Comprar un portátil

Antes de adquirir un portátil es necesario tener claro para qué se desea utilizarlo, pues las ofertas del mercado son numerosas
Por Marta Peirano 25 de octubre de 2006

Los portátiles más caros son, por norma general, los más ‘portátiles’, es decir, los más ligeros; pero eso no significa que sean la mejor opción para todo el mundo. Antes de hacer una inversión tan grande hay valorar la clase de vida que se lleva y el tipo de trabajo que se desea realizar con la nueva adquisición.

Para qué se va a usar y cómo

Para qué se va a usar y cómo

Los aspectos más importantes de un portátil son la batería, el teclado, la pantalla y su peso o portabilidad. Lo mejor es hacer dos listas; una con lo que se hace, o se desea hacer, con el portátil en orden de importancia. Por ejemplo: navegar por la Red, escribir textos, consultar el correo, ver películas, edición de audios, edición de fotos y telefonía IP…

La segunda lista comprenderá la clase de relación que el usuario tendrá con su nuevo ordenador. Esto es: si lo llevará cada día al trabajo o al estudio, si lo usará para pinchar música en discotecas o centros de arte, si viajará con frecuencia con él a cuestas…

Los aspectos más importantes de un portátil son la batería, el teclado, la pantalla y su peso o portabilidad

Cuanto más veraces y realistas sean las listas elaboradas (no vale incluir cosas que al usuario ‘le gustaría’ hacer si su vida fuera muy distinta de lo que es), más sencillo resultará encontrar el ordenador más adecuado o recibir buenos consejos por parte del vendedor.

Para viajar, tan ligero como austero

Muchas personas se llevan el ordenador de casa al trabajo, hacen muchos viajes de negocios o trabajan frecuentemente sin enchufes a su alrededor. Pero si no se posee otro ordenador y no se piensa a sacar mucho el portátil de casa, no es un gran problema el sacrificar parte de autonomía que otorga la batería y de la ligereza del aparato a cambio de una pantalla más grande y una tarjeta gráfica potente.

Ahora bien, si se busca un aparato para llevarlo siempre a cuestas o depender de él como único recurso, las prioridades deberán ser poco peso, una batería que dé larga autonomía, una elevada conectividad y una solidez a prueba de golpes.

Las pantallas pequeñas de 13 y 12 pulgadas (en Apple, Lenovo, Asus y Sony Vaio, entre otros) aligeran el peso general de la máquina y reducen drásticamente el consumo de batería, además de resultar más cómodas en trenes, aviones y para la columna vertebral del usuario.

Si se busca un aparato para llevarlo siempre a cuestas las prioridades deberán ser poco peso, una batería de larga autonomía y elevada conectividad

Si se cuenta con otro ordenador en la casa, se puede prescindir en el portátil de elementos como el lector de CD y DVD y de este modo se consigue ganar en ligereza y espacio para conexiones; aunque esta solución le resta capacidad multimedia al aparato, por lo que no deberá ser tenida en cuenta por aquellos usuarios que quieran el portátil para reproducir películas o música.

Por otro lado, si el bolsillo lo permite, se puede tener un monitor y dispositivos externos en la oficina o el despacho que conviertan un portátil ultraligero en un buen dispositivo multimedia.

¿Quién lo va a usar?

¿Quién lo va a usar?

¿Diseñador? ¿Fanático de los videojuegos?

Cuando el trabajo esté relacionado con el diseño, la producción audiovisual o se desee jugar a videojuegos con el ordenador, una tarjeta gráfica con memoria dedicada es imprescindible para obtener un buen rendimiento.

Lo más habitual en ordenadores portátiles son las tarjetas integradas, más que suficientes para manejarse en un entorno gráfico o ver películas, pero se quedan cortas en un entorno 3D o para cualquier videojuego de última generación.

Cuando el trabajo esté relacionado con el diseño, una tarjeta gráfica con memoria dedicada es imprescindible

En el mercado de las tarjetas gráficas dedicadas compiten dos marcas: ATI Radeon y nVidia. Aunque la primera es la más popular, se considera que los ‘drivers’ de nVidia son más estables en general. Como tienen el mismo precio, la decisión final entre una y otra vendrá dada por el resto de las especificaciones del ordenador.

