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Un movimiento global que no deja de crecer
El ‘MSC Annual Report 2024–2025‘ revela avances notables en la protección de los océanos. A 31 de marzo de 2025, el 20,6 % de las capturas marinas mundiales estaban vinculadas al programa MSC (incluye pesquerías certificadas, en evaluación, suspendidas y en el Programa MSC de Mejora). En total, 592 pesquerías estaban certificadas y 35 avanzaban por la vía del Programa MSC de Mejora. Es un salto enorme si recordamos que, hace apenas dos décadas, la pesca sostenible era un concepto marginal.
Este impulso en el agua se traduce en el mercado: en 2024-25 hubo un 8 % más de volumen de productos con el Sello Azul y un 4,4 % más de crecimiento del valor de la distribución, alcanzando unos 14.000 millones de dólares. Hoy hay 21.859 productos disponibles y más de 51.000 instalaciones con certificación de Cadena de Custodia que aseguran su trazabilidad.
El crecimiento es especialmente fuerte en atún (más de 300.000 toneladas con el Sello Azul), pero también despegan especies como carbonero, calamar, sardina y salmón. Incluso categorías como alimentos para mascotas y aceites de pescado suman tracción: en Europa, por ejemplo, las ventas de pet food con sello MSC crecieron con fuerza y grandes marcas y distribuidores ampliaron referencias. Detrás de estas cifras hay algo esencial: más oferta sostenible y más opciones claras para el consumidor.
Innovación, mejora continua y ciencia aplicada
Muchas pesquerías han de mejorar significativamente sus prácticas pesqueras antes de someterse a una evaluación completa con arreglo al Estándar MSC de Pesquerías. Otras, sin embargo, tienen que realizar mejoras específicas para poder mantener su certificación MSC.
En 2024-25 se contabilizaron 558 mejoras en tres años: 213 sobre el estado de poblaciones y estrategias de captura, 175 relacionadas con especies amenazadas y reducir capturas incidentales, 76 con ecosistemas y hábitats y 94 en gobernanza y gestión. El Ocean Stewardship Fund (OSF) destinó 2,2 millones de dólares a proyectos durante el último ejercicio (casi 9 millones acumulados desde 2019), que incluyeron iniciativas para mitigar la interacción con aves marinas, tortugas y mamíferos, y para entender mejor los efectos del clima en las pesquerías.

Además, MSC lanzó su Programa de Mejora (octubre de 2024), una vía estructurada que ayuda a pesquerías a entrar en evaluación plena en cinco años con planes de acción verificados por evaluadores independientes. Ya hay 35 pesquerías en este camino.
A la vez, siguen llegando hitos regionales. Argentina certificó el langostino austral costero, y Ecuador multiplicó su atún certificado y sus exportaciones a Europa. En Estados Unidos, Alaska celebró 25 años ininterrumpidos de certificación del salmón salvaje, y la pesquería de abadejo renovó con puntuaciones elevadas, demostrando que volumen y sostenibilidad pueden ir de la mano cuando la gestión es robusta.
También en túnidos se han alcanzado breakthroughs clave: avanzan estrategias de captura y reglas de control en stocks tan relevantes como listado del Pacífico centro-occidental y bonito del Pacífico Norte. Son medidas que dan estabilidad a largo plazo, porque ajustan el esfuerzo pesquero al estado real de las poblaciones.
España: conectando océanos y consumidores
Sobre esta base global, el informe ‘Estado de las Pesquerías, España 2025‘ muestra un salto cualitativo en nuestro país. En cinco años, las descargas con certificación MSC han pasado de 30.841 toneladas (2020) a 427.163 (2025): más del 1.000 % de aumento. Hoy, 558 barcos operan dentro de 12 certificados españoles, que abarcan especies emblemáticas como el atún rojo, el bonito del norte, la anchoa del Cantábrico, la sardina ibérica, el pulpo y el bacalao.
Tres de cada cuatro toneladas certificadas corresponden a túnidos. Así, en 2025, el 88 % del volumen certificado fue túnidos, el 11 % pequeños pelágicos (anchoa y sardina) y el 1 % demersales como bacalao o pulpo. Muchas de estas pesquerías son referentes en innovación y control, integrando medidas de gestión basadas en ciencia, monitoreo electrónico y límites estrictos de captura.
Además, el sector pesquero español es una fuente clave de empleo y desarrollo económico: la industria generó en 2024 un total de 18.155 millones de euros y más de 34.000 empleos directos, consolidando su papel esencial en la economía azul europea.

