Los océanos Ártico y Antártico comparten más de 230 especies marinas

Éste es uno de los descubrimientos realizados hasta ahora por el Censo de Vida Marina
Por EROSKI Consumer 16 de febrero de 2009

Pese a estar separadas por más de 11.000 kilómetros de distancia, han conseguido prosperar en las aguas más extremas y gélidas del planeta, pero también las más ricas en nutrientes. Los investigadores del Censo de Vida Marina calculan que al menos 235 especies marinas habitan tanto en el Ártico como en el océano Antártico, y no descartan que la cifra pueda ser mayor.

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Imagen: CONSUMER EROSKI

Ambos océanos comparten especies de todo tipo; desde ballenas grises a aves marinas, crustáceos, gusanos marinos y también los llamados «peces de hielo», cuya sangre porta un anticongelante que la mantiene fluida a temperaturas extremas.

En concreto, se han catalogado en aguas antárticas unas 7.500 especies de peces, aves y mamíferos marinos, artrópodos, moluscos y unas 5.500 en el Ártico, del total de entre 230.000 y 250.000 especies identificadas a lo largo y ancho de los siete mares.

En aguas antárticas se han catalogado unas 7.500 especies de peces, aves y mamíferos marinos, artrópodos, moluscos y unas 5.500 en el Ártico

«Los mares polares, lejos de ser desiertos biológicos, presentan una sorprendente cantidad y variedad de vida», subraya Ian Poiner, presidente del Comité Científico del Censo. Ahora los investigadores analizan el ADN de esas especies para confirmar si son idénticas al norte y al sur.

El Censo de Vida Marina es una iniciativa puesta en marcha en el año 2.000 por científicos e investigadores de más de 80 países, con apoyo del Consejo Internacional de la Ciencia y la Organización Meteorológica Mundial, con el objetivo de censar todas las especies marinas conocidas, su distribución, el tamaño de las poblaciones y las pautas de su desarrollo.

Sus conclusiones definitivas se presentarán en 2010, aunque ya se conocen algunos anticipos, como el citado. Asimismo, se ha constatado que las especies piscícolas propias de aguas frías se están desplazando progresivamente hacia los polos, huyendo del alza de las temperaturas en numerosas regiones oceánicas.

La acción de la Corriente Circumpolar

El colapso de grandes plataformas de hielo en torno a la Península Antártica como consecuencia del calentamiento global ha permitido explorar los fondos marinos antárticos por primera vez en los últimos 100.000 años.

Los muestreos realizados hasta la fecha ponen de manifiesto que, en contra de lo que se creía, los fondos marinos alrededor de la Antártida constituyen una única “provincia” en términos biológicos, a pesar de los 8.500 kilómetros de océano que separan uno y otro extremo del continente.

Los investigadores del Censo de Vida Marina sospechan que esa homogeneidad en la vida marina antártica es resultado de la acción de la Corriente Circumpolar. Se trata de una corriente única que rodea la Antártida en el sentido de las agujas del reloj, impulsada a gran velocidad -el doble que la Corriente del Golfo- por los vientos más fuertes del planeta, con capacidad para actuar como una gran mezcladora de especies en todo su recorrido.

Varios de los proyectos incluidos en el Censo tratan de determinar si, además de distribuir de una manera homogénea la fauna marina en torno a la Antártida, la Corriente Circumpolar ha facilitado también el transporte de especies hacia otras latitudes más septentrionales. Se cree que, desde hace millones de años, la Antártida ha desviado hacia aguas mucho más cálidas distintas variedades de pulpos, crustáceos y otras especies durante los periodos de deshielo.

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