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Este código, vigente en la Unión Europea desde hace cinco años, se extiende ahora para regular y aconsejar a los padres sobre los videojuegos que sus hijos usan en Internet

PEGI Online es un código de clasificación para videojuegos practicados de forma online. No sólo complementa al código PEGI ya vigente para los videojuegos de consola y de ordenador, sino que se adapta a las características del medio en red, donde es más difícil que los padres puedan ejercer un control y una regulación de los juegos y contactos a los que acceden sus hijos.
Para ayudar a los padres y tutores a la hora de adquirir un videojuego, existe el sistema de información sobre juegos europeo PEGI
Jugar solo cada vez gusta menos. Millones de usuarios en todo el mundo han descubierto en Internet una forma de socializar y conocer gente mediante los juegos online. Muchos de estos juegos se adquieren mediante un CD ó DVD y permiten, mediante el pago de una cuota mensual, jugar a través de Internet con jugadores de todo el mundo.
El más popular de ellos, es World of Warcraft, un juego de rol multijugador masivo online (MMOG en sus siglas en inglés) que actualmente supera los 10 millones de usuarios en el mundo, de los que más de dos millones se encuentran en Europa. Los jugadores pagan una cuota mensual media de 15 dólares a este juego de guerra que puede no ser del agrado de algún padre, sobre todo según la edad de su hijo.
PEGI, el sistema de información europeo sobre juegos, ofrece recomendaciones y clasificaciones sobre los contenidos de los videojuegos, con el objetivo de ayudar a los padres y tutores a la hora de adquirir este tipo de entretenimiento. El sistema fue creado en 2003 por la Federación Europea de Software Interactivo (ISFE) y actualmente se utiliza en 25 países de la Unión Europea.
Esta información se ofrece mediante la colocación de etiquetas en la caja de los juegos con la clasificación por edades junto con iconos que describen el contenido, como puede ser el uso del lenguaje soez, la violencia o el contenido sexual.
El sello de PEGI está suscrito por las grandes empresas del sector, como Nintendo, Sony y Microsoft.
Para la clasificación por edades, PEGI establece cinco categorías: 3,7,12, 16 y 18 años. Además, las etiquetas que describen el tipo de contenido se clasifican en iconos que describen violencia, palabras soeces, drogas, sexo, miedo, fomento del juego y discriminación.
Para adaptarse al fenómeno social que representan los juegos online, a finales del año pasado se ha presentado PEGI Online, que viene a complementar al sistema PEGI utilizado en videojuegos para ordenadores y consolas.
Los juegos online, al permitir la creación de comunidades virtuales, pueden suponer un riesgo para niños y adolescentes
Los juegos online, al permitir la creación de comunidades virtuales, pueden suponer un riesgo para niños y adolescentes al tratar con personas desconocidas. Además, en la Red es más fácil esquivar el control de los padres y acceder a juegos que fuera de ella no se verían con buenos ojos por parte de los progenitores.
Los proveedores de juegos online que se adhieren a los códigos de PEGI Online tienen la obligación de cumplir con una serie de requisitos establecidos en un código de seguridad.
Entre estos requisitos, está la obligación de incluir medidas para asegurar la privacidad y seguridad de los jugadores, así como no incluir contenido ilegal u ofensivo en la página web del juego.
El logotipo de PEGI Online debe aparecer en la página web del propio juego, indicando el tipo de contenido y edades recomendadas. PEGI Online también incluye en su página web una serie de recomendaciones para padres e hijos sobre cuestiones de seguridad, como advertirles que no den datos personales a otros jugadores, o vigilar los cambios de comportamiento después de jugar muchas horas.
En España, el Instituto Nacional de Consumo y ADESE lanzaron una campaña en las pasadas navidades para dar a conocer este código y para orientar a los padres a la hora de elegir y comprar juegos para sus hijos.
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