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Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

Siguiendo los parámetros analizados para la elaboración de este estudio, se puede inferir lo que se le podría exigir a un 'webmail' ideal, sin pedir nada que no se encuentre entre las ofertas existentes. La única excepción es el acceso para discapacitados, punto fundamental que no ha sido tenido en cuenta por ningún 'webmail' y que sería exigible a cualquier web.
Un correo-web ha de ser un servicio gratuito, aunque el usuario debería estar dispuesto a recibir algún tipo de publicidad cuando lo utiliza, siempre que ésta no sea demasiado intrusiva y se ajuste en la medida de lo posible a los intereses del suscriptor. El internauta debería poder optar por pagar una cuota a cambio de más prestaciones (como una mayor capacidad de almacenamiento) o eliminar esta publicidad.
El proceso de alta no debe estar restringido de ningún modo ni asociado a otros servicios que no tengan que ver con el correo electrónico. Debe ser rápido y sencillo, incluso para un usuario primerizo. La suscripción a boletines o a otras ofertas de supuesto interés para el usuario debería ser opcional y nunca seleccionada por defecto. Dado que en algunos 'webmail' no se solicita más que el nombre y apellidos para asociarlos a la cuenta, quien pide más datos personales debería especificar para qué los quiere (si es que existe algún servicio relacionado con los datos solicitados). Todo esto y más se tiene que detallar en las imprescindibles condiciones de uso y privacidad, que deberían incluir un resumen del farragoso texto legal con texto inteligible de aquellos aspectos que más afectan al usuario. Siempre se debe especificar el plazo de 'baja por inactividad' que no debería ser inferior a tres meses.
La capacidad ofrecida por Gmail, 2,2 GB en aumento, ha puesto el listón muy alto. Cualquier correo web con un almacenamiento inferior a la mitad (1 GB, el ofrecido por Yahoo!) empieza a quedarse corto para quien hace un uso intensivo del correo electrónico. Sin embargo, una capacidad por encima de los 100 MB resulta suficiente para enviar y recibir mensajes sin archivos adjuntos pesados y no preocuparse por la saturación de los buzones en mucho tiempo. Una gran capacidad es interesante tanto para no tener que eliminar mensajes cada poco tiempo (nunca se sabe qué se va a necesitar en el futuro), como para guardar automáticamente todos los enviados sin preocuparse de su peso o mantener por más tiempo los mensajes de la Papelera de Reciclaje y la carpeta de 'spam'. El límite de peso para los archivos adjuntos no debe ser inferior a 10 MB.
Al introducir el nombre de usuario y contraseña es exigible que los datos se conduzcan a través de una página segura, que comienzan por 'https' y muestran un candado cerrado en la parte de abajo del navegador, para evitar que caigan en manos de terceros. Otras medidas de seguridad, como la desconexión automática y el 'recuerdo' de usuario y contraseña, deben aparecer de forma clara y ser personalizables. A partir de ahí, todas las herramientas puestas al alcance del usuario para combatir los virus y el correo basura serán bienvenidas. De entrada, es imprescindible que el 'webmail' analice automáticamente en busca de virus los archivos adjuntos que se envían o reciben y, cuando menos, advierta de la posible existencia de códigos maliciosos. En cuanto a los sistemas para filtrar el 'spam', dado que no existe ninguno automático que lo haga sin fallos, deben existir varias opciones (grados de protección automáticos y filtros personalizados) para que el usuario seleccione el que más le interesa en función de los mensajes que recibe. Siempre es mejor que la Bandeja de Entrada reciba algún correo no deseado, que los mensajes legítimos sean tratados como 'basura'.
Dejando un poco de lado prestaciones 'extra' que pueden ser más o menos interesantes para distintos tipos de usuarios, un buen 'webmail' debe contar con los siguientes elementos:
Las herramientas deben ser personalizables (añadir nuevas carpetas, crear nuevos campos en la agenda de contactos, etc.) y la Bandeja de Entrada facilitar diversas opciones de visualización (mostrar determinado número de mensajes, sólo los no leídos, etc.). En cualquier caso, los colores e iconos deben contribuir a percibir de un vistazo la existencia de mensajes nuevos, cuáles han sido respondidos o reenviados, etc. La Bandeja de Entrada debería actualizarse automáticamente o al menos contar con un botón de actualización.
Un buen email tiene que ser totalmente compatible con los navegadores más importantes (al menos Internet Exporer, Firefox, Opera y Safari). Asimismo, los correo-web deberían contar con una versión adaptada para discapacitados.
Por encima de cualquier otra prestación, se debe exigir que los mensajes (al menos los que no contienen archivos pesados) sean entregados y recibidos de manera instantánea.
Por último, una completa ayuda online, específica para cada página, con buscador y preguntas frecuentes, nunca está de más. También es imprescindible que el usuario cuente con al menos un medio para ponerse en contacto con el prestador del servicio, tanto para realizar consultas como para resolver eventuales problemas (como la imposibilidad de acceso a la cuenta).
| Webmail Ideal | |
| Capacidad | A partir de 1 GB |
| Archivos adjuntos | Ilimitados, de al menos 10MB |
| Consulta correo externo | Sí; varias cuentas |
| Acceso POP | Sí |
| Reenvío automático | Sí |
| Filtro 'spam' | Varios niveles Personalizable |
| Antivirus | Analiza al enviar y descargar |
| Contactos | Crear grupos Carpetas y 'Rápidos' Importar y Exportar |
| Buscador mensajes | En cabeceras y cuerpo del mensaje |
| Formato mensajes | txt - html (opcional) Editor de HTML |
| Filtro mensajes | +25 con varias opciones de filtrado |
| Baja inactividad | + 3 meses |
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