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¿Fin de la alergia a las abejas?

Un nuevo tratamiento mediante vacunas mensuales podría eliminar las reacciones alérgicas generalizadas a los himenópteros

Las abejas o las avispas no tienen preferencias a la hora de elegir sus víctimas. Cualquier persona, niño o adulto, hombre o mujer, puede sufrir alergias generalizadas a la picadura de estos insectos, los himenópteros. El único factor de riesgo es la exposición a zonas de campo y montaña. Este tipo de picaduras, que según los especialistas generan las reacciones alérgicas más graves, podrían ser ahora tratadas y curadas con una novedosa terapia.

La mayor parte de las picaduras por abejas y avispas se producen en verano, aunque se pueden dar en cualquier momento del año. Cuando pican, estos insectos inyectan una mezcla de sustancias, muchas de origen proteico. Lo más habitual es sufrir una reacción local en la zona de la picadura, con hinchazón intensa, picor ligero y dolor. Entre estos animales, los himenópteros, se encuentran avispas, abejas, abejorros y hormigas, aunque se cuenta en total centenares de miles de subespecies.

Sin embargo, el sistema inmunológico de un pequeño porcentaje de personas, cerca del 4%, responde de manera exagerada al veneno inyectado por un insecto, la apitoxina. Fuera de la zona de la picadura, los afectados experimentan los síntomas típicos de una reacción alérgica generalizada conocida con el nombre de anafilaxis: erupción, urticaria intensa en varias partes del cuerpo, mareo, cansancio, dolor cólico abdominal, sensación de ocupación en la garganta, calambres o diarrea. En casos peores puede darse una sensación de ahogo, pérdida de conocimiento, vómitos y taquicardias. Y en situaciones graves, que son muy poco frecuentes, se puede poner en peligro la propioa vida.

El tratamiento habitual de las reacciones locales es la aplicación de hielo o compresas frías y, después, una crema corticoide

Por este motivo, ante cualquier síntoma de gravedad hay que acudir a un centro médico sin perder tiempo. En la mayoría de casos, es el propio paciente quien advierte de la asociación entre la picadura y la reacción alérgica, ya que ésta suele aparecer en menos de 30 minutos tras la inyección del veneno. Sea como sea, los síntomas que se producen en zonas alejadas de la picadura pueden alcanzar distintos grados de gravedad, y todas deben ser estudiadas por el alergólogo. El diagnóstico definitivo y la identificación de la especie de himenóptero responsable del cuadro alérgico se realizará a través de distintas pruebas cutáneas.

Terapias típicas y novedosas

El tratamiento habitual, ante estas reacciones locales, es la aplicación de hielo o compresas frías y la administración posterior de una crema corticoide. En las reacciones locales severas se utiliza un antihistamínico o corticoide, en comprimido o inyección. Las reacciones alérgicas generalizadas se tratan como cualquier anafilaxia, con adrenalina subcutánea además de los dos medicamentos anteriores.

La inmunoterapia con extracto purificado de veneno es otro tipo de tratamiento, con larga historia, ya que se empezaron a probar hacia los años 20 del siglo pasado. Ésta consiste en la administración de dosis al principio muy bajas del extracto alergénico. Poco a poco, estas dosis se incrementan a intervalos regulares, hasta llegar a dosis de mantenimiento que se prolongan de tres a cinco años. Investigadores del Servicio de Alergología, del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, han añadido una nueva opción terapéutica de alergología basada en inyecciones mensuales, también en forma de vacuna, durante cinco años.

En teoría, este programa vacunal puede inmunizar de forma definitiva al paciente contra la alergia generalizada. En los últimos dos años el Hospital ya ha tratado entre 60 y 70 casos.

Evitar las picaduras

Aunque el comportamiento de los himenópteros es incontrolable, en verano, sobre todo, hay algunas recomendaciones que pueden ayudar a minimizar los riesgos de sufrir sus picaduras: evitar frecuentar lugares donde haya colmenas o altas poblaciones de avispas (numerosos jardines húmedos y sitios con acumulación de basuras), cerrar las ventanillas de los coches y evitar el uso de prendas de vestir con colores vivos y de perfumes intensos. En caso de que una abeja o avispa repose en alguna parte de nuestro cuerpo, no se recomienda apartarla, sino provocar que acabe por alejarse con movimientos lentos.

Otros consejos son sacudir la ropa antes de ponérsela (por si alguna se ha acomodado en su interior), evitar circular a altas velocidades en zonas con abundancia de flores (con motos, caballos o bicicletas, entre otros), instalar una red en zonas cerradas para evitar que entren y tener a mano un insecticida, incluso en el coche. Por último, también es aconsejable usar zapatos cerrados y no andar descalzo, así como evitar el uso de ropas holgadas en zonas peligrosas que puedan atrapar al insecto entre el tejido y la piel.

VENENO PARA PROBLEMAS OSTEOMUSCULARES

El veneno de la abeja no es sólo útil para tratar las alergias que ella misma provoca en las personas. La apiterapia, una medicina ancestral usada en diferentes países (en Oriente también la usan para hacer acupuntura) lo demuestra. En la actualidad se utiliza ante enfermedades de tipo articular, hernias discales, fibromialgia e, incluso, depresión. El veneno de dichos insectos genera reacciones bioquímicas en el organismo que potencian el sistema inmunológico, actúa sobre las glándulas suprarrenales y produce cortisol endógeno (un poderoso antiinflamatorio) y endorfina, un analgésico natural.

La técnica, que según sus seguidores no entraña efectos secundarios (incluso puede detectar si una persona es alérgica), es combinada: se colocan 7 u 8 abejas y agujas en diferentes puntos y también parches de sílice en diferentes puntos de acupuntura que incorporan diferentes productos de la colmena: propóleo, jalea real o pomada de veneno de abeja. Lo curioso es que las abejas, acupuntoras por naturaleza, inyectan su veneno en zonas de bloqueo energético y, por tanto, las adecuadas a tratar, y sólo se produce un pequeño escozor de poco más de un minuto.

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