Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Motor > Mantenimiento del automóvil

Tuning

El arte de personalizar un vehículo al gusto de quien lo conduce ha creado un importante movimiento que no sólo aboga por coches vistosos, sino por automóviles que ganan en seguridad

Img tuning Imagen: Alan

El tuning llegó a España hace poco más de una década, pero representa todo un movimiento que mueve miles de euros cada año. Hace referencia al cambio de los componentes mecánicos y electrónicos de un coche, así como a la transformación de la carrocería. Precisamente, el tuning más conocido es el que muestra vehículos vistosos, pero también hay un tuning que no se ve y que afecta al interior del automóvil: motor, frenos, suspensión… Sus defensores aseguran que se trata de un fenómeno que no sólo busca llamar la atención en la carretera, sino convertir al coche en un producto más seguro. Además, reclaman un cambio en la legislación para que se eliminen las trabas a la hora de pasar la ITV, que exige que cualquier cambio cuente con la homologación correspondiente.

Auge del movimiento tuning

/imgs/2007/03/tuning.jpg

El tuning surgió en Estados Unidos después de la II Guerra Mundial. Fue en aquel país donde la personalización de coches fabricados entre los años 1920 y 1940 alcanzó sus cotas máximas. Posteriormente, el fenómeno se extendió a otros continentes hasta llegar a España hace unos 15 años. Su principio: transformar los componentes mecánicos y electrónicos de un vehículo al gusto de quien lo conduce. David Ordás recuerda desde su puesto al frente del portal www.solotuning.com
que en España el tuning es un fenómeno relativamente reciente, frente a otros países con más tradición en los que nos llevan mucha ventaja. “En Estados Unidos, la cuna del tuning, los jóvenes americanos llevaban a cabo en la posguerra todo tipo de modificaciones para que sus coches lucieran tan flamantes y rápidos como fuera posible. Sin duda, allí las preparaciones se han convertido en algo usual y casi inherente a la propia cultura americana, muy influida también por el mundo de las carreras”, explica.

En Europa, las referencias más importantes se encuentran en el tuning alemán e inglés, países con gran tradición automovilística que, según Ordás, “llevan años produciendo preparaciones al más alto nivel, contando con un gran número de aficionados al motor empeñados en tener coches cada vez más personalizados y rápidos”. “En España -agrega-, mucho antes de que se empezase a hablar del tuning como tal, ya se podían ver auténticas preparaciones rodando por nuestras carreteras, la mayoría de ellas del más puro estilo racing”. No fue hasta finales de los 90 cuando este fenómeno aterrizó con fuerza en la península y comenzó una expansión vertiginosa. No fue hasta finales de los 90 cuando este fenómeno aterrizó con fuerza en la península y comenzó una expansión vertiginosa “El punto de inflexión lo marcó el lanzamiento de la revista Maxituning, cuyo éxito fue el fiel reflejo de una tendencia que estaba latente entre los aficionados que vieron cómo la cantidad de piezas y posibilidades para preparar sus vehículos se multiplicaban”, añade Ordás.

Las primeras concentraciones de coches tuneados tuvieron lugar en 1998 en Sevilla, Granada y Girona. Encuentros más bien espontáneos que se han transformado en grandes festivales y eventos. Jesús Pozo es el director de uno de ellos, el Madrid Tuning Show, considerado el salón del tuning por excelencia. Este evento se celebra anualmente, desde 2005, en el pabellón de cristal de la Casa de Campo, donde congrega a los coches tuning más espectaculares, expositores, preparadores y las marcas más importantes de neumáticos, llantas, pintura, electrónica o accesorios. En la última edición se superaron los 90.000 visitantes en una superficie de 20.000 metros cuadrados. “Todo este movimiento hace que hoy en día en España el tuning esté a un nivel mejor que en otros países europeos”, asevera Pozo, que distingue dos clases de tuning: “el que transforma los coches en un vehículo totalmente escandaloso y diferente, y el que apenas se nota porque la preparación afecta al motor o las suspensiones”.

En cuanto al coste, Pozo concluye que “el límite es el cielo” y que se pueden dedicar desde unos pocos euros hasta miles, aunque David Ordás indica que, si bien hace unos años tunear el coche era una tarea cara y complicada porque la oferta de piezas y complementos era muy limitada, hoy en día, gracias al boom del tuning, los precios se han normalizado y se pueden encontrar componentes de todos los precios y características. “Todo depende de la transformación que pretendamos. No es necesario gastarse una gran suma de dinero para personalizar nuestro coche, basta con unas llantas deportivas y unos accesorios aerodinámicos discretos, pero si queremos llevar a cabo una transformación completa, el precio cambia”, advierte.

Paginación dentro de este contenido

  •  No hay ninguna página anterior
  • Estás en la página: [Pág. 1 de 4]
  • Ir a la página siguiente: Qué se puede tunear »

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones