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Pasos para arrancar el revoque o enyesado de una pared

Con un poco de maña y paciencia podrá dejar la pared en perfectas condiciones

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: lunes 25 agosto de 2003
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Si queremos eliminar el enyesado o revoque de una pared para sanearla, en caso que hayamos detectado humedad, o volver a colocarlo para mejorar su acabado porque se ha ido deteriorando con el paso del tiempo, lo primero que habrá que saber es el material del que se conforma el muro sobre el que va el revoque, para de esta manera poder ajustar tanto la fuerza como los materiales que se han de emplear para evitar deteriorar la pared oculta por la capa de yeso.

Para conocer si la pared está hecha de ladrillos macizos, huecos o de bloques deberá taladrar el revoque hasta que pueda ver claramente el material con el que está construida la pared. Además, esta primera inspección le permitirá realizar pequeñas hendiduras en el yeso a partir de las cuales empezar a retirarlo.

Con el taladro haga un pequeño agujero en una de las esquinas superiores del revoque y utilice un cincel plano y un martillo para agrandar el agujero, pero teniendo cuidado de no golpear la pared. En cuanto pueda, coloque el cincel de manera casi paralela a la pared y vaya quitando el revoque de arriba abajo. Una vez se haya desecho de todo el enyesado, elimine el mortero casi superficial de las juntas de los ladrillos, procurando no mover ni romper los ladrillos.

Tendrá que quitar las placas de revoque duro que se hayan quedado en la pared a medida que se desprendía la mayoría del mismo. El siguiente paso será utilizar una rasqueta o un cepillo de cerdas metálicas para hacer desaparecer todas las irregularidades, así como las juntas y llagas de los ladrillos y los rastros de material, que pueden ser perjudiciales para posteriores trabajos.

Una vez haya logrado limpiar completamente la pared sobre la que se asentaba el revoque, aplique con una paleta la cantidad de mortero necesaria para rellenar las juntas entre ladrillos, procurando que no rebose para evitar mancharlos. Retire el mortero sobrante y para lograr un mejor acabado pase sobre el mortero recién aplicado una varilla curvada para dejar un rastro rehundido.

Cuando haya completado las operaciones citadas tendrá la pared lista para volver a enlucir.

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