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¿Qué son los túnidos tropicales?
En el mundo existen siete especies de atunes de mayor interés comercial. Entre ellas, tres se consideran tropicales: el listado (Katsuwonus pelamis), el rabil o aleta-amarilla (Thunnus albacares) y el patudo (Thunnus obesus). Estas especies habitan aguas cálidas por encima de los 18 °C, y se encuentran en todos los océanos del planeta, desde el Atlántico hasta el Índico y el Pacífico.
A diferencia de sus primos de aguas templadas, como el atún rojo o el bonito del norte, los túnidos tropicales son más abundantes y se adaptan mejor a las condiciones cálidas, lo que los convierte en el pilar principal del suministro mundial de atún.
En 2023, de los 5,2 millones de toneladas de atún pescadas en todo el planeta, un impresionante 95 % correspondió a estas tres especies tropicales. El listado lideró las capturas con un 57 %, seguido por el rabil (31 %) y el patudo (7 %). Estos porcentajes reflejan no solo su importancia ecológica, sino también su peso económico y alimentario global.
🐟 Atún listado
El atún listado está ampliamente distribuido y vive en aguas oceánicas abiertas, alimentándose cerca de la superficie. Es la más pequeña de las principales especies comerciales de atún —alcanza hasta 80 centímetros de longitud— y también la más abundante.
A pesar de su vida relativamente corta, de unos siete años, el listado madura alrededor del primer año de vida y puede reproducirse durante todo el año.
Es una especie muy popular entre los consumidores: generalmente, la más asequible de los túnidos y la que con más frecuencia se comercializa en conserva.
- Nombre científico: Katsuwonus pelamis
- Distribución: océanos Atlántico, Índico y Pacífico (regiones tropicales)
- Proporción de la captura mundial de atunes: 57 %
Volumen certificado con MSC (a finales de marzo de 2025)
- En España: 15.331 toneladas
- A nivel global: 113.692 toneladas
🐟 Atún rabil
El rabil o atún de aleta amarilla puede alcanzar hasta dos metros de longitud y vivir hasta 18 años. Llega a la madurez hacia los tres años y puede reproducirse durante todo el año, lo que lo convierte en una especie altamente productiva.
También conocido como “ahi”, el rabil tiene una carne firme y de sabor suave, que se comercializa tanto en conserva como en filetes frescos o congelados. Los ejemplares juveniles suelen formar cardúmenes junto con atunes listados y patudos jóvenes.
- Nombre científico: Thunnus albacares
- Distribución: océanos Pacífico, Índico y Atlántico (regiones tropicales y subtropicales)
- Proporción de la captura mundial de atunes: 31 %
Volumen certificado con MSC (a finales de marzo de 2025)
- En España: 55.460 toneladas
- A nivel global: 646.588 toneladas
🐟 Atún patudo
El atún patudo puede medir hasta dos metros de longitud. Esta especie crece más lentamente que el rabil o el listado, pero alcanza la madurez relativamente pronto, alrededor de los tres años de edad.
Por lo general, el patudo vive a mayores profundidades que el rabil y el listado, por lo que presenta una gruesa capa de grasa aislante. Esa grasa aporta jugosidad y textura, lo que hace que el patudo sea muy apreciado en los mercados de sashimi.
- Nombre científico: Thunnus obesus
- Distribución: océanos Índico, Pacífico y Atlántico (regiones tropicales y subtropicales)
- Proporción de la captura mundial de atunes: 7 %
Volumen certificado con MSC (a finales de marzo de 2025)
- En España: 15.331 toneladas
- A nivel global: 113.692 toneladas
La gestión pesquera de túnidos es clave
Durante muchos años, el exceso de esfuerzo pesquero puso en riesgo algunas poblaciones de túnidos. Sin embargo, la ciencia y la cooperación internacional están cambiando esa tendencia.
Las Organizaciones Regionales de Ordenación Pesquera (OROP) juegan un papel esencial. A través de ellas, los países que comparten estos recursos acuerdan medidas de conservación y gestión, límites de captura y planes de recuperación, entre otras. Todo ello respaldado por evaluaciones científicas periódicas que permiten tomar decisiones informadas.
Los datos recientes son alentadores: cuando las pesquerías se gestionan de manera adecuada, sus poblaciones se mantienen cerca de los niveles de rendimiento máximo sostenible (RMS o MSY), es decir, el punto en que la extracción es compatible con la regeneración natural del recurso. En otras palabras, la buena gestión supone la mejor herramienta de conservación.
Gracias a la investigación científica, la innovación tecnológica y la colaboración entre países, hemos pasado de un escenario de sobrepesca a otro en el que gran parte de las poblaciones de túnidos tropicales se explotan de forma sostenible. Aún queda trabajo por hacer, porque tanto las especies como las pesquerías son dinámicas y cambiantes, pero los avances logrados demuestran que la mejora continua es posible.

Un recurso vital para el mundo
El peso económico, social y alimentario de estas especies es enorme: millones de personas en el mundo dependen directa o indirectamente de su pesca, transformación y comercio.
España ocupa un papel destacado en esta historia. La flota atunera es un ejemplo del compromiso con la pesca sostenible e innovación, y opera en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico. Solo en los últimos cinco años, los desembarques de pesquerías españolas certificadas con MSC han pasado de 30.841 a 427.163 toneladas, de las cuales más de 300.000 corresponden a túnidos tropicales.
Esta evolución no solo demuestra el liderazgo de la flota española, sino también la capacidad del sector para combinar productividad, trazabilidad y sostenibilidad.
Un futuro azul está en nuestras manos
En España, el consumo de túnidos ronda las 110.000 toneladas anuales, de las cuales alrededor del 80 % corresponde a conservas. Sin embargo, en la actualidad, solo el 3 % de los túnidos vendidos en el país cuenta con el Sello Azul de MSC. Y en el caso de las conservas, esa cifra apenas llega al 1,4 %. Esto revela un enorme potencial de crecimiento para ampliar la oferta, y el consumo, de túnidos tropicales certificados con el Sello Azul.
Desde la ciencia hasta el supermercado, cada eslabón de la cadena cuenta. Y tú, como consumidor, también formas parte de esta historia. La próxima vez que elijas atún (dentro o fuera de una lata), busca el Sello Azul. Estarás apostando por la sostenibilidad, por las comunidades pesqueras y por un océano lleno de vida para las generaciones futuras. Porque cada decisión cuenta. Y el futuro del mar también se escribe desde tu carrito de la compra.


