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5G: lo mejor de esta tecnología todavía no ha llegado

Velocidad de descarga, mejor conectividad y cobertura hasta en el ascensor: el 5G ya está aquí, pero todavía falta tiempo para disfrutar de sus ventajas y beneficios

IoT internet cosas movil casa Imagen: Gerd Altmann

Los nuevos dispositivos móviles que incorporan las redes de quinta generación (5G) ya están aquí. Esta tecnología, que promete descargas de hasta 10 gigas por segundo, mejor cobertura y mejor conectividad, ha llegado para quedarse. Pero ¿es el momento de invertir en ella o es preferible esperar hasta que el 5G sea real? ¿Cómo afectará a otras tecnologías como la TDT (Televisión Digital Terrestre)? Lo analizamos en el siguiente artículo.

El 5G ha llegado. Eso dicen, al menos, algunos
operadores de telefonía. Pero ¿es
algo realmente revolucionario? ¿Cómo
lo notará el usuario? Con cada nueva
tecnología, surgen muchas preguntas
sobre lo que hay a su alrededor, y esta iteración de redes
móviles no es una excepción. Lo que se denomina 5G es
la quinta generación de las redes de telefonía móvil, herederas
del 4G o LTE (Long Term Evolution o Evolución
a Largo Plazo), y que representan una mejora, principalmente,
en términos de latencia (tiempo de ida y vuelta de
los datos), cobertura y velocidad, algo que puede cambiar
no solo la forma de comunicarnos desde un smartphone,
sino desde cualquier dispositivo conectado a la red, como
un coche o la casa, en un futuro inminente. Es decir, el
famoso IoT (Internet of Things o Internet de las Cosas).

Ahora bien, si nos ceñimos a la normativa actual,
todavía no se ha definido lo que se puede llamar
5G propiamente dicho. Tenemos una especificación
del estándar de velocidad, pero faltan dos elementos clave:
la definición del margen de latencia y de la dimensión
de la capilaridad de las redes (número de dispositivos
conectados al mismo nodo o celda), dos aspectos básicos
para la futura revolución del IoT que se espera con el 5G.
Adicionalmente, aún se está debatiendo en Europa la regulación
de todos los aspectos que rodean a la seguridad
de las redes telefónicas de quinta generación.

Pero entonces… ¿el 5G existe?

Pese a este hándicap, la convención general en la industria
de las telecomunicaciones sí que lo tiene claro. A la
espera de la certificación de las autoridades, ya identifica
como 5G a las redes que alcanzarán velocidades de descarga
de hasta 10 Gbps, una cifra que en la actualidad no
ofrecen ni las mejores conexiones de fibra óptica en España.
Ello supone multiplicar por 10 el máximo que se ha
logrado sobre redes 4G+ (evolución de la tecnología 4G).
Esto haría que se pueda descargar a una velocidad de un
gigabyte por segundo (Gbps) o, poniéndolo de forma
más gráfica: si cada uno de los 73 capítulos de todas las
temporadas de la serie de televisión Juego de Tronos pesa 500 megas, los tendríamos
todos descargados en 36,5 segundos. En teoría.

La carrera de las redes de telefonía móvil
de quinta generación no está tanto en aumentar la
velocidad —pese a que sea el elemento más publicitado y
que mejor llega al público—, sino en otros factores como
la mayor capacidad para gestionar una mayor capilaridad.
Las redes 5G contarán con la capacidad de reunir
hasta 100 dispositivos a la vez por metro cuadrado en
cada una de ellas. Y esto, ¿para qué es útil? Imaginemos
un concierto en el que se reúnen 50.000 personas en
un estadio: ahora suele fallar la cobertura debido a la
saturación de la red o el creciente número de aparatos smart conectados al mismo tiempo.

En ambos casos, la
capilaridad de la red 4G empieza a quedarse corta y solo
se podría solucionar instalando más antenas para aumentar
la capacidad. El despliegue del 5G se hará
utilizando los mismos emplazamientos que tienen hoy
las antenas 4G, que dan cobertura a todo
el territorio nacional. Esto, en la práctica, significa que,
con las mismas antenas, contaremos con una mejor cobertura,
independientemente del número de aparatos
conectados en nuestra posición.

