Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Bricolaje

Cuidado de las hortensias

Las hortensias criadas en invernaderos se marchitan más fácilmente

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 30 abril de 2002
Si ciertas hortensias se secan puede ser porque se trata de unas plantas forzadas en invernaderos con trucos de luz y oscuridad, además de con calefacción. Es importante tener en cuenta esto porque, en determinadas épocas del año, si las hortensias han crecido de esta manera existen muchas posibilidades de que se sequen.

Para evitarlo, es conveniente colocar estas plantas en lugares soleados y con humedad durante los meses en los que no hay mucho calor ni las horas de luz suficientes para la floración natural. Habrá que tener cuidado también al cortar sus flores. Si se cortan o se marchitan, puede ocurrir que no vuelvan a crecer.

Si se encuentran en macetas habrá que tomar otro tipo de precauciones. Por ejemplo, cuando se le caigan las hojas con la llegada del invierno es aconsejable que se aumente el tamaño de la maceta y se ponga más tierra.

Apuntes para el invierno

La hortensia sólo prosperará en los meses fríos del invierno si se consigue aportarle un grado de humedad elevado, por algo se la conoce como la amante del agua. Se trata de un ejemplar muy exigente en cuanto al riego cuando se cultiva en maceta; sus hojas amarillean y se ponen lacias en cuanto necesita agua, aunque revive con facilidad si se riega en abundancia.

En interior es aconsejable ubicar la hortensia en un emplazamiento lo más fresco posible y muy bien ventilado, ya que no resiste las altas temperaturas que puede llegar a producir la calefacción. En caso de haberla, será recomendable incrementar la humedad ambiental. De esta forma se evitará que un ambiente demasiado caliente y seco favorezca la aparición de ácaros. En invierno es imprescindible mantenerla fresca, a unos 7 grados centígrados, y aumentar la temperatura a finales de febrero hasta los 13 grados para que la planta inicie su desarrollo.

También será necesario aumentar la humedad ambiental a medida que se vaya acercando la primavera y suban las temperaturas para conseguir que los ejemplares prosperen y florezcan.

Durante los meses más fríos del año será conveniente proporcionarle un merecido descanso para que pueda reponer fuerzas tras el despliegue de flores que se ha ofrecido en primavera y verano. Si no se le proporciona estas condiciones, la calidad de las próximas flores será menor la próxima temporada.

Si en lugar de emplazarla en interior se decide mantenerla en el jardín y se reside en un clima húmedo, podrá olvidarse de ella porque lo resiste casi todo. No obstante, si va a permanecer todo el año en exterior, es aconsejable dejar los tallos floríferos sin podar, ya que les servirán de protección ante las heladas. Se podrán podar a finales de invierno, dejando dos pares de hojas de las ramas nuevas, verdes y moteadas pero no leñosas.

La hortensia requiere de una tierra ácida, fértil y de buena calidad. La acidez del suelo ayudará a resaltar los colores de los pétalos de sus hojas, especialmente los azules.

Azules y resplandecientes

Antes de que la hortensia florezca es conveniente llevar a cabo una sencilla tarea. Añadir a la tierra unos cuantos clavos oxidados o, si no se encuentran a mano, aplicar un poco de polvo de pizarra.

Con esta sencilla operación aparecerán unas preciosas hortensias de color azul. También hay que tener muy presente que las hortensias no toleran muy bien el frío, por lo que será aconsejable plantarlas en una zona resguardada del aire. A poder ser que sea una zona en la que también dé el sol.

Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones