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Compaginar trabajo y familia provoca ansiedad y estrés a muchos progenitores que trabajan fuera de casa
¿Cómo compensar a los hijos el tiempo que no se pasa con ellos por razones laborales? ¿Es necesario consentirles más o basta con hacerles entender que los padres y madres no pueden pasar más tiempo con ellos? Este problema, que provoca ansiedad y estrés en padres e hijos, se ha acentuado desde la masiva incorporación de la mujer al mercado laboral y por la inexistencia de medidas institucionales eficaces que promuevan la conciliación de vida familiar y trabajo. Según los expertos, la solución es más sencilla de lo que parece y basta con establecer prioridades y buscar diariamente "momentos de encuentro" para jugar, charlar o pasar un rato en familia.
La apretada agenda laboral (reuniones, comidas de trabajo, entrega de informes ) hace que cada vez sean más los progenitores que apenas disponen de tiempo para estar con sus hijos e hijas. Si es difícil cumplir con todas las obligaciones laborales, encontrar tiempo para uno mismo, cuidar de la pareja o jugar con los niños se convierte en una tarea casi imposible. "Es un mal de nuestro tiempo, sobre todo tras la masiva incorporación de la mujer al mercado de trabajo, que ha cambiado nuestra forma de vivir", señala Roberto Delgado, director del Instituto de Psicología Asesores S.A, de Zaragoza. El trabajo ocupa una parte sustancial de nuestra jornada y como consecuencia de ello la vida en el hogar se acelera cada vez más, acentuándose también el contraste entre el ritmo de los adultos y el de los niños. "Sus intereses son totalmente opuestos y cotidianamente se genera un drama alrededor del tiempo, ya que es muy complicado equilibrar el ritmo de los hijos y el de los padres", explica el especialista. Esta situación provoca que padres y madres se sientan desbordados y, en ocasiones, lleguen incluso a sufrir "problemas de ansiedad por no poder superar con buena nota todos los ámbitos de su vida", señala.
Para superar con éxito las tensiones que surgen entre trabajo y familia, los pedagogos y psicólogos de la Escuela de Padres recomiendan que se sigan una serie de pautas:
A estos problemas se suma la inmadurez de la sociedad actual, según explica María Rodríguez, psicóloga del Centro de Estudios y Terapia del Comportamiento de San Sebastián, quien señala que son muchos los padres incapaces de asumir que tener un hijo "no es poseer un bien de consumo más, sino una tremenda responsabilidad". Asimismo, no hay que perder de vista los problemas inherentes a la sociedad actual, "cada vez más consumista que quiere tener de todo e impide pensar en soluciones adecuadas, como la media jornada de uno o los dos padres para atender mejor a nuestros hijos", explica. Pero, ¿qué consecuencias pueden tener los cambios propiciados por el ritmo de vida actual en las relaciones entre padres e hijos?
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