Ayuno contra el cáncer

Ayunar podría ser un buen complemento, junto con la quimioterapia, para tratar el cáncer
Por Teresa Romanillos 8 de abril de 2012
Img vaso agua
Imagen: Gunnar Grimnes

El ayuno podría ser beneficioso en la lucha contra el cáncer ya que parece que incide sobre la progresión del tumor y mejora también la tolerancia a la quimioterapia. Los beneficios sobre la salud de esta práctica, de forma clásica ligada a cuestiones religiosas, son amplios y comprenden desde su efecto preventivo sobre enfermedades como la diabetes y algunas dolencias cardiovasculares, hasta el incremento en la longevidad.

Un estudio publicado recientemente en la revista «Science Translational Medicine» demuestra que el ayuno podría ser un buen complemento, junto con la quimioterapia, para tratar el cáncer. De esta manera, estos científicos de la Universidad del Sur de California (EE.UU.) han abierto una nueva posibilidad terapéutica al descubrir que un ayuno intenso antes de cada sesión de quimioterapia ayuda a prevenir sus efectos secundarios tóxicos.

Ayunar para inducir la muerte de las células malignas

La clave está en que las células tumorales estén privadas de nutrientes y, por tanto, no puedan reproducirse. Las células cancerígenas tienen una tasa de replicación y crecimiento mayor que las normales, de modo que consumen más nutrientes. Por este motivo, la idea es que las células de los tumores, al verse privadas de nutrientes y factores de crecimiento, consuman antes sus recursos y sufran un mayor estrés oxidativo. Esto afectaría la integridad de su ADN e induciría su muerte celular.

Es por este motivo que el ayuno puede suponer un complemento prometedor a la quimioterapia, aunque por sí solo ya muestra unos resultados positivos. En el trabajo de investigación se recogen los estudios realizados con un modelo de ratón con una forma de cáncer infantil muy agresiva equivalente a la humana. Los resultados muestran una recesión entre el 20% y el 40% de los casos, mientras que es probable que ninguno de estos los ratones hubiera sobrevivido solo con quimioterapia

El beneficio del ayuno en el tratamiento del cáncer está en que las células tumorales estén privadas de nutrientes y no puedan reproducirse

La investigación partió de una observación efectuada en un pequeño pueblo de Ecuador, donde algunos de sus habitantes sufren una forma de enanismo caracterizada por bajos niveles de hormona del crecimiento (GHF), así como de insulina y baja resistencia a los factores de crecimiento insulínicos (IGF-1). Esto explica por un lado el enanismo, pero también el bajo índice de diabetes y tumores en esta población.

En la actualidad, el estudio se encuentra en fase clínica, pues se están realizando pruebas con pacientes humanos: en estos momentos se prueba la terapia combinada con pacientes de cáncer de mama, uretra y ovario, para determinar si es segura. De la misma manera, se llevan a cabo tres ensayos clínicos para comprobar si los ciclos de ayuno pueden hacer más efectiva la quimioterapia, tal y como se demuestra con los ratones del estudio.

No obstante, se trata de un descubrimiento muy reciente y probable que no sea aplicable a todos los tumores. Además el ayuno puede no ser seguro para algunos pacientes, de modo que necesitan más estudios antes de que la terapia se pueda instaurar.

Ayuno también para prevenir enfermedades

El ayuno es una práctica ligada, en muchos casos, a cuestiones religiosas. Desde el Ramadán islámico a la Cuaresma cristiana, tiene una connotación de abstinencia y purificación. La ciencia redime esta práctica más allá de la religión, y destacada sus beneficios para la salud. Está demostrado que el ayuno periódico puede tener un efecto preventivo sobre enfermedades del corazón y diabetes.

En el caso de las enfermedades de corazón, parece que el efecto saludable va de la mano de la reducción del colesterol. Esta reducción está provocada por el hecho de que, en condiciones de ayuno, al no disponer de glucosa, el organismo obtiene su energía de las grasas. Por otra parte, ayunar reduce el peso corporal, así como los niveles de triglicéridos y glucosa en sangre, factores de riesgo propios de las enfermedades coronarias.

También se ha probado su acción preventiva frente la diabetes tipo 2. La explicación está en que la continua estimulación de receptores celulares puede provocar una pérdida de sensibilidad frente a las sustancias que lo estimulan. Por este motivo se cree que los periodos de ayuno, durante los que se dejaría de estimular a los receptores de insulina de las células de los tejidos, permitirían restablecer el equilibrio de estos y, así, evitar la pérdida de sensibilidad a la insulina característica de la diabetes de tipo2.

AYUNO PARA VIVIR MÁS Y MEJOR

Por otro lado, varios estudios han demostrado que reducir las calorías de la dieta retrasa algunos de los procesos ligados al envejecimiento celular. Dentro de este proceso natural, a nivel celular, tienen lugar una serie de cambios como la oxidación de macromoléculas, el acortamiento de los telómeros de los cromosomas y la alteración de la funcionalidad de unos pequeños corpúsculos celulares conocidos como mitocondrias.

Los estudios se basan en la idea de que al reducir la cantidad de calorías en la dieta, el rendimiento de la mitocondria será más óptimo y se reducirá el número de radicales libres producidos, muy dañinos para la célula. Por otra parte, se han encontrado unos genes, denominados SIR, implicados en la prolongación de la vida de la célula. Se ha visto que aumentan su nivel de expresión cuando se reduce la ingesta calórica y, por tanto, podrían están implicados en el proceso de retardar la vejez.

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