Usos domésticos del petróleo

Breves apuntes de los derivados del oro negro presentes en el quehacer cotidiano del hogar
Por EROSKI Consumer 11 de enero de 2007

A pesar de que se están poniendo en marcha diversas fórmulas y alternativas, el petróleo sigue siendo motor esencial en la economía mundial. Este preciado hidrocarburo está presente en el día a día de la mayor parte de los hogares, no sólo en la automoción y en la generación de energía para la calefacción, por ejemplo. Aparte de usarlo como combustible y carburante, constituye la principal materia prima con la que se fabrican artículos tan habituales como la cera para aplicar a los suelos o el plástico de los envases, entre otros.

En las próximas líneas se presenta una breve lista de los diversos usos y de los productos derivados del petróleo en el hogar:

Polietileno. Este componente se conforma como materia prima para la elaboración de plásticos.

Es materia prima principal a la hora de fabricar artículos tan habituales como los detergentes o el plástico de los envases

Alquilbenceno. Este derivado suele ser un compuesto habitual presente tanto en los detergentes como en los pluguicidas. Además, también puede emplearse para conferir mayor elasticidad a todo tipo de curtidos y pieles.

Gas propano y varios licuados del petróleo. Este apartado se centra en el uso del petróleo como combustible industrial y doméstico. El ejemplo más ilustrativo y popular se encuentra en la bombona de butano, la cual contiene gas licuado de petróleo.

Ceras parafínicas. También procedentes del petróleo, suelen emplearse para la producción de ceras para la limpieza doméstica y para la fabricación de papel parafinado.

Asfaltos. Con el petróleo también se lleva a cabo la creación de pavimentos y material sellante muy frecuente en el sector de la construcción.

Ácido naftécinco. Con este derivado pueden elaborarse sales metálicas que actúan como componentes de las pinturas, del poliéster, de los detergentes domésticos y de los fungicidas, entre otros artículos del hogar.

Carburante. Su uso más común y conocido reside en la obtención de las gasolinas necesarias para el funcionamiento de los vehículos, el gasóleo para los automóviles con motor diesel o el queroseno para los aviones.