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Los timos del 906

Los consumidores ya pueden pedir la desconexión a estas líneas para evitar caer en algunos fraudes y abusos que se cometen en el sector

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: viernes 5 abril de 2002
Estos días las asociaciones de defensa de los consumidores se están encargando de recordar que desde el 1 de abril de este mes los usuarios ya pueden solicitar a los operadores de telefonía que les desconecten los accesos a las líneas 906, en virtud de una Orden del Ministerio de la Presidencia que entró en vigor ese mismo día.

Y es que de esta manera se pueden evitar los numerosos fraudes y abusos que se cometen a través de unos números que aprovechan la indefensión en la que se encuentra el ciudadano. Falsas ofertas de trabajo, videntes que son capaces de desplegar sus poderes a través de las líneas telefónicas o páginas web gratuitas que suponen más de 10.000 pesetas la hora de conexión a Internet, son sólo algunos ejemplos que pueden hacer que el consumidor se encuentre con una desagradable sorpresa cuando vea la factura de teléfono.

Ofertas de trabajo

Es uno de los timos más comunes que aprovecha las páginas de los periódicos en las que se anuncia empleo. Cuando el interesado llama al 906 que se supone le va a proporcionar un puesto de trabajo, se encuentra con un teleoperador que le formula un largo cuestionario que prolonga al máximo la duración de la llamada.

En este tipo de fraudes se suele pedir una fotografía o un curriculum por escrito para dar la sensación de legalidad. Pero en realidad, la persona que llama jamás recibe una respuesta porque la susodicha oferta no existe.

Regalos y premios

Otro engaño muy habitual es el de los supuestos regalos y premios gratuitos. El usuario recibe una llamada, una carta o un e-mail donde se le informa que ha ganado un sorteo o que una empresa ha decidido hacerle un regalo. Si quiere conseguirlo deberá llamar a un 906.

La llamada le puede convocar a una presentación comercial donde se le intentará vender un producto, cuya asistencia es indispensable para recibir el regalo; la explicación de que el regalo consiste en varias noches en un hotel o apartamento, pero con la condición de abonar la comida o unos supuestos gastos de gestión; la confirmación de un fantástico regalo, del que únicamente habrá que pagar unos gastos de envío sospechosamente altos; e incluso un largo mensaje grabado que avisa que todas las líneas están ocupadas.

Páginas web gratuitas

Muchas páginas web que se anuncian como gratuitas generalmente necesitan la descarga de un programa para poder ser visualizadas. Por supuesto, el programa se anuncia como gratuito también pero lo que no dice es que desconecta el modem del usuario para volverlo a conectar a Internet, pero está vez a una línea 906. El internauta, sin saber que esta conectado a esta línea, puede llegar a pagar hasta 10.500 pesetas por una hora de conexión a la Red.

Por último, otros dos timos muy habituales son los de las confirmaciones de pedidos y los actualmente muy en boga concursos de televisión.

El primero consiste en que el usuario recibe un correo electrónico de una empresa que le anuncia que en breve le cargará en su tarjeta de crédito una cantidad en concepto de una supuesta compra que en realidad no ha realizado. Claro está, el usuario trata de ponerse en contacto con la ficticia empresa a través del 906 que aparece en el e-mail para anular el falso pedido, y se encuentra con un contestador que retiene su llamada durante un largo rato, advirtiendo por ejemplo que las líneas están saturadas.

En cuanto a los concursos de televisión, cada vez es más frecuente que no informen del precio de la llamada o lo hacen con una letra muy pequeña. En estos casos la llamada puede prolongarse mucho debido a los largos mensajes que tiene que escuchar el usuario antes de dejar su mensaje. Muchas veces, no se informa del tiempo que estará vigente el concurso, por lo que el usuario no sabe las probabilidades que tiene de ganar un premio que, generalmente, es de una cuantía ridícula en comparación con el coste de la llamada.

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