Saltar el menú de navegación e ir al contenido
|
Canales de EROSKI CONSUMER
Secciones dentro de este canal: Alimentación
Estás en la siguiente localización: Portada > Alimentación > Aprender a comer bien > Curiosidades
La corteza de los quesos se puede comer, según gustos, siempre que sea natural
Imagen: Velo Steve
El queso es un alimento muy completo y versátil desde el punto de vista gastronómico. Sus múltiples variedades, texturas y sabores permiten que su presencia en la mesa vaya desde un acompañamiento sutil hasta un rol protagonista. Ya sea a modo de degustación en una tabla, fundido, gratinado, el lonchas para sandwiches o incluso en tartas y postres, el queso admite preparaciones diversas para disfrutar en distintos momentos del día. Pero, ¿es igual un tipo que otro? ¿El aporte nutricional varía? ¿Se puede comer la corteza? Para responder a estas preguntas, el siguiente artículo explica cuál es la composición de la corteza, en qué casos se puede comer y qué tipos de quesos existen según su contenido graso.
Ya sea ante una tabla de quesos o en la cocina, cuando cogemos un trocito como tentempié, ¿quién no se ha preguntado alguna vez si la corteza que lo recubre es comestible? En algunos casos, resulta evidente que no, puesto que esa superficie parece estar hecha de plástico. Pero, ¿es siempre así? ¿Con qué ingredientes o materiales se forma esa costra?
La legislación española, en la Norma de Calidad para los quesos, permite el uso de distintos materiales de recubrimiento y tratamientos de superficie para quesos madurados: aceite de oliva y otros aceites vegetales comestibles, pimentón, pimienta, plantas aromáticas, vino y sidra, ceras, parafinas, materiales poliméricos (con o sin colorantes), aceites minerales preparados de forma expresa y humo aplicado de manera directa sobre la corteza en el proceso de ahumado. Así, según el tipo de corteza hay dos clases de quesos, los de corteza natural y los de corteza artificial.
Los siguientes son algunos ejemplos de quesos con corteza natural comestible:
El queso es el producto fresco o madurado que se obtiene al separar el suero tras la coagulación de la leche natural, de la desnatada, de la nata, del suero de mantequilla o de sus mezclas. De ahí que el contenido graso pueda ser el doble o el triple en unos quesos o en otros. Según su contenido en grasas, los quesos se pueden clasificar en cinco variedades:
En cuanto a su contenido en calorías, la cantidad varía según el queso, pero es un aspecto que se debe tener en cuenta, ya que el aporte calórico puede llegar a ser casi equivalente al de 100 gramos de chocolate con leche:
RSS sobre queso
Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos
Los comentarios de EROSKI CONSUMER están moderados para asegurar un diálogo constructivo entre los usuarios, por lo que no aparecerán inmediatamente.
Aquí explicamos qué criterio seguimos para publicar comentarios. Aquellos usuarios que no sigan estas normas de cordialidad no verán sus opiniones en nuestra web:
Eroski Consumer no se hace responsable de las opiniones vertidas por los usuarios.
Eroski Consumer es un producto informativo de Fundación Eroski. Cualquier comentario sobre la marca Eroski debe dirigirse a la Atención al Cliente de Eroski.
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI