China pretende elaborar una base de datos que incluya todos los documentos históricos desde el año 7.000 a.C.

El plan se desarrollará por Internet y necesita la ayuda de los casi 100 millones de cibernautas del país
Por EROSKI Consumer 28 de junio de 2005

En China se ha lanzado un ambicioso proyecto que busca construir una base de datos que incluya todos los documentos históricos posibles desde el año 7.000 AC hasta 1911, un plan que reclamará la ayuda de los casi 100 millones de cibernautas del país.

La Sociedad de Investigación Cultural de China, cuyo presidente, Lu Jun, es el padre de la idea, ha empezado a desarrollar el proyecto desde el 23 de junio. Según Lu, el programa no tiene fin, ya que estará constantemente recopilando información, corrigiendo y clasificando datos. Cualquier persona interesada podrá colaborar.

El sistema de creación de la base de datos histórica, a la que se accederá a través de la página www.china-can.com, es similar al de la enciclopedia electrónica Wikipedia, uno de los recursos de Internet más utilizados en el mundo. Este portal cuenta con 300.000 artículos en 162 idiomas (598.000 en inglés, 52.000 en español), permite modificar una página en cualquier momento y ver los cambios al instante.

En este proyecto se utilizarán softwares similares para que los navegantes de Internet, debidamente registrados, puedan modificar las páginas, aunque en este caso se buscan sólo textos procedentes de documentos históricos. Las aportaciones se podrán realizar en cualquier idioma.

El proyecto parte desde el Neolítico chino hasta 1911 y abarca todas las dinastías imperiales, pero no la República de China (1911-1949) ni el periodo comunista iniciado en 1949.

La Sociedad de Investigación Cultural de China dispondrá de memoria suficiente para almacenar 35 millones de imágenes y sonidos y 50.000 millones de caracteres. Los ciudadanos conocerán de cerca las características del proyecto gracias a una campaña informativa que reclamará su participación.

A medida que los internautas vayan introduciendo datos, un equipo de expertos los revisará, aunque el responsable del proyecto ha indicado que es prioritario introducir la información.

La base informática ayudará a China a reparar daños cometidos a la memoria histórica nacional durante la Revolución Cultural (1966-76), en la que se destruyeron numerosas fuentes de documentos. Las épocas de las que se conservan menos documentos son las más antiguas: no hay documentos escritos, por ejemplo, de la dinastía Xia, (siglos XX al XV antes de nuestra era). Según Lu, la nueva base de datos facilitará la investigación de los historiadores.

Sigue a Consumer en Instagram, X, Threads, Facebook, Linkedin o Youtube