Saltar el menú de navegación e ir al contenido

  • Bienvenido (ES) | Ongi etorri (euskarazko bertsioa) | Benvingut (versió en català) | Benvido (versión en galego)
  • Bienvenido (ES)
  • Boletines
    •  | Baja  | Más opciones |
  • Portadas anteriores

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Alimentación > En la cocina > Trucos y secretos de cocina

Tipos de contenidos: Alimentación

Ahora no podemos parar
Λ

Una buena salsa de tomate casera

La salsa de tomate debe elaborarse sin la piel del vegetal, ya que ésta daría un toque demasiado amargo al preparado

  • Fecha de publicación: 18 de noviembre de 2007
Imagen: Ned Raggett

La salsa de tomate es una pasta elaborada principalmente con la pulpa de los tomates (naturales, pelados en lata o triturados), a la cual se le añaden varios ingredientes de condimentación, sobre todo cebolla. Otros ingredientes habituales son el ajo, la zanahoria, el pimiento verde, especias o hierbas variadas. Normalmente se usa como salsa de acompañamiento, para condimentar, para reforzar o dar color a otras salsas o para elaborar derivados de las mismas.

Sencilla elaboración

Para elaborar salsa de tomate casera, en primer lugar rehogaremos las verduras de condimentación. Se recomienda añadir cantidades importantes de cebolla cortada en juliana. A partir de aquí cada uno agregará verduras al gusto. Una vez se hayan rehogado, añadimos el tomate.

Durante el proceso de cocción, el tomate va a perder gran parte del agua de constitución. Cuando determinemos que está cocinado, se triturará con ayuda de un pasapurés y posteriormente se pasará por un colador chino. Si, en lugar de triturarlo con un pasapurés, se hace con una batidora eléctrica a altas revoluciones, introduciremos aire al tomate, lo que hará que pierda su color rojo característico y se convierta en naranja.

Una vez colado, se pone de nuevo a hervir el tomate. En la puesta a punto de la salsa, debe tenerse en cuenta que el tomate es rico en ácidos, por lo que deberá añadirse azúcar. Ya sólo quedará ponerla, por último, a punto de sal.

Sin piel ni semillas

La salsa de tomate debe elaborarse sin la piel de la hortaliza, ya que ésta le daría un toque amargo al preparado. Asimismo, las semillas no son del gusto de algunas personas cuando las encuentran entre la comida, por lo que también se recomienda extraerlas.

Para quitar fácilmente la piel a los tomates deben sumergirse en agua hirviendo durante unos 40 segundos (técnica del escaldado). Una vez pasado este tiempo ya se puede retirar la piel de forma cuidadosa. Las semillas se extraerán con los dedos después de cortar el tomate en dos mitades.




Otros servicios


Buscar en
Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto