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El agérato, la belleza de un gran desconocido (foto válida)

Pese a su apariencia, es muy resistente y requiere muy pocos cuidados

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: jueves 26 febrero de 2004
mundo de la jardinería resultan ser unas auténticas desconocidas. No se conoce su nombre y, en ocasiones, ni siquiera su aspecto, porque, probablemente estos ejemplares no son los más habituales en las zonas ajardinadas. Éste es el caso del agérato, que en su acepción botánica se denomina ageratum.

Identificar el agérato no resulta sencillo, pues su aspecto varía desde las plantitas herbáceas, de temporada, de pocos centímetros de altura, hasta las especies que están siempre en flor y que en sus variedades más espléndidas pueden llegar a los 80 centímetros de altura. Pese a su diversidad, se puede decir que la mayoría de estas plantas presentan unas hojas que están casi siempre hendidas, opuestas, de forma ovalada y ligeramente pilosas.

Con respecto a las flores, se puede decir que tal vez sean su elemento más distintivo, ya que aparecen reunidas en capítulos globosos, en los que cada minúscula florcilla tiene forma tubular, de color azul, lila, blanco o rosa. La aparición de las flores comienza en primavera y se prolonga durante todo el verano, asegurando así un bonito colorido en la época estival. La peculiaridad de las flores de esta planta posiblemente tenga que ver con su origen. Además, su hábitat natural está localizado en regiones tropicales de América, en especial México y Perú.

De la familia de las compuestas, el agérato, pese a su apariencia, es muy resistente y requiere muy pocos cuidados para salir adelante. Un suelo normal, de jardín, regar un par de veces por semana o tres durante los meses de mayor calor y ubicarla tanto a media sombra como a sol, será suficiente para que garantizar el óptimo desarrollo de este magnífico ejemplar de temporada.

En general, se puede decir que una temperatura cercana a los 20 º C puede ser la ideal. Cuando se aprecie que las flores empiezan a marchitarse bastará con un poco de abono para que el agérato ofrezca un bonito colorido al jardín.

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