La andropenia

Tener niveles de testosterona muy bajos es una de las principales causas de este trastorno
Por María Rodríguez 10 de enero de 2006

El 70 % de los varones españoles nunca ha oído hablar de la andropenia, sin embargo, más de tres millones y medio de hombres españoles entre 45 y 75 años sufre varios de los síntomas que se asocian a ella, y muchos no reciben tratamiento alguno. Son datos que se han obtenido de la Encuesta Nacional sobre Salud del Hombre y Andropenia, realizada por el Grupo de Estudio de Salud del Hombre (GESH). Provocada por un descenso en los niveles de testosterona, la andropenia puede llegar a condicionar la vida de muchos hombres, que desconocen sus causas, síntomas y, lo que es más importante, que tiene tratamiento.

Una gran desconocida para gran parte de la población

Conocida popular y erróneamente como ‘andropausia’, en relación con la menopausia femenina y que nada tiene que ver, la andropenia es un síndrome clínico y bioquímico asociado a la edad avanzada y a una disminución en los niveles séricos de Testosterona. Puede afectar seriamente a la calidad de vida de quien la sufre y provocar importantes cambios en múltiples sistemas orgánicos.

Una gran desconocida para gran parte de la población

Pese a ello, es una gran desconocida para una gran parte de la población masculina, sobre todo, “porque muchas veces se confunde con el propio proceso de envejecimiento”, asegura el doctor Antonio Martín Morales, jefe de la Unidad de Andrología del Servicio de Urología del Hospital Regional Universitario Carlos Haya de Málaga.

A partir de los 45-50 años, comienza en los hombres el declive progresivo de los niveles de las hormonas masculinas, los andrógenos y más concretamente la testosterona. “Entre un 30% y un 50% de los hombres por encima de los 50 años puede presentar una disminución de la testosterona. Dado que esta hormona en el hombre es fundamental para una gran cantidad de funciones, la disminución de la misma puede comportar problemas importantes en diferentes funciones. Sin embargo, hay que tener presente que aproximadamente un 15% de hombres mayores de 80 años no presenta alteraciones en la producción de testosterona”, detalla el andrólogo José Mª Pomerol, responsable de la Unidad de Andrología y Salud del Centro Internacional de Medicina Avanzada (CIMA) de Barcelona.

Y es que “a diferencia de lo que les ocurre a las mujeres con la llegada de la menopausia, donde se experimenta un cambio hormonal brusco, en los hombres la andropenia aparece de forma progresiva”, explica el doctor Ander Astobieta Odriozola, jefe de Sección del Servicio de Urología del Hospital de Galdakao de Vizcaya. La disminución hormonal masculina se sitúa entre el 1% y el 2 % al año y depende, en gran medida, de los niveles de testosterona que se haya tenido a lo largo de toda la vida. De manera que aunque la disminución es un hecho real en todos los varones, no todos tienen por qué llegar a sufrir andropenia. “Se puede hablar casi con toda seguridad de andropenia cuando los niveles de testosterona de un varón son inferiores a los 3 nanogramos/mililitro. Si son superiores a esta cifra pero inferiores a 10, habrá que realizar una serie de pruebas para ver cuál es la causa del descenso hormonal”, aclara el doctor Martín Morales.

Síntomas

La sintomatología de la andropenia hace muy difícil su correcto diagnóstico y es que sus causas son múltiples y variadas; en ellas pueden influir algunos tratamientos, enfermedades como la diabetes o la obesidad y en algunos casos incluso los hábitos de vida de una persona. “Está comprobado que la testosterona puede verse alterada por factores tóxicos”, asegura el doctor Pomerol.

Lo que sí que está claro es que su origen no es genético ni hereditario. Se debe, principalmente, a modificaciones en las células del testículo (células de Leydig) y está relacionada con las hormonas que se producen en el hipotálamo y el la hipófisis, que influyen sobre las propias células del testículo. Estudios recientes han demostrado que más de la mitad de los españoles con andropenia no reciben tratamiento alguno para contrarrestar sus síntomas,

Más de la mitad de los españoles con andropenia no reciben tratamiento alguno para contrarrestar sus síntomas

que pueden afectar a múltiples órganos. Entre ellos destacan los siguientes:

Síntomas relacionados con el sexo:

  • Disminución del deseo sexual
  • Disminución del volumen de eyaculado
  • Disminución del rendimiento sexual: frecuencia y calidad de las erecciones tanto nocturnas
  • Menor calidad del orgasmo

Síntomas psíquicos:

  • Depresión
  • Pérdida de auto confianza
  • Irritabilidad
  • Ansiedad
  • Insomnio

Síntomas neurológicos:

  • Fatiga
  • Pérdida de vitalidad
  • Lentitud de los procesos mentales
  • Pérdida de memoria
  • Dificultad de concentración
  • Pérdida de la capacidad de orientación espacial

Síntomas vasomotores:

  • Sofocos
  • Sudoración
  • Taquicardia
  • Cefalea
  • Frialdad de extremidades

Síntomas locomotores:

  • Disminución de la masa y fuerza muscular
  • Degeneración artrítica
  • Disminución de la densidad mineral ósea

Síntomas constitucionales:

  • Aumento de la grasa corporal y visceral
  • Fragilidad de vello y cabello
  • Sequedad y atrofia cutánea
  • Cambios en la voz

Tratamiento

Las variadas causas que pueden provocar la andropenia en el hombre no evitan que se haya encontrado una forma de contrarrestar sus síntomas de forma farmacológica con algunos tratamientos. “Si se comprueba que el problema radica en unos niveles bajos de testosterona, siempre se puede suministrar al paciente esta hormona para reducir la sintomatología”, comenta el doctor Astobieta. Los avances en este campo han sido muchos y exitosos en los últimos años.

El objetivo de este tratamiento es restituir los niveles hormonales que son deficitarios para que vuelvan a los índices establecidos por los profesionales como normales. Existen distintas formas de administrar la testosterona, centradas en copiar la manera en la que el hombre la produce de forma natural.

Existen distintas formas de administrar la testosterona, centradas en copiar la manera en la que el hombre la produce de forma natural

La última novedad consiste en “una inyección de testosterona denominada ‘undecanoato de testosterona‘ que se aplica mediante una inyección intramuscular una vez cada tres meses. Esto permite al hombre mantener unos niveles adecuados de la hormona, lo que redunda en una mejora de su bienestar personal, de la función sexual, su fuerza muscular y masa ósea, entre otros aspectos”, detalla el doctor Jose Mª Pomerol. Este fármaco se comercializa con el nombre de Reandron, de los Laboratorios Shering.

Además, existen otro tipo de tratamientos como los parches transdérmicos que son los que mejor reproducen el ritmo de secreción normal de testosterona o las aplicaciones diarias en gel, muy recomendables para aquellas personas que sufren de problemas de dermatitis y reacciones alérgicas. En cualquier caso, no existe una edad límite para recibirlo, pero el tratamiento debe ser personalizado y estar controlado cada tres meses el primer año y, posteriormente, de forma anual. Pese a que los efectos secundarios apenas son apreciables, un tratamiento sin la supervisión médica puede acarrear serios problemas. “No es un tema baladí. La testosterona se asocia en el mundo deportivo al doping y se sabe que tratar de conseguir niveles superiores a los de uno mismo puede acarrear en ocasiones algunos problemas como arterosclerosis”, asegura el doctor Martín Morales.