Un hospital de Madrid inaugura la primera unidad de resonancia magnética abierta y vertical de Europa

Su diagnóstico es más fiable porque permite estudiar al paciente tumbado, sentado y de pie
Por mediatrader 11 de noviembre de 2003

El Hospital Montepríncipe de Madrid inauguró ayer la primera unidad de resonancia magnética abierta y vertical de Europa. Apenas produce ruido y el enfermo no tiene que introducirse en un tubo cerrado para estudiar el interior de su organismo; puede permanecer de pie o sentado y ver una película mientras se le explora.

Esta unidad, desarrollada por Raymond Damadian, el inventor de la resonancia magnética, tiene sobre todo ventajas terapéuticas. La principal es que el diagnóstico es más fiable porque permite estudiar al paciente en las tres posiciones básicas: tumbado, sentado y de pie. Esto es posible gracias a una plataforma móvil, que se coloca en posición vertical u horizontal, y sube y baja hasta situar la zona dañada en el punto adecuado para el estudio. Así se pueden ver lesiones relacionadas con la postura que, de otra manera, pasarían desapercibidas. Y, sobre todo, es posible estudiar el cuerpo humano en una posición más natural.

Según Damadian, esta nueva tecnología se convertirá en una herramienta indispensable para el estudio de problemas de columna, lesiones musculares y traumatismos deportivos. Además, dijo que resultará fundamental el valor que pueden tener estas imágenes en un infarto cerebral, para observar el flujo sanguíneo o diagnosticar prolapsos uterinos. También facilitará la labor del cirujano, acortará los tiempos quirúrgicos y evitará recaídas tras una intervención.

Durante la presentación de la unidad, Damadian explicó que el desarrollo de estas máquinas ha sido «prácticamente artesanal» y empezó a gestarse en 1971. Actualmente, sólo existen 50 unidades más en funcionamiento en Estados Unidos y otro equipo en la Universidad de Aberdeen (Escocia), donde funciona una máquina de forma experimental, no en la práctica clínica.

El nuevo reto de Damadian y su equipo es poner en marcha un nuevo sistema de resonancia quirúrgica que, según él, permitirá realizar intervenciones minimamente invasivas, basándose en la imagen de la resonancia. A largo plazo, este científico pretende conseguir un escáner cerebral que permita obtener imágenes en apenas un par de segundos.