UNICEF ha hecho públicos hace pocos días los datos de una encuesta realizada a la población en las zonas accesibles de la Franja de Gaza. Los resultados muestran niveles elevados de desnutrición crónica, mala calidad de la dieta y desnutrición materna. Y aunque los niveles de desnutrición aguda hayan disminuido, la situación nutricional que viven los niños y niñas de Gaza es preocupante.
Necesitan acceso a agua potable segura, atención sanitaria y alimentos variados y nutritivos, no solo calorías suficientes para sobrevivir. Por eso, UNICEF pide un acceso humanitario sostenido y sin trabas; financiación continuada para los servicios básicos de nutrición, salud, agua y saneamiento; y mercados comerciales abiertos, para proteger a la infancia del deterioro nutricional.
¿Cómo viven los niños y niñas de Gaza?
Tras el alto al fuego anunciado en octubre de 2025, más de 300 niños y niñas han muerto en Gaza en los últimos 10 meses por consecuencia de la violencia y los ataques. Con cientos de heridos más, muchos de ellos de gravedad, la infancia gazatí sigue esperando el fin de la violencia.

Las familias se hacinan ahora en aproximadamente un tercio de la Franja de Gaza, refugiadas en condiciones inseguras entre edificios destruidos, escombros y residuos sólidos acumulados. En toda la Franja, los niños y niñas siguen enfrentándose a la desnutrición, las enfermedades, la falta de agua y unos sistemas de saneamiento dañados. El 82 % de las familias no tiene garantizado el acceso al agua y hasta el 70 % no dispone siquiera de seis litros por persona al día, una cantidad muy inferior a los mínimos establecidos para una emergencia.
Estas condiciones de insalubridad se han agravado durante los meses de verano. El calor, la escasez de agua y la acumulación de basura y aguas residuales exponen a la infancia a entornos contaminados y aumentan el riesgo de deshidratación y enfermedades. La falta de letrinas y las dificultades para retirar los residuos también están favoreciendo la proliferación de ratas y otros animales que pueden transmitir enfermedades alrededor de refugios y viviendas.
Situación nutricional compleja
Gaza sufre una escasez generalizada de alimentos y la situación de los niños y niñas con desnutrición sigue siendo extremadamente grave. Los últimos datos de UNICEF revelan una situación nutricional compleja: niveles relativamente bajos de desnutrición infantil aguda, tasas preocupantes de desnutrición crónica (retraso del crecimiento), desnutrición materna, una calidad de la dieta muy deficiente, prácticas mejorables de alimentación de lactantes y niños y niñas pequeñas y una elevada carga de enfermedades infantiles.
Los resultados muestran unos niveles bajos de desnutrición aguda entre los niños y niñas menores de cinco años; mientras que la desnutrición crónica o retraso del crecimiento afecta al 12,2 % y el sobrepeso al 4 %. La coexistencia de retraso del crecimiento, emaciación y sobrepeso en una misma población apunta a una mala calidad de la dieta y no solo a la cantidad de alimentos: el 73 % de los niños y niñas de entre 6 y 23 meses había consumido alimentos poco saludables el día anterior a la encuesta y solo el 22,4 % había recibido una dieta mínima aceptable.
Además, alrededor del 37,1 % de los menores de cinco años había sufrido diarrea durante las dos semanas anteriores a la recogida de datos. También se documentó desnutrición materna entre adolescentes y mujeres de 15 a 49 años.
Restricciones al acceso de la ayuda humanitaria

A pesar de la grave situación, tanto las restricciones para acceder con ayuda y suministros como las limitaciones de movimiento dentro de la Franja hacen muy difícil la labor de los trabajadores humanitarios. Las nuevas restricciones de paso a algunas zonas de Gaza podrían afectar a más de 300 puntos de atención sanitaria, nutrición, educación, protección, agua y saneamiento e interferir en los servicios vitales que reciben miles de niños y niñas, pero determinan ya a la entrada y distribución de ayuda.
Durante mayo y junio de 2026, solo 280 de los 633 camiones de UNICEF procedentes de Egipto pudieron descargar sus suministros; menos de la mitad. Las familias tienen dificultades para conseguir agua suficiente, los sistemas de saneamiento están desbordados y los residuos se acumulan dentro y alrededor de los lugares donde viven.
Debemos recordar que, para muchos niños y niñas, un centro de salud, un punto de agua o un espacio educativo son la única red de protección. Si estos servicios dejan de funcionar, muchas familias no tienen ninguna otra alternativa.
Ante esta situación, UNICEF pide un acceso humanitario garantizado y sin obstáculos, así como la entrada sostenida de combustible y suministros vitales. Casi un millón de niños y niñas en Gaza dependen desesperadamente de esta asistencia para su supervivencia, protección y bienestar.


