Navegadores web: en qué debes fijarte para elegir el más adecuado para tus dispositivos

Aunque todos los navegadores web son muy parecidos, las funciones extra hacen que algunos se adapten mejor a nuestras necesidades. Conoce todas para escoger el más adecuado
Por David Gómez Bolaños 14 de octubre de 2022
portatil navegador web
Imagen: janeb13
Son nuestra puerta a Internet. Los usamos en el ordenador, pero también en nuestro teléfono móvil. Hablamos de los navegadores, esos programas o aplicaciones que nos permiten, con solo poner las “www” seguidas de un nombre, acceder a un universo de información y servicios. ¿Cuál usas o crees que deberías usar? Analizamos las funciones de Google Chrome, Safari, Edge, Firefox, Opera, Vivaldi y Brave.

Aparecieron en 1991 y, desde ese año, se han convertido en los compañeros de nuestro día a día en en la Red. Los navegadores son los programas que nos posibilitan visualizar los textos, las imágenes o los vídeos de las páginas web que visitamos.

No es fácil conocer las cifras exactas del uso de navegadores, pero todas las fuentes que se pueden consultar, como StatsCounter o W3Counter, coinciden en una clasificación parecida.

  • Google Chrome mantiene un aplastante primer puesto con un 65 % y 68 % de cuota de mercado en ordenadores y móviles, respectivamente.
  • En segunda posición, sobre todo gracias a la popularidad de iPhone y iPad, está Apple con Safari, que ronda el 18 % y que sube hasta cotas del 25 % en el mercado móvil.
  • La tercera plaza es la que, actualmente, está más competida. Microsoft con Edge gana terreno al que ha sido el clásico tercero en discordia, Firefox. Ambos rondan un 4 % de cuota de mercado ahora mismo.
  • Como último contendiente de este Top 5, en todas las clasificaciones señalan a Opera, creado por la empresa noruega Opera Software, que resiste con alrededor del 2 % de los usuarios que navegan por la Red.

¿Es Chrome el mejor navegador?

Se podría pensar que Google Chrome es el mejor navegador, dado que lo utilizan casi 7 de cada 10 internautas, pero no siempre es así. Evidentemente, si no funcionara bien, no tendría la fama que tiene, pero cuenta con un problema que trae de cabeza a muchos usuarios y, la mayoría de las veces, sin saberlo: el consumo de recursos del PC y, especialmente, de RAM, que podemos ver si activamos el Administrador de tareas de Windows.

Realmente, la culpa no se puede achacar solo al programa. La navegación web, en la actualidad, es muy compleja: varias pestañas abiertas a la vez, streaming, vídeos, extensiones para consultar precios o corregir las faltas de ortografía… Todo está funcionando al mismo tiempo dentro de nuestro navegador y Chrome, para que un solo error no pare todas las acciones, separa cada pestaña y extensión en un proceso individual. Es un sistema de seguridad para que si, por ejemplo, un vídeo en una web falla, no se venga abajo todo el navegador. Pero la cara negativa es que Chrome va devorando tanto la capacidad de proceso de la CPU del ordenador como los megas de su memoria RAM, ya que puede llegar a tener procesos iguales en marcha, pero duplicados —y consumiendo el doble— porque estén en pestañas diferentes.

La pregunta, por tanto, es ¿cuál es el más eficiente? Según un estudio reciente de la empresa Cloudzy, Google Chrome consume 1.000 MB por segundo (MBs) de RAM por cada 10 pestañas abiertas. Enfrentado a Mozilla Firefox, Brave, Opera y Edge, todos estos se mostraron mucho más eficaces siendo Edge el que mejor “nota” sacó con apenas 750 MBs de RAM por las mismas 10 pestañas abiertas. En la clasificación lo siguieron Opera (899 MBs), Brave (920 MBs) y, por último, Firefox (960 MBs).

