Viajar en Semana Santa

El turismo de sol y playa compite con las escapadas a ciudades europeas a cuatro horas de distancia en avión
Por Azucena García 6 de abril de 2007

Las vacaciones de Semana Santa son aprovechadas por la mayoría de los ciudadanos para descansar, disfrutar de la familia y viajar. La mayoría opta por quedarse en España, ya sea en el pueblo familiar o en otro destino. En este segundo caso, la apuesta es casi segura año tras año: sol y playa. Las Islas Canarias y la costa mediterránea, con Andalucía a la cabeza, son los lugares preferidos para escapar. Sin embargo, cada vez más, los españoles optan por montarse en un avión y desplazarse hasta las ciudades europeas del entorno: Londres, Praga o Bruselas son algunas de las opciones. A ello contribuye la competencia entre las compañías de bajo coste y las aerolíneas tradicionales, lo que favorece el descenso de los precios de los billetes. Se calcula que esta temporada el coste de un viaje subirá entre un 2% y un 3%, con respecto a la temporada anterior. En cuanto a la preparación, es aconsejable prever cualquier posible contratiempo y desplazarse con la documentación en regla, los datos de contacto de la agencia o compañía con la que se hace la reserva y un seguro adicional al obligatorio, si se viaja a un destino donde se percibe un cierto riesgo.

Principales destinos nacionales

Principales destinos nacionales

Semana Santa es la primera parada importante del año. Pasadas las vacaciones de Navidad y cuando aún se ven lejos las de verano, este alto en el camino es aprovechado cada vez más para romper con la rutina y hacer escapadas que permitan desconectar para volver con las pilas cargadas. Los destinos nacionales más demandados no sorprenden: Islas Canarias y costa mediterránea. Una apuesta segura que confirma la buena racha, aunque moderada, del sector. El presidente de la Federación Española de Agencias de Viajes (FEAAV), Jesús Martínez Millán, reconoce que en España “las Islas Canarias son muy buscadas”, pero asegura que la costa mediterránea, “fundamentalmente Andalucía, es el destino más general de aquellos que no se van a su pueblo”. La razón está en la necesidad de asegurarse el buen tiempo para aprovechar los escasos días que se sale de casa. “La gente busca confirmar el clima, estar más libre, no depender del abrigo, ni del paraguas”, precisa el presidente de FEAAV.

En total, entre quienes viajan, Martínez Millán calcula que “más del 90% se queda en territorio español”, un buen dato para las agencias de viajes que, a su entender, va unido a un mayor nivel cultural: “El sector se encuentra en un proceso positivo de crecimiento continuo, como en otros muchos aspectos del nivel de consumo y cultura, porque viajar es una forma de cultura”.

“El sector se encuentra en un proceso positivo de crecimiento continuo, como en otros muchos aspectos del nivel de consumo y cultura, porque viajar es una forma de cultura”

Para esta temporada, prevé “una gran Semana Santa, con un movimiento completo en los aeropuertos, hoteles, alojamientos de turismo rural y estaciones de esquí”. “Vamos a ver cómo se llena prácticamente todo y al final se va a poner el cartel de ‘no hay billetes’”, augura. Y es que, a pesar de que algunas familias no pueden permitirse una escapada, o prefieran reservarse para el cercano puente de mayo, quien más y quien menos busca una alternativa para aprovechar los días de asueto. “En este momento, el mercado se mantiene en un crecimiento suave con respecto al anterior periodo, una curva que venimos teniendo desde hace unos años, después de los atentados del 11-S en Nueva York”, afirma orgulloso Martínez Millán.