Movil camara concierto

Imagen: staboslaw

Cobertura hasta en el ascensor

Otra de las cualidades del 5G será la mejora de la cobertura
en interiores. Esto se produce gracias al uso de las
bandas más bajas del espectro radioeléctrico, como las
de 80, 90 y hasta 700 MHz. Las más altas, al tener una longitud de onda mayor, permiten mejorar el ancho de
banda (es decir, ofrecen más velocidad, más gigas por
segundo), pero proporcionan un menor alcance o, lo que
es lo mismo, no llegan tan lejos. Estas, las bajas, a pesar
de ser más lentas, aumentarán la cobertura en interiores
y desterrarán situaciones engorrosas como quedarnos
sin cobertura en el ascensor. Es un fenómeno similar al
que experimentamos ahora mismo con la radio de nuestro
coche al entrar en un túnel, donde las frecuencias de
FM (entre 88 y 108 MHz) se pierden, pero las de onda
corta o AM (entre 500 y 1600 KHz) se pueden escuchar.

Hay un aspecto clave que apenas notará el usuario
pero que, quizás, sea el más relevante técnicamente,
y potencialmente, el más revolucionario: la reducción
de la latencia. Esto significa que el tiempo de respuesta
de la red pasará de 100 milisegundos (4G) a tan solo 20
en 5G, con el potencial de que se llegue a cotas de entre 1
y 4 milisegundos. Esto hará que la respuesta, desde que
se emite hasta que llega al otro lado de la Red, sea prácticamente
instantánea. Solo hay que imaginar lo que
puede suponer para proyectos de áreas como medicina
(cirugía de precisión a distancia), transporte (conducción
remota de flotas, vehículos autónomos) o, en un
plano más lúdico y cercano, a la hora de jugar a juegos online, donde tendremos una respuesta inmediata de
nuestros comandos con el personaje en pantalla (el tan
temido lag o retraso de los amantes de los videojuegos).

Las redes actuales, ¿son 5G real?

Si aún no hay una normativa sobre el 5G, ¿por qué se
han lanzado a la piscina algunas operadoras de telefonía
publicitando sus redes de quinta generación?
El 5G que se ha desplegado en 2019,
al menos en España, está formado por redes 5G NSA
(Non Stand Alone). Estas redes trabajan tecnología
5G sobre redes 4G y, por tanto, no pueden ofrecer el
100 % de las cualidades de esta tecnología, sobre todo
en términos de velocidad y cobertura.

Por su parte, el 5G SA (Stand Alone), es decir, sobre
redes realmente de quinta generación, constituye un avance que, según las previsiones de las operadoras, no llegará hasta
finales de 2020 o, incluso, principios de 2021. La fecha dependerá de la
diligencia con la que se haga la subasta del segundo dividendo digital (es
decir, la liberalización de frecuencias para dejar espacio a las redes 5G) y
veamos cómo queda el reparto del espectro radioeléctrico el año que viene,
en el que, además, se dará acceso a la banda de los 700 MHz.

Edificio ventanas antenas

Imagen: GettyImages

Pero ¿en
qué consiste este proceso? El gestor del espacio radioeléctrico es el Estado,
quien a través de una subasta, para la que se presentaron sus plazos
pertinentes a través del BOE, ofrece la licencia a diferentes frecuencias,
ya sea para operadoras o para cadenas de televisión y radio. El espectro
radioeléctrico es limitado y, por tanto, hay que repartirlo tanto para las
señales de TDT como de telefonía móvil. Es la razón de que tengamos que
“sintonizar” nuestra televisión, porque cada canal emplea una frecuencia.
Cómo ocurrió con la llegada del 4G, es necesario liberar ciertas frecuencias
del espectro radioeléctrico para acomodar esta nueva tecnología
y reordenar el uso de las frecuencias por parte de todos los licenciatarios.

Las implicaciones en la TDT

Esa subasta, por otra parte, no solo importa a las operadoras de telefonía.
Tendrá también un impacto en todos y cada uno de los ciudadanos, porque
la Televisión Digital Terrestre (TDT) deberá “mudarse” de frecuencias para
dejar sitio al 5G. Esto no solo significa colocar otra vez los canales en nuestro
televisor: las comunidades de vecinos tendrán que volver a llamar, antes de
marzo de 2020, a los técnicos para reprogramar las antenas comunitarias. Se
calcula que entre un 15 y un 30 % de los casos tendrán que reantenizar de nuevo
si lo que tienen son cabeceras modulares. La fecha en la que la TDT dejará de
emitir en la banda de 700 MHz está prevista para marzo de 2020. En junio
estará repartido el último pedazo del espectro radioeléctrico que, ahora sí,
verá unos pocos meses más tarde la llegada del verdadero 5G.

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Etiquetas:

5g

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