Características comunes a todos los navegadores

➡️ Instalar extensiones

El grueso de los navegadores en la actualidad comparte muchas funciones. La más importante, sin duda, es la posibilidad de instalar extensiones (también llamadas addons o plug-ins). Son pequeños programas que se descargan para añadir funciones o nuevas capacidades al navegador y, siempre que las instalemos desde las tiendas oficiales, son seguras. Esto es importante porque si se bajan desde webs no seguras, pueden traer consigo virus y derivar en fallos del navegador.

➡️ Sincronización entre dispositivos

navegador portatil telefono movil
Imagen: ID 6689062

Por otra parte, algo que tampoco falta es la sincronización de la información entre diferentes dispositivos, ya sean PC, móviles o tabletas. Solo tenemos que poner nuestra cuenta y toda nuestra información estará disponible y, además, actualizada en todos ellos.

➡️ Modo incógnito

El modo “Privado”, “Incógnito” o “Navegación segura” es también ya un elemento básico en todos los navegadores del mercado. Pero no hay que confundirlo con estar protegidos como con una VPN (servicios que permiten ocultar la dirección IP, evitar que se pueda saber nuestra localización u obtener datos de nuestra conexión).

Este modo lo que hace es que naveguemos sin estar conectados a ninguna cuenta, incluso la que tenemos configurada para el programa que estamos usando. Tampoco se queda guardado nuestro historial y, al terminar la sesión, se borran las cookies, esos pequeños archivos que aceptamos al entrar en las webs y que sirven para rastrear nuestro comportamiento online. Pero durante la sesión, toda nuestra actividad sigue siendo monitorizada.

➡️ Herramientas de autocompletado y autocorrección

Otras funciones ya comunes para todos los navegadores son las de autocompletar formularios o corrección ortográfica de textos. Aunque suficientes y eficientes, son herramientas algo básicas y para correcciones gramaticales avanzadas o una gestión más precisa de los datos de los formularios, habrá que recurrir a instalar extensiones.

➡️ Modos de visualización

Más funciones ya típicas en los navegadores y que, sobre todo, afectan a su usabilidad en teléfonos móviles y tabletas, son los diferentes modos de visualización, en especial el modo oscuro, que invierte el color de fondo, poniéndolo en negro, y de las letras, que las pone en blanco. De esta forma, es más agradable la lectura por la noche y, además, se ahorra batería en los dispositivos portátiles.

El modo lectura es una variante que aplica un filtro a la luz azul de la pantalla, algo que facilita que podamos leer textos sin cansar tanto la vista.

➡️ Funciones curiosas y prácticas

La mayoría de los navegadores, con pocas excepciones, incorporan dos funciones curiosas y prácticas.

  • La primera es la de la agrupación de pestañas, que permite clasificar las ventanas que tenemos abiertas en el navegador para que, cuando tengamos que volver a ellas, las encontremos más rápidamente.
  • La segunda función práctica es Picture-in-Picture para los vídeos. Esta herramienta hace que podamos abrir un vídeo y, al pasar a otra pestaña, este se quede en la esquina inferior derecha, superpuesto a la ventana, y podamos seguir navegando mientras lo vemos. Eso sí, en las versiones móviles y en los servicios online que lo permiten.

Qué hacen los navegadores con nuestros datos

Uno de los problemas de la mayoría de los navegadores es la privacidad. Como son gratuitos, ya se sabe que, cuando no estamos pagando por un producto, es que el producto somos nosotros.

Un ejemplo claro de esto es Chrome. Al ser un navegador que está conectado de forma permanente a una cuenta de Google, aunque prometen que es de forma anónima, la empresa de Mountain View recoge todos y cada uno de nuestros pasos en Internet. O más bien dicho, nosotros lo aceptamos al utilizar su programa. Nuestro historial, las páginas que visitamos, cuándo, en qué orden, en cuáles entramos más, cuáles guardamos como favoritos, las que solo vemos una vez, las que no dejamos de mirar y así un largo etcétera.

Para tranquilidad —o no— de los usuarios, estos datos no son para espiarnos o tenernos controlados. Se trata de información que, por una parte, nutre muchos otros proyectos de la compañía, como el propio buscador y su algoritmo de posicionamiento, pero, sobre todo, es una forma de afinar hasta límites insospechados la eficacia de la publicidad online.