Respecto al turismo religioso, tan asociado con esta época, indica que “registra cifras positivas porque la fe sigue siendo poderosa”, pero considera que, “quizás, alcanza a menos gente”. Las ciudades preferidas son Sevilla, Murcia o Zamora, aunque revela que en todas ellas “las procesiones se han convertido más en un fenómeno cultural que religioso” y su poder de atracción es compartido por “la belleza y la plástica de la propia ciudad”. Junto a ellas, no han perdido atractivo otras localidades como Cuenca, famosa por los desfiles en silencio, sólo roto por los clarines de las turbas; Málaga, con la procesión de la Virgen de los Dolores, que recorre las calles la madrugada de Viernes Santo con la única luz de unos cirios; y Valladolid, donde se congrega una de las exposiciones más importantes de imaginería.

Cruzar la frontera

Cruzar la frontera

Todavía no es la opción más habitual, pero las compañías aéreas de bajo coste han contribuido a que cada vez más gente tenga menos pereza para montarse en un avión y escaparse unos días. Londres es ya un clásico. Los viajes a la capital británica son una opción irresistible, a una media de cuatro horas de distancia desde las distintas capitales europeas y un coste que ronda los 60 euros para compras anticipadas en avión (algunas ofertas ofrecen un precio aún menor). Otra de las principales opciones, según Jesús Martínez Millán, es Portugal, “que se llena de españoles debido a la proximidad y la facilidad para llegar hasta ahí. Lo mismo les sucede a los portugueses, que vienen mucho a España porque, además de compartir moneda, el idioma es muy parecido”. El país luso también es óptimo para quienes buscan relajación o visitar una de las ciudades más bellas y famosas por sus campos vitivinícolas: Oporto, nombrada patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

De acuerdo al criterio de proximidad, Francia es el siguiente destino más visitado, puesto que también se puede llegar a este país en coche. “Pero a partir de ahí -indica Martínez Millán-, empezamos a necesitar del avión y coincide que los lugares que se encuentren a cuatro horas de distancia son los elegidos por el 90% de los turistas que salen durante estas fechas, normalmente países de la Unión Europea”. Praga y Budapest están en el saco de los preferidos, pero también empiezan a ser frecuentes otros destinos como Berlín, Bruselas, Copenhague o, incluso, Malta. Fuera de la UE, pero en el mismo radio, Marrakech, Túnez, Turquía y Egipto son los que antes se contratan

Fuera de la UE, Marrakech, Túnez, Turquía y Egipto son los que destinos más contratados

“De hecho, Egipto está ya a estas alturas completo y si se encuentra una plaza es porque alguien tiene un contratiempo y cancela el viaje”, subraya el presidente de FEAAV.

El resto de lugares están reservados para quienes disponen de, al menos, una semana de vacaciones (aproximadamente el 10% de quienes viajan) y optan por lugares más alejados, como Nueva York y El Caribe. “Son los dos líderes en demanda.”, afirma Martínez Millán. El primero mantiene el interés por la cantidad de alternativas que ofrece tanto para visitar como disfrutar, mientras que el segundo suele ser garantía de buen tiempo. Otros destinos, como Jerusalén, han perdido visitantes en el último año por razones de inestabilidad y posible riesgo para la integridad física de las personas. “En todo caso, acude gente con mucha fe. Quizá alguna parroquia que organiza un viaje, pero no hay demanda como para que sea una touroperadora la que organice el traslado”, revela.

Preparar todos los detalles

Preparar todos los detalles

Cualquier viaje, por poco que dure, puede acarrear problemas si no se prepara con tiempo y se realiza teniendo en cuenta los detalles, al menos los más importantes. Si la opción es desplazarse en el coche particular, es importante hacer una revisión previa para asegurarse de que no presenta ningún fallo mecánico, distribuir correctamente el equipaje en el interior del vehículo y, al llegar al destino, aparcarlo en un lugar seguro. Además, es importante viajar con toda la documentación en regla (DNI o pasaporte, principalmente) y, si se opta por contratar un viaje en una agencia, llevar al menos la copia del contrato de vuelo con una compañía aérea o un viaje combinando para poderlo presentar a la hora de realizar una queja. Esther Alós, abogada de la Asociación para la Defensa del Turismo (ASDETOUR), señala que, si se viaja al extranjero y es necesario reclamar, se puede hacer a través de Internet, si así se contrató el viaje, “o bien directamente ante la compañía aérea, el hotel en el que nos alojemos o la touroperadora”. Por eso hay que llevar el teléfono de la agencia siempre con nosotros y los principales datos de contacto.

