El veneno de las serpientes varía según su edad y entorno

Este hallazgo puede mejorar la efectividad de los antisueros
Por mediatrader 6 de agosto de 2008

Mediante técnicas proteómicas -análisis masivo de proteínas-, un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha logrado determinar qué toxinas varían en el veneno de serpientes de la misma especie. Este trabajo, con relevantes aplicaciones en la producción de antisueros, corrobora estudios previos que explican que el veneno de una serpiente varía de su infancia a su madurez para adaptarse al medio en el que habita y garantizar su supervivencia.

El grupo dirigido por Juan José Calvete, del Instituto de Biomedicina de Valencia, dependiente del CSIC, analizó la variación de los venenos en individuos de la serpiente «Bothrops asper», procedente de Costa Rica y causante de la mayoría de las mordeduras en Centroamérica. El análisis reveló diferencias que rondan casi el 50% en la composición proteica del veneno en función de la edad y localización geográfica de los ejemplares.

De esta forma, un antisuero producido para neutralizar el efecto tóxico del veneno de serpientes de una localización concreta puede no ser igual de efectivo en otra área geográfica. «Una posible solución -plantea Calvete- es el desarrollo de antídotos frente a venenos de serpientes de cada región, pero una estrategia más simple y económica es la producción de antisueros frente a una mezcla de venenos colectados de diferentes especímenes». Las diferencias en la composición de los venenos implican que la mezcla de inmunización para producir el antisuero debe ser representativa de la especie, lo que en la práctica supone realizar un muestreo de venenos de diferentes individuos de distintas edades y procedencias.

En el futuro se espera que los anticuerpos frente a las toxinas de los venenos puedan producirse a la carta. «Para ello, primero es necesario conocer qué tipo de toxinas hay en cada veneno y diseñar, mediante técnicas bioinformáticas basadas en la estructura de esas toxinas, el mínimo número de anticuerpos específicos necesarios para bloquear la acción devastadora de cada familia de toxinas. Los estudios proteómicos, como éste, muestran la composición detallada de los venenos y representan el primer paso en esa dirección», explica el investigador.

Garantía de supervivencia

La variación de la composición del veneno en el seno de una misma especie constituye un mecanismo biológico que dota a la serpiente de gran flexibilidad para adaptarse a ambientes cambiantes y poder, así, garantizar su supervivencia.

«Una serpiente cuyo veneno esté especializado en la caza de ranas desaparecerá si la población de estos anfibios decrece drásticamente. Por el contrario, una especie dotada de veneno multifuncional (efectividad para cazar diversos tipos de presa) tendrá más posibilidades de supervivencia en un ecosistema cambiante», comenta Calvete.

Frente a los venenos multifuncionales de las serpientes más maduras, las recién nacidas presentan, según los estudios proteómicos, venenos menos complejos pero con mayor toxicidad. Este fenómeno se debe a que, por su pequeño tamaño, se hallan más desprotegidas en su hábitat natural.

Estos estudios demuestran, por otra parte, que los individuos cuyo veneno les proporcione una ventaja evolutiva en el sentido de que les permita alimentarse mejor, serán quienes dejen más descendientes. Con el tiempo, las características de estos ejemplares mejor adaptados prevalecerán en la población.