Parto prematuro, pautas para prevenirlo

Si aparecen señales de alumbramiento prematuro, son importantes el reposo y la ingesta de líquidos, así como evitar las relaciones sexuales
Por Marta Vázquez-Reina 28 de septiembre de 2012
Img embarazada parto prematuro listado

Siete de cada cien niños españoles nacen antes de tiempo y su prematuridad les hace más vulnerables a sufrir determinadas enfermedades y situaciones de riesgo. Aunque, en algunos casos, el nacimiento antes de las 37 semanas es inevitable, para prevenirlo es importante, como se apunta en este artículo, que la embarazada sepa qué hacer ante las señales del parto prematuro o pretérmino y que siga los controles prenatales necesarios para intentar retrasar el alumbramiento antes de tiempo.

¿Qué hacer ante las señales del parto prematuro?

El dolor abdominal es una señal del alumbramiento pretérmino, por lo que, si aparece, hay que acudir al ginecólogo

Aunque se siga un control prenatal exhaustivo, en ocasiones la aparición de síntomas de parto prematuro es inevitable. La doctora Ana Palacios, ginecóloga del departamento de Obstetricia del Instituto Bernabeu, centro especializado en fertilidad y ginecología, recomienda a las mujeres embarazadas consultar con el ginecólogo «siempre que noten dolor abdominal o en bajo vientre, similar a la menstruación». También cuando detecten un sangrado genital o aumento (o cambio) en el flujo vaginal.

En estos casos, las mujeres precisan un seguimiento específico que incluye, apunta Palacios, realizar una ecografía de la zona vaginal, que permita medir la longitud del cuello uterino, así como «controlar la frecuencia de las contracciones uterinas». En todo caso, tal como explica la ginecóloga, a estas gestantes se les recomienda las siguientes pautas:

  • Reposo relativo o absoluto.

  • Ingesta abundante de líquidos.

  • Baja laboral.

  • Evitar las relaciones sexuales.

Controles prenatales para evitar el alumbramiento pretérmino

Todos los embarazos pueden culminar en partos prematuros cuando no se toman las precauciones necesarias

Cualquier mujer embarazada, aunque no presente factores de riesgo, es susceptible de finalizar su embarazo de forma prematura. Por ello, es importante conocer las señales del parto prematuro y seguir un control prenatal adecuado. Además, cuando sí existe un riesgo claro de culminar la gestación antes de tiempo, «se recomienda a las madres llevar un control prenatal aún más exhaustivo», señala Palacios.

El 7% de los niños que nacen en nuestro país son prematuros, es decir, su nacimiento se produce antes de la semana 37 de gestación, tal como recogen los últimos datos sobre partos y nacimientos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Según Palacios, el ginecólogo establecerá los cuidados que debe seguir la embarazada «en función de los hallazgos y de la evolución de la gestación».

En la mayoría de los casos, la prematuridad se asocia a distintos factores de riesgo que derivan de hábitos poco saludables durante el embarazo: consumo de tabaco, estrés y ganancia excesiva (o escasa) de peso, entre otros. En otros casos, se debe a patologías o problemas previos, como cuello uterino corto, presencia de placenta previa, embarazos múltiples o infecciones en el transcurso de la gestación.

Aunque durante el embarazo «no se recomienda eliminar la actividad física», apunta la especialista, sí conviene tener en cuenta algunas precauciones cuando aparecen signos de alarma de un parto pretérmino. Para evitar un parto prematuro, Palacios recomienda, en todo caso, «realizar una actividad física moderada y evitar grandes esfuerzos, como levantar peso excesivo o practicar deportes de riesgo«.

Retrasar el alumbramiento antes de tiempo, ¿es posible?

El parto prematuro es inevitable cuando la dilatación cervical sobrepasa los tres centímetros, ya que, en estos casos, “se desencadena una dinámica que no se puede frenar con tratamientos farmacológicos”, apunta la ginecóloga Ana Palacios. No obstante, antes de que la dilatación alcance este extremo, sí existen distintas intervenciones y tratamientos que permiten retrasar y evitar en la medida de lo posible el parto prematuro.

  • Progesterona natural. Si se observan modificaciones en la dilatación del cuello del útero, sin que existan contracciones, el especialista puede indicar la administración de progesterona natural en forma de óvulos vaginales.

  • Anillos de silicona. En caso de acortamiento del cuello uterino, se puede optar por insertar en la vagina un anillo de silicona denominado pesario cervical. Este artilugio se extrae cuando se acerca el momento del parto.

    Un ensayo científico reciente, realizado por investigadores del Hospital Vall d’Hebron, concluye que el pesario reduce casi en un 30% el riesgo de parto prematuro. Las gestantes analizadas presentaban una longitud cervical incluso menor de 25 milímetros.

  • Tratamientos farmacológicos. Además, cuando la embarazada presenta contracciones uterinas de forma prematura, se pueden tratar de frenar con la administración, vía oral o intravenosa, de distintos fármacos.

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