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Depósitos ligados al Euro Stoxx 50

El cliente sólo se podrá beneficiar de las ventajas fiscales y de los intereses que proporcionan este tipo de productos a partir de los dos años

Los depósitos estructurados han apostado por otras rentas variables, en este caso la europea, por lo que no es de extrañar que las novedades que ofrecen en los últimos meses los bancos y cajas de ahorro se dirijan hacia este segmento financiero. Banco Pastor, Bankinter, BBK, Caixa Nova, Caja Murcia, Ibercaja, ING e Inversis, son algunas de las entidades que ya lo comercializan. Son depósitos a plazo cuya rentabilidad está ligada a la evolución de un índice bursátil, en concreto al’Euro Stoxx 50′, en donde cotizan las empresas más importantes de la economía europea (AEGON, Basf, BBVA, BNP, Danone, E.ON, Nokia, Renault, Repsol, Siemens, Telefónica o Unilever), y que permiten al contratante obtener rentabilidades superiores a las de los depósitos tradicionales, siempre y cuando la evolución del valor sea favorable durante el período del depósito. Eso sí, el cliente debe saber que estos productos están vigentes en determinados momentos del año, ya que funcionan por campañas. Otra de sus ventajas es que no se necesita hacer un fuerte desembolso, ya que las mayoría de bancos y cajas de ahorro estipulan el mínimo en 500 euros.

Se pone en duda la rentabilidad anunciada

/imgs/2007/06/intereses.jpgEl depósito estructurado es una innovadora e interesante alternativa de ahorro que permite diversificar la inversión, combinando la garantía de un interés fijo, con la posibilidad de beneficiarse de las posibles subidas de los mercados de renta variable, en este caso de la europea. Este tipo de depósito ha tomado una importante relevancia porque se acerca a las rentabilidades de los mercados bursátiles sin asumir los riesgos que provoca la inversión directa en bolsa. Su contratación no difiere sustancialmente de las demás, aunque el mayor problema con que se puede encontrar la persona interesada es que a la hora de formalizarlo, los índices a los que se referencia estén en máximos, con la posibilidad de encontrarse al vencimiento con desagradables sorpresas. Por eso los expertos recomiendan que todos los interesados en contratar estos productos se dejen asesorar por más de un analista en las distintas entidades financieras.

Este tipo de depósito se acerca a las rentabilidades de los mercados bursátiles sin asumir los riesgos que provoca la inversión directa en bolsa

Anta la expectativa de lograr la mejor rentabilidad, el cliente debe leer detenidamente la letra pequeña fijándose en cómo se calcula esta rentabilidad, cómo se obtienen las revalorizaciones de los índices, si existe o no una rentabilidad máxima, y si se deben cumplir ciertos requisitos para obtener el máximo beneficio tan ‘cacareado’ por bancos y cajas de ahorro. El índice al que están referenciados estos depósitos es el ‘Euro Stoxx 50’, aunque también hay otros productos de similares características que ligan su evolución a otros índices bursátiles como puedan ser el ‘CAC 40’ (Francia), ‘DAX’ (Alemania) o ‘FT-SE 100’ (Reino Unido), incluso a otros mercados transatlánticos (‘Standard & Poors’, ‘Dow Jones’, ‘Nasdaq’ o ‘Nikkei’), aunque en este caso el cliente se encuentra con que su seguimiento es más laborioso al no ser valores que cotizan en el mercado nacional y europeo. Esto hace que sea imprescindible el asesoramiento por parte de profesionales altamente cualificados para esta clase de productos.

Uno de los inconvenientes de contratar este tipo de productos es que además del riesgo que supone destinar parte del ahorro a valores de renta variable, la cantidad que corresponde al ahorro invertido en un depósito ofrece una rentabilidad real ridícula. Aunque ofrecen tipos con un gancho del 7% TAE, no hay que olvidar que lo hacen por un periodo de tiempo menor al año, por lo que jamás se aplica este tipo. También hay otros aspectos que valorar ante la contratación de estos productos, como la nueva fiscalidad que ha comenzado a aplicarse desde primeros de año a los productos de ahorro, con una tributación del 18%. Hay que tener en cuenta que tanto las imposiciones a plazo fijo como los fondos, acciones, etc. tributarán al mismo porcentaje, lo que puede facilitar la comercialización de estos productos, pero pese a este cambio fiscal, el titular seguirá soportando un riesgo, con el añadido de que la parte de ahorro destinada al depósito (y segura) no ofrece una rentabilidad interesante.

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