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¿Qué hago si es mi hijo quien realiza ciberbullying?

El ciberacoso es una realidad en las aulas ante la que resulta fundamental realizar un trabajo conjunto en el hogar y en el centro educativo

  • Autor: Por IS4K
  • Fecha de publicación: 25 de octubre de 2018
Imagen: rawpixel

El ciberacoso escolar es una realidad en las aulas de hoy en día. Y es más dañino que el tradicional acoso escolar, ya que se puede perpetrar durante las 24 horas del día sin que la víctima encuentre espacios de descanso y su imagen y reputación se vea afectada en poco tiempo, llegando a muchas personas. Es habitual que al abordar este tema la atención recaiga sobre la víctima, dejando en segundo plano al agresor. Sin embargo, se debe prestar también especial atención al menor ejecutor, que puede actuar de manera aislada o bien en grupo, la mayoría de las veces arropado por los observadores que de forma implícita también aprueban lo que sucede. En este artículo, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) a través de IS4K aporta recomendaciones para actuar e implicarse desde el hogar y desde el centro educativo cuando nuestro hijo es responsable de ciberbullying.

Mi hijo nunca haría algo así... ¿o sí?

Según un estudio de Educo, al 11 % de los padres con hijos acosadores le costaría admitirlo o bien quitaría importancia a la problemática. Es habitual que como padres estemos más preparados para prevenir que nuestro hijo se convierta en víctima de ciberbullying que para asimilar que sea nuestro niño o niña quien realiza el ciberacoso, por lo que cuesta tener que colocarse en ese lado.

Normalmente se clasifica a los agresores como impulsivos, con una personalidad violenta, con tendencia a romper las reglas, con abuso de poder o con dificultad para empatizar con otras personas. Y es que no existe un perfil concreto de víctima y acosador: cualquier menor puede adoptar indistintamente un rol u otro. De hecho, en ocasiones sucede que algunas víctimas de ciberacoso acaban convirtiéndose en acosadores, y viceversa. En este sentido, conocer a nuestro hijo será fundamental para atajar a tiempo comportamientos inapropiados y reconducir la situación.

Es igual de importante que en nuestra labor de mediación parental prestemos atención al uso que nuestros hijos hacen de las nuevas tecnologías y no pasemos por alto que ofendan a nadie a través de redes sociales o mensajería instantánea. Tampoco podemos permitir que nuestro hijo ría las bromas cuando sean otros los que acosen a un compañero, pues la actitud de espectadores es la que permite que el acoso perdure en el tiempo y acciones como dar like a un mensaje ofensivo es una muestra de aprobación y, por tanto, puede convertirse en un acto de ciberbullying. Es una buena oportunidad para revertir estas acciones aprovechando en su lugar las redes sociales para frenar una situación de ciberacoso.

Imagen: IS4K

El importante papel de los educadores y del centro educativo

Durante la infancia y la adolescencia, la mayor parte de las relaciones sociales surgen en el entorno educativo y es precisamente aquí, según un estudio realizado por la ONG Save the Children, donde empieza todo, ya que uno de cada diez reconoció haber amenazado a un compañero; el 50 %, haberlo insultado cara a cara; y el 25 %, por las redes. Normalmente, el ciberacoso es una manifestación más de un acoso fuera de Internet.

En ocasiones, el ciberbullying es difícil de detectar para los adultos, aunque pueden ser señales de lo que ocurre: un descenso en el rendimiento escolar, los cambios de comportamiento con agresividad, la falta de defensa o exagerada reacción ante supuestas bromas u observaciones públicas, la variación en sus amistades o forma de relacionarse...

Los equipos docentes cada vez están más concienciados y preparados para reaccionar ante este tipo de violencia. Aun así, es necesario continuar implicando al centro educativo frente al ciberacoso. Tal y como muestra el III Estudio sobre Acoso Escolar y Ciberbullying de Fundación ANAR y Fundación Mutua Madrileña, más del 80 % del profesorado reconoce ser conocedor de los casos de ciberacoso que suceden entre sus alumnos/as. Sin embargo, solo un 66 % de los profesores reaccionaron de manera activa ante un caso de ciberacoso, lo que muestra la necesidad de continuar trabajando esta problemática con el profesorado.

¿Cómo podemos reconducir una situación de ciberbullying?

Resulta fundamental realizar un trabajo conjunto en el hogar y el centro educativo. Para ello, desde el centro educativo se puede informar a las familias sobre estos temas mediante el envío de hojas informativas, aprovechando las reuniones periódicas, planteando un contacto más frecuente en una escuela de familias e incluso implicarles de manera más directa en el proceso educativo mediante comunidades de aprendizaje.

Desde el hogar:

En momentos así, debemos recordar que nunca es demasiado tarde para modificar una conducta negativa de nuestro hijo, y que si actuamos de forma adecuada, podemos evitar que el problema se complique aún más. No hay que olvidar que los menores acosadores también necesitan ayuda y apoyo para resolver el problema y, para ello, IS4K propone una serie de recomendaciones:

  • Evitar justificar la conducta, así como juzgar a nuestro hijo. Hay que tener claro que su comportamiento es lo que debe ser sancionado, evitando justificar este tipo de conductas como "chiquilladas" o "cosas de niños". Además, podemos enseñarle a reportar este tipo de comentarios negativos a la plataforma correspondiente cuando procedan de otras personas.
  • Fomentar su autoestima. Reconocer el error y pedir disculpas es el primer paso para poder desarrollar habilidades sociales y trabajar la empatía.
  • Predicar con el ejemplo. Nuestros hijos hacen lo que ven, así que es importante que, como referentes del menor, cuidemos nuestras propias reacciones a través de redes sociales, evitando actitudes negativas que puedan ofender a otra persona.
  • Recurrir a la ayuda profesional. Hay casos en los que es necesario y aconsejable apoyarse en ayuda especializada, como la que ofrecemos desde IS4K a través de la Línea de Ayuda gratuita y confidencial 900 116 117 sobre uso seguro y responsable de Internet por los menores.
Imagen: IS4K

Desde el centro educativo:

  • Crear un clima de confianza, mediante dinámicas positivas de interacción entre el alumnado, iniciativas de apoyo y mediación entre iguales, como pueden ser la preparación de sesiones formativas para compañeros de cursos inferiores o desarrollando una CyberTask For Kids, que pueden compartir con el resto del centro, así como establecer relaciones de confianza con los educadores, de modo que pueda servir de base para la prevención y la reacción ante el ciberacoso.
  • Adaptar los planes de convivencia al contexto tecnológico de cada centro. Incluir en los protocolos específicos sobre acoso escolar las características particulares de las problemáticas relacionadas con Internet y las normas para un buen uso de las TIC en el centro educativo, especificando los casos en los que se puede utilizar el móvil, cómo se han de plantear las tareas que implican el uso de Internet, qué sucede con las imágenes de sus compañeros/as, etc.
  • Plan de acción tutorial. Coordinar la acción de las tutorías en todos los niveles educativos para realizar de manera periódica sesiones formativas para la mejora de las habilidades sociales y resolución de conflictos del alumnado. La 'Guía SOS contra el Ciberacoso para Educadores' puede ser un recurso de utilidad en este sentido.
  • Plan de formación del profesorado. Organizar sesiones formativas preventivas a nivel de centro. Para ello se pueden solicitar las jornadas escolares de IS4K o bien el programa Cibercooperantes, que está orientado tanto para menores como para adultos.

En conclusión, los adultos debemos actuar como mediadores en una situación conflictiva entre menores, sin obstaculizar la resolución ni empeorar los daños. Los niños y adolescentes están aprendiendo a vivir en sociedad y en cualquier aprendizaje, los errores pueden ser una oportunidad valiosa para mejorar. Recuerde que siempre que lo necesite, estamos al otro lado para prestar ayuda psicosocial a menores, familias, educadores y otros profesionales del ámbito del menor: 900 116 117.

Etiquetas:

acoso, bullying


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