de solana nacieron un 100% de hembras.

La investigación también recoge que aunque las crías sometidas a sombra artificial registraron un ligero aumento en la duración de su periodo de incubación, que en ningún se alargó más de cinco días, sus velocidades de carrera y de volteo no se vieron prácticamente modificadas. Únicamente se percibió un beneficio en las condiciones físicas de aquellas sometidas a sombras del 40%.

«Frente al aumento de temperatura que se espera en el futuro a causa del cambio climático, se prevé una completa feminización de las crías en el plazo de una década y efectos aún peores hacia final de siglo, cuando las temperaturas de incubación se acerquen a los límites de tolerancia térmica, lo que conducirá a una disminución del éxito de la eclosión», alertó Patiño. Dado que la incubación a temperaturas más bajas estimula el nacimiento de machos, el estudio también ha comparado la evolución térmica de los nidos en función del color de la arena y de su localización en la playa. Los resultados demuestran que las playas de arena clara generan ambientes más frescos, probablemente debido a que reflejan mayor luz solar con una variación de hasta 4 °C. A lo largo de la playa, las temperaturas de incubación más bajas se encuentran en las zonas más próximas al mar.

La selección de áreas de anidación por parte de las hembras de tortuga no parece estar guiada por la elección de zonas térmicamente más adecuadas. Los resultados del estudio «son, por tanto, una buena herramienta a la hora de escoger enclaves para la recolocación de viveros», destacó el CSIC.