En esta categoría destacan, por arriba, el Dell XPS M1710 y, por abajo, la línea gamer/3D de la compañía danesa Zepto. Los usuarios de programas de diseño 3D como ‘Maya’ o ‘Blender’ deben tener en cuenta que el ratón en los modelos de Apple no tiene tres botones sino uno sólo, con lo que tendrán que comprar uno externo.

Si no se piensa en hacer florituras pero hay interés en tener un buen equipo multimedia (una pantalla panorámica y otros componentes interesantes como tarjeta de televisión, grabadora de DVD’s y un disco duro superior en capacidad para guardar música, series y películas) habrá que decantarse por la gama Toshiba Qosmio G35. En el rango bajo de la modalidad multimedia está el HP Pavilion dv8000z.

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¿Escritor?

Aquellos que usan más el teclado que el ratón y no quieren añadir un teclado externo al portátil, deben probar los modelos a fondo antes de comprar y elegir aquel que se adapte mejor a su estilo de escritura. Las pantallas de los Thinkpad de Lenovo (antes IBM) son bastante mediocres, pero sus teclados son excepcionales y únicos en el mercado.

Aquellos que usan más el teclado que el ratón deben probar los modelos a fondo antes de comprar y elegir aquel que se adapte mejor a su muñeca

La gama de portátiles Vaio de Sony son ligeros y sus pantallas brillantes han encandilado a millones de personas, pero sus teclados son más bien normalitos, mientras que los modelos Apple han sacrificado el teclado por un diseño sofisticado y minimalista.

Otros detalles a tener en cuenta son el ángulo de la muñeca (hay modelos tan mal diseñados que, literalmente, cortan las muñecas al escribir), la temperatura de los reposa muñecas (en algunos casos sube hasta hacerse incómoda y hasta peligrosa) y, por supuesto, el tamaño. No todos los humanos han sido bendecidos con unas manos finas y delicadas. Si escribir es al menos el 70% del trabajo del usuario, es mejor probar que lamentarse cuando ya sea demasiado tarde.

Lo que tiene que tener un portátil

Lo que tiene que tener un portátil

Solidez

No todos los portátiles tienen la misma solidez ni están igual de preparados para irse de paseo. Elegir un portátil resistente no es muy distinto a elegir una estantería resistente: hay que tocar, amasar y mover y hacer caso de lo que dicta el sentido común.

Un portátil que parece barato y chapucero probablemente lo sea; si el acabado es de baja calidad, la parte que no se ve será igual de mala o peor. Si, al cogerlo, el usuario nota que chirría o que la carcasa parece frágil o cruje bajo la presión de las muñecas al escribir, ese portátil no durará mucho a no ser que se lo tenga siempre atado a la mesa.

Un portátil que parece barato y chapucero probablemente lo sea; si el acabado es de baja calidad, la parte que no se ve será igual de mala o peor

Un portátil bien diseñado se cierra como una almeja (mejor si lo hace con un ‘click’) y resiste los vaivenes de la mochila, la bolsa y los miles de pequeños golpes que sufrirá mientras sea usado a diario.

Debe parecer sólido, sus elementos más frágiles (pantalla, mousepad…) deben estar debidamente protegidos y ningún elemento debe sobresalir por ningún lado ni bailar bajo el ‘capó’. Más superficialmente, basta mirar las esquinas del modelo en exposición para comprobar si la pintura o el acabado desaparecerá con el uso o se descascarillará.

Servicio de Atención al Cliente

Uno de los elementos más infravalorados a la hora de adquirir un ordenador es el servicio de postventa. Hay que preguntar, hablar con los amigos, informarse en los foros y revisar los comentarios de otros compradores.

Una vez en harina, no hay que aceptar garantías menores a dos años y asegurarse de que la garantía cubre todo lo esencial, incluido gastos de envío al taller. Si se es usuario viajero o se cambia de residencia con cierta asiduidad, se impone la garantía internacional. Suele incrementar el precio del producto, pero hay mucho de lo que arrepentirse si uno se queda colgado en una ciudad extraña donde se habla un idioma que resulta extraño.