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Es posible elaborar este adorno navideño con un tablero de madera o una plancha de cartón duro
El árbol de Navidad es uno de los elementos decorativos más populares en estas fechas. Hay infinidad de modelos, tamaños, colores y diseños. Los más empleados son los naturales y los elaborados en plástico o fibras sintéticas que imitan este acabado. Aunque, con imaginación y cierta pericia, también es posible elaborar un original árbol de Navidad en madera o cartón.
- Imagen: I See Modern Britain -
Las dimensiones de un árbol artesanal deben ser inferiores a las de los modelos que se comercializan. Así su manipulación y fabricación serán sencillas. Para realizar un árbol de madera, se necesita un tablero de fibra con un grosor de entre 12 y 18 mm. Hay que dibujar en un pliego de papel o en cartulina dos siluetas con las medidas que se deseen y copiar la planilla sobre el tablero.
Es fundamental trabajar sobre una superficie fija y estable para evitar errores. Después, con la ayuda de una sierra caladora se recortan las siluetas, que deben pulirse con una lijadora delta, en especial los cantos, y ensamblarse. Es necesario hacer dos cortes rectos, uno en cada perfil, a modo de ranuras. Una debe hacerse desde el centro hasta la copa del árbol y la otra en sentido inverso. Ambas deben tener la misma longitud y un grosor similar al del tablero para que las dos piezas encajen sin holguras. De lo contrario, es posible que la composición pierda estabilidad.
El grosor de las ranuras debe ser igual al del tablero para que las piezas encajen sin holguras
Una vez que está montado, se perforan con un taladro los salientes del árbol, los triángulos que imitan el aspecto de las ramas, y se fijan en ellos unos ganchos para colgar los adornos. Otra alternativa para decorarlo consiste en darle color y dibujar en la superficie diferentes motivos. Con una brocha pequeña, se aplica una mano de sellador y dos de pintura acrílica verde. Una vez que la capa base está seca, se comienzan a dibujar los adornos.
Si se sustituye el tablero de madera por una plancha de cartón duro o de pluma, el trabajo resulta más sencillo. La razón reside en que no es preciso cortar el material, lijarlo o perforarlo con herramienta eléctrica. Basta un cúter para recortar las siluetas. Se deben seguir los mismos pasos que en la elaboración de un árbol de madera, pero en lugar de perforar los salientes, los adornos deben pegarse en los vértices.
Incluso es posible hacer un árbol de Navidad de manera más sencilla y con los mismos materiales: madera y cartón. El proceso es similar, salvo que en lugar de cortar dos piezas y ensamblarlas, el trabajo se realiza con una sola. De esta manera, se obtiene una silueta plana. Al no tener cuatro patas sobre las que sostenerse, una alternativa consiste en apoyarlo sobre una pared o colgarlo como si fuera un cuadro.
- Imagen: UK in Italy -
Espumillones, bolas de diferentes colores y estrellas son las figuras que más se repiten en la decoración de un árbol de Navidad. Sin embargo, hay materiales y elementos cotidianos que es posible transformar en originales adornos. Los lazos son una de las opciones. Rojos, verdes, dorados, con cuadros de vichy o motivos florales. La oferta es amplia y diversa. En primer lugar, se debe hacer una lazada simétrica y aplicar con un pincel una capa de endurecedor para que el lazo adquiera un acabado rígido. Con un cordón muy fino, o hilo de pita, se cuelgan los lazos, ya secos. Los restos de telas de colores o de prendas en desuso también se pueden aprovechar para hacer estos adornos.
La arcilla polimérica y la plastilina son un recurso para realizar adornos
Las pastas para moldear, como la plastilina y la arcilla, son otro recurso para elaborar figuras y motivos. Los moldes de repostería con formas navideñas (estrellas, muñecos de nieve, Papa Noel, corazones...) resultan muy útiles. Tan sólo es necesario amasar el material hasta conseguir una plancha regular y cortar con los moldes tantos motivos como se desee. En el caso de la arcilla, será preciso cocerlos en el horno hasta que se endurezcan, darles color con témperas o betunes y barnizar para proteger el acabado.
La arcilla polimérica es un material muy manejable que se endurece al cocerlo en un horno doméstico, a una temperatura de entre 100 y 130ºC. Ahorra el paso de pintar, ya que se vende en diferentes colores que se entremezclan. Es un material que se emplea para esculpir figuras y en bisutería.
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