Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Bricolaje

Muebles de aluminio

El mobiliario fabricado en este material resiste mejor los golpes y las inclemencias del tiempo

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: lunes 2 abril de 2007

El aluminio se identifica con una decoración vanguardista. Los muebles fabricados en este material son aptos tanto en ambientes de interior como exterior. Entre sus atributos principales, destacan la alta durabilidad, la resistencia a los agentes externos y una ligereza que facilita su transporte. Estas particularidades consiguen que el aluminio sea, junto al acero, uno de los materiales que más se valora en la actualidad en el hogar.

Propiedades

Desde su descubrimiento, el aluminio se ha empleado para fabricar mobiliario en distintas construcciones, en la industria del motor y en el sector de la ingeniería mecánica. Las cualidades que hacen que este material esté en alza en campos tan diversos son varias:

  • Ligereza: es un metal poco pesado. Esta cualidad permite mover los muebles de grandes dimensiones con cierta facilidad.

  • Resistencia: el aluminio genera de forma natural una capa de óxido que lo hace muy resistente a la corrosión. Los diferentes tratamientos del revestimiento mejoran esta propiedad. Resiste la sobreexposición al sol, el contacto con la humedad y los golpes. Los muebles de aluminio se caracterizan por una gran durabilidad.

  • Reflexión: es un buen reflector de la luz y del calor, un rasgo que favorece su presencia en algunos componentes de los tubos fluorescentes, bombillas y otros elementos de iluminación.

  • Impermeabilidad: por muy delgadas que sean, las láminas de aluminio son impermeables. Al no dejar pasar el agua, los muebles de este material no se oxidan.

  • Reciclable: su proceso de reciclaje es tan sencillo, que el aluminio ha empezado a sustituir al acero en muchos usos. La Asociación Española de Refinadores de Aluminio asegura que el reciclado requiere sólo un 5% de la energía necesaria para producir el metal primario inicial.

Tipos de aluminio

El aluminio anodizado es más resistente ya que su superficie está tratada para proporcionar una mayor durabilidad

El aluminio en los muebles está lacado o anodizado. El proceso de lacado consiste en la aplicación de la pintura y posterior tratado en un horno. Esta técnica permite que se creen una gran variedad de colores, texturas e, incluso, imitaciones a distintas maderas o piedras. Al llevar incorporado un acabado de pintura, si se producen desconchones o pequeños rayones, su arreglo es sencillo. Se elaboran productos de reparación específicos para el aluminio lacado, en una gama amplia de colores, además de masillas de relleno que permiten disimular los arañazos en el acabado.

El aluminio anodizado es más duradero que el material lacado o sin tratar. La anodización es un proceso que modifica su superficie y proporciona una mayor protección. Pero esta técnica no sólo se emplea para que gane resistencia, sino que con ella se colorean las diferentes piezas. Con este método se consigue que el mueble adquiera, si se desea, un efecto oro o bronce.

Usos y mantenimiento

Al combinar resistencia y ligereza, el aluminio es uno de los materiales que abundan en el mobiliario de jardines y terrazas. Otros habituales son el hierro forjado, el rattán y el plástico. Su alta durabilidad le convierte en un producto apreciado en encimeras y cámaras en las cocinas industriales. En perfiles para ventanas, tuvo la hegemonía hasta la llegada del PVC.

En decoración de interiores, el aluminio se ha convertido en una alternativa funcional en el diseño del mobiliario de la cocina. Se combina con otros materiales como el acero inoxidable o el cristal para conseguir una estética vanguardista. Su mantenimiento, además, es sencillo si se emplean productos específicos para una limpieza que devuelva el brillo al material. Para el cuidado diario, basta con pasar un paño limpio con agua jabonosa, aclarar y secar con una bayeta. Aunque sea inmune a la corrosión, no se recomienda emplear productos abrasivos. Un jabón neutro es suficiente.

Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones
Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto