Nuevos depósitos para pequeñas empresas

Los depósitos para pymes permiten mejorar la rentabilidad y obtener ventajas fiscales, pero exigen un desembolso que puede alcanzar hasta 60.000 euros
Por Rosa M. López-Maroto 23 de mayo de 2008
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Imagen: Jefa

Ser propietario de un pequeño negocio puede suponer el acceso a ventajas como la mejora de la rentabilidad de las puntas de tesorería o la obtención de una fiscalidad provechosa si se suscriben los nuevos depósitos para pymes desarrollados por algunos bancos y cajas de ahorro. La oferta es suficientemente extensa como para poder escoger el producto que mejor se adecue a las necesidades de cada empresario, pero estos depósitos tienen el inconveniente de exigir una elevada aportación mínima, que en ocasiones puede ser de 30.000 e incluso 60.000 euros.

Los depósitos para pequeñas y medianas empresas son productos diseñados específicamente para pequeños propietarios, aunque apenas se diferencian de los destinados a los particulares -salvo en que requieren una aportación mínima mucho mayor que la exigida a particulares, que suele ser a partir de 300 euros-. El plazo de permanencia también sigue la misma tónica que en el confeccionado para los particulares: para dos días, para tres meses…, aunque para los casos de propietarios de pequeñas empresas existe la posibilidad de suscribir un depósito a un plazo mayor (de dos años, por ejemplo).

Los propietarios de pequeñas empresas pueden suscribir depósitos con un plazo de permanencia mayor que el de los clientes particulares

La oferta actual del mercado, aun siendo inferior a la destinada a los clientes particulares, es lo bastante extensa como para poder elegir un producto acorde con las necesidades de cada pequeña empresa:

Banesto ha dispuesto para este segmento profesional el nuevo «Depósito Pymes», un producto a plazo fijo que permite aprovechar cualquier tendencia de la bolsa para obtener un interés superior a la rentabilidad media de este tipo de productos y, en cualquier caso, tener siempre garantizada la totalidad de la inversión inicial. Esta imposición tiene un plazo máximo de tres meses, y su importe mínimo es uno de los más bajos de este tipo de productos, ya que tan sólo requiere 3.000 euros. El tipo de interés que se aplica es del 6% TAE, siempre y cuando se cumplan unos requisitos determinados. Se basa en que la remuneración del interés ofrecido estará en relación directa con las subidas o bajadas en bolsa de una cesta de valores de primer nivel, en consonancia con los confeccionados para particulares.

Caixa Galicia comercializa dos nuevos depósitos estructurados para las empresas. Muy parecidos entre sí, difieren en sus plazos con el objetivo de adaptarse a las necesidades del cliente. El plazo de contratación de estos depósitos es hasta el 30 de diciembre. La entidad garantiza el cien por cien de la inversión con una alta rentabilidad para que las pequeñas empresas puedan obtener mayores rendimientos en poco tiempo. Ésta se abona al vencimiento, y depende de cada contratación: A partir de este año y hasta su vencimiento, proporciona un interés del 5,75% nominal anual, por cada día que el Euribor a 12 meses cotice dentro del rango entre el 4,25 % y 4,75%.

BBK tiene como estandarte el «Depósito Total», una imposición a plazo fijo de un año, con disponibilidad por la totalidad del saldo, en cualquier momento y sin ninguna penalización. Este depósito ofrece también una alternativa de ahorro a aquellas personas que quieran rentabilizar su dinero, pero que no puedan comprometerse a mantener la inversión por un plazo determinado. Entre sus ventajas se encuentra el hecho de que ofrece la rentabilidad de los depósitos a plazo tradicionales, pero sin los inconvenientes derivados del compromiso de mantenimiento hasta el vencimiento. De esta forma, se puede cancelar anticipadamente, sin ningún tipo de penalización, por la totalidad del saldo del depósito. El importe mínimo para su contratación es bastante asequible para los pequeños empresarios, ya que es a partir de 3.000 euros, a un plazo máximo de un año.

Algunos depósitos están referenciados al Euribor y ofrecen unos intereses muy elevados que compensan la retención del rendimiento obtenido

También pueden encontrarse productos dirigidos a otros colectivos profesionales específicos, como las imposiciones que pueden suscribir agricultores, ganaderos y cooperativistas en Caja de Extremadura. Aunque forman parte de su oferta, su producto más representativo sigue siendo la imposición a plazo para pequeñas y medianas empresas, creado con objeto de mejorar la rentabilidad de las puntas de tesorería de la empresa que lo contrata, y que cuenta con ventajas fiscales si se cobran los intereses con un plazo superior a los dos años.

El reclamo que utiliza Caja Navarra para ofrecer sus depósitos a los clientes, «Su duración la decides tú», resume la principal característica de dicho producto. El importe mínimo para su contratación es bastante elevado, 60.000 euros, y toma como referencia el índice Euribor, por lo que ofrece intereses más elevados que compensan la retención del rendimiento obtenido (retención que constituye un pago a cuenta deducible en la declaración del Impuesto sobre Sociedades). Los intereses se liquidarán al vencimiento a través de una cuenta vinculada.

Se trata de un producto pensado para personas jurídicas que tengan posibilidad de mantener sus ahorros estables durante un determinado tiempo. En el caso de que, por cualquier circunstancia, se necesite hacer efectiva la inversión, se puede cancelar anticipadamente aunque con una penalización en los intereses.

Caja de Canarias propone a sus clientes el «Depósito Variable Euribor», a través del cual se obtiene una rentabilidad vinculada a la evolución de un índice de referencia. Aunque el capital invertido está garantizado al completo, la rentabilidad obtenida está permanentemente actualizada según las variaciones del índice de referencia que varía en función del plazo de la imposición (1, 3 ó 6 meses).

El «Depósito Tesorería» que ha puesto en marcha Kutxa, tiene la misma filosofía que el de la caja canaria, y permite obtener un mayor rendimiento en la tesorería de la pequeña empresa. El plazo mínimo es de dos días hábiles y el máximo de 90 días, con una aportación mínima de 30.000 euros.