En cuanto al seguro, la compra de un billete de cualquier medio de transporte supone la contratación de un Seguro Obligatorio de Viaje (SOV). No obstante, si se va a salir al extranjero o el desplazamiento puede implicar cualquier riesgo, es preferible contratar un seguro adicional. “Si no es un viaje de riesgo, no hay por qué hacerlo, pero en caso contrario, sí que conviene contratar un seguro que tenga más cobertura”, aconseja la abogada de ASDETOUR, asociación destinada a defender los intereses tanto de los turistas extranjeros que viajan a España, como de los turistas españoles que viajan recorriendo nuestro territorio o el extranjero. En periodos de mucha afluencia de viajeros las reclamaciones se incrementan principalmente por temas de transporte: pérdida de equipaje, retraso de vuelos, incumplimiento de contrato por parte de la touroperadora…”, verifica Alós.

“En periodos de mucha afluencia de viajeros las reclamaciones se incrementan principalmente por temas de transporte: pérdida de equipaje, retraso de vuelos e incumplimiento de contrato por parte de la touroperadora, entre otros”

Otra cuestión que se debe tener en cuenta es la anticipación con que se contrata el viaje, ya que realizarlo con tiempo ayuda a prever mejor cualquier posible contratiempo y asegurarse el sitio en el lugar elegido. En este sentido, Jesús Martínez Millán mantiene que “todavía la semana anterior a Semana Santa suelen quedar plazas disponibles”, aunque anima a decidirse pronto porque reconoce que las plazas libres no suelen estar en el lugar más bonito.”La Semana Santa es la temporada en la que mayor número de viajes realizan los españoles porque en verano hay turnos, no todos salen el 1 de agosto, pero en Semana Santa todo el mundo se va el jueves santo o viernes santo. No hay turnos y eso hace que las reservas se completen antes”, advierte. Esta mini temporada alta obliga a planificar las vacaciones, al menos, con unas semanas de adelanto, en función de la dimensión del viaje. Martínez Millán explica que “es raro que estas vacaciones se reserven en enero”, aunque asegura que “sí se suelen reservar en febrero o marzo, es decir, un mes o mes y medio antes”.

Respecto a los precios para esta temporada, destaca que “se están comportando de una forma más suave que el crecimiento general de los precios en este país” y que “no subirán más de un 2% o un 3%”. “Puede ser que un destino determinado suba más -prosigue-, pero la inflación es más alta que la subida del precio de los viajes”. Dentro de esta tendencia, afirma que hay “un elemento de compensación que frena la subida: las tarifas aéreas”, ya que en todos los viajes el coste del billete de avión constituye una parte importante y “las tarifas están bajando de una forma continua porque hay más competencia entre las aerolíneas tradicionales y las compañías de bajo coste”. No obstante, Martínez Millán cree que hay “un error conceptual” al pensar que una venta por Internet es una venta que pierde la agencia de viajes, puesto que, según indica, una parte importante de las ventas que se hacen por Internet las hacen las propias agencias de viajes a través de su página web. “Las compañías de bajo coste hacen una publicidad basada en ‘Esto es barato porque no cuento con la agencia’, pero, en realidad, la comisión que dan el resto de las compañías a las agencias ronda un 0,4%, que se puede convertir en 1%, es decir, que el coste de la comisión repercute poco en el coste final del billete”, explica. Respecto a la reclamación, apuesta por las agencias como medio más seguro para realizar cualquier queja, “porque la sede está en la ciudad de origen y se conoce”. En este sentido, Alós asevera que “no se suelen detectar problemas al contratar un billete de bajo coste porque también la mayoría de las compañías aéreas suelen tener sede en España y, además, el billete electrónico es tan válido como cualquier billete físico”.