Loterías y apuestas del estado: lo que no se reparte

Su principal objetivo es contribuir a las arcas del Tesoro Público
Por miren 12 de marzo de 2002

El 30 % de la recaudación de la Lotería Nacional pasa a las arcas del Tesoro Público, y lo mismo ocurre con el 45% de la emisión de otros juegos de azar como Quiniela, Primitiva Bonoloto o El Gordo

¿A qué se destina el dinero del juego?

La lotería y los juegos administrados por el Estado tienen como principal objetivo contribuir a las arcas del Tesoro Público. Esto quiere decir que su misión principal es agrandar el presupuesto del Estado. De este modo, lo que se reparte en premios es sólo una parte. En el caso de la Lotería Nacional se reparte el 70% de la emisión, se venda o no, mientras que en el resto de juegos detentados por el Estado (Quiniela, Lotería Primitiva, Bono Loto, El Gordo y el Quinigol) los premios se llevan el 55% de lo que se recauda. Esto quiere decir que, en el caso de la Lotería Nacional, se venda o no, de un sorteo de 10.000 millones de pesetas, obligatoriamente, 7.000 van destinados a premios. En los otros juegos se distribuyen premios en función de lo que se recauda. El resto del dinero se distribuye entre varias partidas que ayudan a mantener la red de ventas y a asegurar unos ingresos a las arcas públicas.

¿A qué se destina el dinero del juego?

En el año 2000 Loterías y Apuestas del Estado (LAE) gestionó 6.881.434.033,51 euros (más de un billón de pesetas). De toda esta cantidad, 1.775.990.768,45 euros fueron destinados directamente al Tesoro Público, como la aportación más grande que los juegos estatales hacen al presupuesto nacional. Otros organismos o entidades que reciben dinero del que se juega en España son las Comunidades Autónomas, la Liga Nacional de Fútbol Profesional y el Consejo Superior de Deportes. Estas tres entidades reciben sus ingresos de lo que se obtiene semanalmente de las apuestas deportivas y entre las tres entidades recibieron en el año 2000, cerca de 51 millones de euros.

Por otro lado, existen casos puntuales en los que parte de los beneficios de un sorteo de Lotería Nacional tienen como finalidad contribuir a la defensa de una causa determinada. Es lo que se denomina sorteo finalista, es decir, aquellos que utilizan la infraestructura de la Lotería Nacional pero parte de sus beneficios están destinados a otras entidades. En el año 2000 estos sorteos afectaron a Cruz Roja, Capitalidad Europea de Cultura, Juegos Ecuestres Mundiales 2002 y a la Asociación Española contra el Cáncer. En el caso de los sorteos de la Lotería Primitiva, el Gordo y la Bono Loto, todos los beneficios repercuten íntegramente en el Tesoro Público.

Por ahora, LAE no ha ofrecido los datos de recaudación y beneficios del año 2001, ya que muchos premios pueden cobrarse hasta tres meses después. De este modo, hasta el 1 de abril de 2002 no se puede cerrar el ejercicio anterior. No hay que olvidar que de la recaudación que se obtiene en la venta y gestión de los juegos estatales también hay que destinar importantes porcentajes a la gestión, las comisiones de los vendedores y el mantenimiento de la propia infraestructura de Loterías.

¿Cuánto gastamos en loterías?

Aunque el objetivo principal de los juegos de Loterías y Apuestas del Estado sea la recaudación de un mayor nivel de ingresos para el Tesoro Público, está claro que para los ciudadanos tiene como objetivo arrancar un pellizquito de suerte y “tapar algunas deudas”. Así quienes más confían en la suerte son los habitantes de la Comunidad de Madrid que gastaron a lo largo de todo el año 2000 más de 37.450 pesetas por habitante. Tras esta autonomía, aparecen la Comunidad Valenciana y Baleares cuyo gasto en diferentes formas de lotería por habitante osciló entre las 32.450 pesetas y las 37.450 pesetas. Las CCAA con menor gasto en 2000 por persona fueron Extremadura y Andalucía, cuyos habitantes invirtieron una media inferior a 22.450 pesetas al año en convocar a la suerte.

El resto de autonomías se mueven en niveles de gasto en juegos estatales que oscilan entre las 22.450 pesetas de Galicia, Asturias, Cantabria, Navarra o Castilla-La Mancha, y las más de 27.450 pesetas de País Vasco, La Rioja, Castilla y León, Aragón, Cataluña , Murcia o las Islas Canarias.