Mejoras que se ven “en el agua”
La certificación MSC exige no conformarse. Las pesquerías españolas han recibido 82 condiciones de mejora y ya han cerrado 37 (46 %), con 44 en ejecución. ¿Qué tipo de avances estamos viendo?
- Menos impacto en especies vulnerables (PAP). Las flotas atuneras en colaboración con el centro de investigación AZTI han probado herramientas innovadoras como rejillas separadoras, sarrias y correas para liberar tiburones, y han desplegado marcas satelitales para medir supervivencia post-liberación.
- Estrategias de gestión más claras. En ICCAT (Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico) se han impulsado y adoptado reglas de control de captura para poblaciones como el bonito del norte y el atún rojo del Atlántico, marcando un antes y un después en estabilidad y sostenibilidad a largo plazo.
- Recuperaciones ejemplares. La pesquería de anchoa del Cantábrico, que no hace mucho tiempo llegó a colapsar (2005), es ahora un magnífico ejemplo de sostenibilidad y de buena gestión. La sardina ibérica recuperó su certificación en 2025 gracias a una alianza transfronteriza entre flotas de España y Portugal, con plan de gestión conjunto, vedas y medidas contra la captura de juveniles. Ambas poblaciones han experimentado una recuperación notable en los últimos años, gracias a los esfuerzos coordinados de la flota y varias cofradías de pescadores, las administraciones, centros de investigación y empresas de la cadena de suministro.
- Evidencia y trazabilidad. El pulpo de Asturias reforzó seguimiento satelital, programa de observadores y cumplimiento, y obtuvo mejores precios en lonja tras la certificación, abriendo nuevos mercados y premiando las buenas prácticas. En la demersal de bacalao y eglefino del Ártico nororiental, el cartografiado de hábitats vulnerables y la formación de tripulaciones han reducido al mínimo las interacciones con esponjas y corales.
Mediterráneo: del diagnóstico a la acción
En el Mediterráneo, el proyecto Medfish (MSC y WWF) aplica el enfoque Pathway to Sustainability: diagnostica con el Estándar MSC de Pesquerías, discute resultados y planes con diversos grupos de interés (gobiernos, pescadores, científicos, actores de la cadena de suministro y ONG), y acompaña en la mejora.
El caso de la pesquería de gamba roja de Palamós es ilustrativo: malla más selectiva (reduciendo la captura de juveniles en 60 %), puertas semipelágicas para el arte de arrastre para reducir el impacto en los hábitats del lecho marino y menor esfuerzo pesquero. Parte de estas medidas ya se replican en marcos de gestión para poblaciones demersales del Mediterráneo occidental. Además, se impulsan estudios de movimientos de llampuga, evaluación de estado de gamba roja y registro de interacciones con especies sensibles en artes de cerco.

¿Qué significa todo esto para ti como consumidor?
- Salud del océano y de las poblaciones: el Sello Azul indica que la pesquería mantiene las capturas dentro de límites sostenibles y minimiza impactos sobre hábitats y especies no objetivo.
- Trazabilidad real: la Cadena de Custodia MSC garantiza que lo que compras proviene de una pesquería certificada, sin mezclas ni atajos.
- Calidad y confianza: detrás del Sello hay auditorías independientes anuales y revisión científica continua.
Tu compra importa (mucho)
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) recuerda que el 35,5 % de las poblaciones mundiales sigue sobreexplotado. La buena noticia: donde hay buena gestión, las poblaciones se recuperan. Ahí entras tú. Elegir productos con el Sello Azul premia a quienes pescan bien y anima a otras pesquerías a mejorar.
Los dos informes apuntan en la misma dirección: la pesca sostenible es posible y rentable cuando se combina ciencia, transparencia y colaboración. A escala mundial, crecen las pesquerías y productos certificados; en España, el salto en volumen, diversidad y calidad es incuestionable.
Cada vez que eliges MSC, sumas un voto por océanos rebosantes de vida hoy y para las próximas generaciones. Mira la etiqueta y elige el Sello Azul. Tu compra puede cambiar el mar.


