La UPM acoge el superordenador más potente de España

Magerit es capaz de proporcionar una potencia pico de cálculo de 103,4 TeraFlops
Por mediatrader 27 de junio de 2011

El supercomputador más potente de España se encuentra en la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), según el último ranking Top500, la organización que recopila y publica información sobre los ordenadores más potentes del mundo. Magerit, que es el nombre del sistema de supercomputación de la UPM, está basado en la arquitectura Power7 de IBM y es capaz de proporcionar una potencia pico de cálculo de 103,4 TeraFlops (103.400.000.000.000 operaciones por segundo).

Este ordenador no precisa de tecnologías aceleradoras específicas, lo que le confiere una gran facilidad de programación y lo sitúa en la vanguardia de los centros de supercomputación del mundo. Además, el sistema es capaz de proporcionar una potencia sostenida de cálculo en el test Linpack (patrón de referencia usado en Top500) de 72,03 TeraFlops, lo que le convierte en el superordenador más potente de España.

La UPM recupera con Magerit su presencia en el ranking Top500 de supercomputación y aumenta su potencia de cálculo. Con ello, da respuesta a la creciente demanda por parte de la comunidad científica, al tiempo que reduce el consumo eléctrico necesario, ya que Magerit se sitúa también en los primeros puestos de la lista Green500, donde figuran los superordenadores más potentes y a la vez más respetuosos con el medio ambiente del mundo, al haber alcanzado un ratio de 467,72 MFlops por vatio consumido.

El presidente de IBM España, Portugal, Grecia e Israel, Juan Antonio Zufiria, se mostró «orgulloso» de que su compañía contribuya al progreso científico y destacó que «los principales desarrollos en el ámbito de la ciencia están vinculados a la modelación y la simulación, áreas que precisan de una considerable capacidad de cálculo».

El rector de la UPM, Javier Uceda, señaló que «la supercomputación es un área estratégica para el desarrollo técnico y científico». «Es un instrumento fundamental para el avance del conocimiento y juega un papel equiparable a lo que fue en su día el microscopio o el telescopio. Además, amplía las fronteras del conocimiento y se convierte en una herramienta clave para mejorar la competitividad del tejido industrial del país», apuntó.