Aunque esta conducta no es algo exclusivo de Google. Tanto Apple con Safari como Microsoft con Edge tratan de vincular la cuenta del usuario y, sobre todo, la comodidad de la sincronización de todos los datos al perfil que tienen en sus sistemas para conocer más sobre ellos.

Quizás lo último que hay que responder es si se pueden utilizar estos navegadores sin estar registrados. Sí, es posible, pero nos perderemos tantas funciones que, al final, es mucho más cómodo aceptar el pacto. Y, en especial, en los teléfonos móviles, en los que, por defecto, al iniciarlos ponemos nuestra cuenta de Google o Apple, y esta se utiliza para todos los servicios.

navegador datos teclado
Imagen: fancycrave1

⭐ Políticas de privacidad

Otro problema de Chrome con respecto a la privacidad es que resulta el único que carece de sistemas para bloquear las cookies de rastreo de terceros de forma predeterminada. Para hacerlo, hay que configurarlo en los ajustes del navegador.

También carece, junto con Opera, de un sistema predeterminado (es decir, que no hace falta activarlo en ajustes) que bloquea las cookies procedentes de redes sociales. Los demás navegadores sí que permiten que nuestra actividad en Facebook, Instagram o Twitter no sea monitorizada por defecto.

Opera, Vivaldi y Brave, por su parte, suspenden en algo tan básico como es alertar a los usuarios de si sus datos han sido filtrados, es decir, no advierten cuando la contraseña de acceso ha sido expuesta en alguna brecha de seguridad previa. Esta función sí la incorporan Chrome, Safari, Edge y Firefox a través de extensiones.

También en el apartado de la privacidad hay que señalar aquellos que tienen la posibilidad de registrar varios perfiles de usuario, con su propia configuración y, lo más importante, sus contraseñas bien separadas. De momento, Safari y Firefox suspenden en este ámbito frente al resto que lo ofrece.

Gestión de contraseñas

La gestión básica de contraseñas, es decir, guardar usuario y contraseña relacionados con cualquier servicio, es una característica común en todos los navegadores analizados. Pero no todos son igual de seguros. Si bien siempre es mejor optar por un servicio de gestión de claves más profesional, solo Chrome, Safari, Firefox y Edge nos ofrecen sugerencias de contraseñas seguras.

Accesibilidad

Este es un detalle también importante. Aunque nos puede parecer algo baladí el que un navegador nos pueda “leer” en voz alta los textos, para las personas con problemas visuales puede resultar muy útil. En Chrome, Safari, Firefox y Edge, esta función evita tener instalados otros programas para la lectura de textos que ralentizarían todos los procesos del dispositivo.

Libres de publicidad

Los principales navegadores carecen de una función básica: el bloqueador de publicidad, una herramienta que permite al usuario erradicar todos los anuncios invasivos e irrelevantes. En Chrome, Safari, Firefox y Edge se puede bloquear la publicidad, pero hay que instalar extensiones independientes para hacerlo. Opera, Vivaldi y Brave permiten gestionar qué páginas queremos que nos muestren anuncios y en cuáles no queremos publicidad.

Características únicas

Es difícil encontrar funciones que sean exclusivas de un único navegador, pero hay honrosas excepciones.

  • Está Opera con su VPN, que nos dejará proteger nuestras comunicaciones activándola.
  • También Brave, que cuenta con un modo que nos permitirá conectarnos a la red Tor, la más utilizada para acceder a la Deep Web, que engloba todo el contenido de Internet que no se puede encontrar por los motores de búsqueda convencionales.
  • Entre estos especiales no hay que dejar de nombrar a Safari que, para empezar, es exclusivo para quien tiene un ordenador MacOS o un dispositivo iOS. Cuenta con la posibilidad de tomar notas rápidas que luego se sincronizan con todos nuestros dispositivos.
  • Por último, tenemos una curiosa función de Vivaldi y es que nos permite presentar varias pestañas al mismo tiempo dividiendo la pantalla sin necesidad de que tengamos que abrirlas en ventanas diferentes.
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