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El recibo de la luz

Una de las claves para ahorrar en esta partida se basa en contratar la potencia y la tarifa que más se ajusten a las necesidades del usuario

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 29 enero de 2002
Reducir el importe de la factura de la energía eléctrica en el hogar es una de las manifestaciones más claras de que la economía doméstica y el cuidado del medio ambiente son, además de beneficiosos para todos, complementarios. La media de energía que consumen los hogares españoles se distribuye según sus usos: 30% de calefacción; 30% para el agua caliente; 10% en la cocina; 10% en iluminación, y un 20% para el funcionamiento de los restantes electrodomésticos.

No apagar las luces al salir de las habitaciones, mantener el termostato de la calefacción por encima de la temperatura necesaria o dejar que se acumule hielo en el interior del frigorífico son ejemplos frecuentes de consumo energético inútil.

Además, conviene contratar la potencia y la tarifa que más se ajusten a las necesidades domésticas. Por otra parte, el usuario ha de estudiar las características de la tarifa nocturna para analizar si le puede resultar rentable en el caso de que disponga de acumuladores de calor o si el horario de uso de los aparatos eléctricos se adecúa a este tipo de tarifa.

Siempre que sea posible, debe aprovecharse la iluminación natural de forma que se use luz artificial sólo cuando realmente se necesite. Sustituir las bombillas convencionales (incandescentes) por bombillas halógenas de bajo voltaje o por lámparas fluorescentes compactas también es una medida útil de ahorro. Proporcionan la misma iluminación, duran ocho veces más y ahorran hasta un 80% de energía.

Otra posibilidad para economizar consiste en instalar tubos fluorescentes en los espacios en los que se precise más luz y donde ésta permanezca encendida muchas horas como es el caso de la cocina, el baño... Aunque duran diez veces más que las lámparas incandescentes, hay que procurar no encenderlos y apagarlos constantemente, ya que se acorta su vida. Si la fluorescente va a estar apagada menos de 20 minutos, es mejor dejarla encendida.

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