Casi la mitad de la infancia del mundo está expuesta, al menos, a tres amenazas climáticas

En España, más de cuatro millones de niños y niñas se enfrentan a tres riesgos climáticos combinados, principalmente olas de calor y sequías
Por UNICEF Comité País Vasco 25 de junio de 2026
infancia expuesta a crisis climática
Las emergencias climáticas ya no son hechos excepcionales. Se han convertido en una realidad que nos impacta cada vez más y que afecta de manera especial a niños, niñas y adolescentes. Según los últimos datos del informe ‘Riesgo climático para la infancia 2026‘, casi la mitad de la infancia —unos 1.100 millones de niños y niñas— está hoy en día expuesta, como poco, a tres amenazas climáticas que ponen en riesgo su salud, su educación y su supervivencia, y casi todos se enfrentan a una. En España, más de cuatro millones sufren tres riesgos climáticos combinados, principalmente olas de calor y sequías. UNICEF advierte de que, sin esfuerzos urgentes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, las amenazas climáticas serán cada vez más frecuentes y graves y ejercerán una mayor presión sobre los presupuestos y sistemas públicos, poniendo aún más en riesgo el bienestar de la infancia.

Consecuencias de los peligros climáticos en la infancia

Las repercusiones de estos fenómenos sobre el bienestar y la salud física y mental de la infancia, así como su acceso a la educación y la protección, son enormes. Sin embargo, apenas se cuantifican. 

Las tormentas y las inundaciones obligan a las familias a desplazarse e interrumpen su vida cotidiana. Y las altas temperaturas, que a menudo alcanzan cotas sin precedentes, causan golpes de calor y deshidratación. Además, las sequías originan inseguridad alimentaria y nutricional.

Todos estos peligros climáticos aumentan el riesgo de propagación de enfermedades infecciosas y mortales, como el dengue y el paludismo, y dan lugar a incendios forestales que contaminan el aire

Estas consecuencias afectan a la infancia de manera desproporcionada. Y es que el cuerpo de los niños y niñas aún se está desarrollando y, por tanto, les resulta más difícil soportar las presiones físicas y psicológicas a las que se ven expuestos en situaciones extremas.

La crisis climática no afecta igual en todas partes

Aunque la crisis climática es un fenómeno mundial, sus efectos no se sienten por igual en todas partes. La infancia no conforma un grupo homogéneo, y los eventos climáticos le afectan de distintas maneras y en grados diferentes según la edad, el género, la discapacidad y el origen étnico (sobre todo en lo que respecta a la identidad indígena). 

Algunos niños y niñas están mucho más expuestos que otros porque, según su localización geográfica o su estatus socioeconómico, podrían tener un acceso limitado a los servicios sociales esenciales. Esto genera una serie de vulnerabilidades que se superponen entre sí.

sequía afecta a la infancia
Imagen: Raphael Pouget / Unicef

La sequía, el calor extremo y las olas de calor son la combinación de amenazas climáticas más extendida: más de 296 millones de niños y niñas viven en zonas expuestas a ellas, según el informe. La segunda combinación más frecuente —sequía, calor extremo y tormentas tropicales— afecta a más de 115 millones en todo el mundo.

En la región africana del Sahel, más de cuatro millones de niños y niñas se enfrentan a la triple amenaza de las olas de calor, el calor extremo y las tormentas de arena y polvo. En países de Asia como Bangladesh, Myanmar y Pakistán, la infancia está expuesta a más amenazas climáticas combinadas y con mayor intensidad que en cualquier otra parte del planeta.

Los países de renta alta no son inmunes a este problema. En Italia, por ejemplo, los datos muestran que más de seis millones de niños y niñas están padecen olas de calor prolongadas y sequía, una situación similar a la que se vive en España.

El impacto de la crisis climática en la infancia en España

Las cifras reflejan la importancia del problema también en España. Así, 6,4 millones de niños y niñas viven en zonas donde se han duplicado las olas de calor en las últimas décadas y 3,3 millones en zonas donde se han triplicado. De hecho, al menos el 80 % de la infancia sufre un fenómeno climático extremo al año (como sequías, olas de calor o inundaciones).

Además, el calentamiento global ha duplicado la probabilidad de que ocurran catástrofes como la DANA, con un fuerte impacto en la infancia. En 2024, cerca de 40.000 niñas, niños y adolescentes vieron interrumpida su educación por la DANA de Valencia y el 52,4 % de las familias afectadas declaró que sus hijos e hijas sufrieron retraso académico.

incendios amenaza para la salud
Imagen: Aggelos Barai / Unicef

En 2025, los grandes incendios forestales se triplicaron en España: se registraron 60 incendios, cuando la media anual de la década está en 20. Entre los diez mayores incendios del siglo, ocho se produjeron en 2025. Estos incendios obligaron a desplazarse a 6.700 niños y niñas.

La infancia recibe el mayor impacto en una emergencia, porque están entre los colectivos que más sufren y que cuentan con menor capacidad de protegerse. Por su naturaleza y su estado de desarrollo, los niños, niñas y adolescentes son más vulnerables a nivel emocional y cognitivo ante un elemento perturbador de este tipo.

Sin embargo, en los planes de emergencia para la gestión de las administraciones públicas, los niños, niñas y adolescentes no tienen cabida ni tienen en cuenta sus necesidades especiales, tal y como advierte UNICEF España

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