Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Salud y psicología

Los fármacos más modernos y caros contra la esquizofrenia aportan escasos beneficios, según un estudio

Tres de los cuatro medicamentos analizados presentaron una alta tasa de abandono por los efectos secundarios

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: sábado 24 septiembre de 2005
La mayoría de los fármacos más modernos y caros para el tratamiento de la esquizofrenia ni son más eficaces ni se toleran mejor que sus predecesores. Al menos, esta es la conclusión de un amplio estudio tras comparar cuatro antipsicóticos de última generación (olanzapina "zyprexa", quetiapina "seroquel", risperidona "risperdal" y ziprasidona "zeldox") con un fármaco tradicional que cuesta entre tres y diez veces menos, la perfenacina.

Los cinco medicamentos mejoraron los síntomas de los 1.400 participantes en el estudio. Pero sólo una tercera parte de los pacientes pudo mantener el tratamiento durante los 18 meses que se duró el experimento por los efectos secundarios de la medicación. Las secuelas más comunes fueron aumento de peso, somnolencia, rigidez y movimientos incontrolados.

Sin embargo, los nuevos fármacos contra la esquizofrenia se habían conseguido implantar en el mercado con la promesa de proporcionar la misma eficacia con menos efectos secundarios. Sólo uno de los medicamentos nuevos estudiados, la olanzapina, tuvo una menor tasa de abandono en comparación con el antipsicótico clásico. También se vio que los pacientes que tomaban este fármaco fueron menos hospitalizados por su problema. En cambio, con olanzapina ganaron más peso y tuvieron un aumento mayor de los niveles de colesterol que los enfermos tratados con otros medicamentos.

El estudio, publicado en "The New England Journal of Medicine", tiene especial valor para los psiquiatras por su independencia y rigor. Fue diseñado y financiado por el Gobierno estadounidense sin que mediara ningún laboratorio. El Instituto de Salud Mental de EE.UU. confía en que su trabajo se convierta en una herramienta útil para los psiquiatras, aunque recuerda que cada enfermo reacciona de forma diferente a los fármacos.

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones